El Tesoro de EE.UU. endurece su postura

Dijo que el FMI no debe distraer fondos "en países que no pueden resolver sus problemas" y que la Argentina es un caso testigo
Jorge Rosales
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26 de enero de 2002  

WASHINGTON.- Con inesperada crudeza para la relación actual entre la Argentina y Estados Unidos, el subsecretario del Tesoro norteamericano, Kenneth W. Dam, reveló que la decisión del FMI de negarle los fondos a nuestro país en diciembre último respondió a la nueva estrategia del gobierno de George W. Bush para enfrentar las crisis financieras internacionales.

De ese modo pareció convalidar las severas críticas que desde distintos sectores se dispararon contra la administración Bush y el FMI, a los que acusaron de haber abandonado a la Argentina a su suerte cuando la debacle económica amenazaba -como ocurrió finalmente- con una profunda crisis institucional.

En un discurso en el Consejo de Asuntos Mundiales de Washington, el numero dos del Tesoro dijo anteanoche que la decisión de no girar mas recursos a la Argentina "se tomó cuando el Fondo vio que la situación económica de la Argentina se había vuelto insostenible".

Cuando la administración Bush llegó al gobierno, en enero de 2001, el Tesoro comenzó el diseño de una nueva política para abordar las crisis financieras, señaló Dam. "Buscamos promover un uso más prudente de los recursos del Fondo Monetario", dijo Dam, que en agosto último asumió como segundo de Paul O´Neill.

La nueva estrategia tuvo tres pasos. El primero fue la decisión de fortalecer el papel del representante de Estados Unidos en el FMI, ante los continuos choques entre el Tesoro y el organismo. "Creemos que el éxito del Fondo es esencial para estabilizar la economía internacional", señalo el funcionario. El segundo paso fue la crisis de Turquía, país al que se le exigió un celoso compromiso bajo el principio de la condicionalidad de un riguroso programa económico para recibir asistencia financiera.

"La Argentina proveyó un nuevo desafío a esta política. Decidimos otra vez con el Fondo y otros socios recorrer la última milla con la Argentina en agosto", dijo Dam.

En ese momento, explicó el funcionario, la ayuda llegó como parte de un nuevo programa económico, pero con el agregado de que parte del dinero "podría ser usado para garantías en operaciones de deuda".

"Profundos problemas"

"Pero aquí -continuó Dam- la coalición gobernante encontró dificultades para aplicar las necesarias medidas y en un lapso de pocos meses la Argentina estaba en profundos problemas."

"La decisión fue tomada cuando el Fondo vio que la situación económica argentina se había tornado insostenible", dijo Dam, sobre la determinación de negarle el desembolso de US$ 1200 millones que el gobierno de Fernando de la Rúa reclamaba como parte del programa en ejecución. Fue lo que aceleró la salida de Domingo Cavallo y la posterior caída del gobierno.

Dam continuó en su detallada explicación: "Este reconocimiento de que la comunidad internacional no distraerá siempre financiamiento en gran escala en países que no pueden resolver sus problemas influidos por su política y sus estructuras comenzó a ser aceptado por los mercados y también por los gobiernos".

En ese momento, Dam cito la frase de Bush, cuando dijo que EE.UU. está preparado para ayudar a la Argentina a "capear la tormenta" por medio de las instituciones financieras internacionales "una vez que se comprometa en un programa económico sólido y sustentable".

Dam sostuvo que el "caso argentino muestra que con la suficiente preparación la comunidad internacional no tiene que soportar contagios cuando un país altamente endeudado entra en problemas".

El segundo de O´Neill precisó que se tomaron medidas desde el Fondo "para generar la confianza de que el vecino más estrecho de la Argentina, Brasil, no caería víctima del contagio. Y los mercados comenzaron a ver que el derrumbe era inevitable", señaló el funcionario de la administración Bush.

"Este es un primer paso en el camino hacia un nuevo paradigma", expreso Dam. "La comunidad internacional reconoce que el FMI no puede tener éxito si los países deudores no son capaces o no quieren tomar las medidas necesarias para vivir con lo propio."

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