Embargan bienes de Ciccone por una deuda impositiva

Equivalen a 50 millones de pesos; lo decidió la Justicia ante un reclamo de ARBA que data de 1994
Hugo Alconada Mon
(0)
21 de mayo de 2012  

En sintonía con la creciente tensión política entre la Casa Rosada y el gobernador Daniel Scioli, la ofensiva provincial contra el grupo Ciccone tuvo su fruto. La justicia bonaerense embargó los bienes de la familia Ciccone por casi $ 50 millones con el objetivo de cobrarle impuestos e intereses acumulados desde hace 18 años, según consta en el expediente judicial.

El juez en lo contencioso administrativo N° 3 de La Plata, Francisco Terrier, ordenó los embargos después de recibir el reclamo presentado por la Fiscalía de Estado, con cuatro notificaciones de la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (ARBA). La deuda es de $ 35,1 millones en concepto de capital por el impuesto a los ingresos brutos impagos entre 1994 y 2001, más otros $ 14 millones por intereses.

Los embargos apuntan directo a Nicolás Tadeo Ciccone, uno de los protagonistas del caso Ciccone , en el que está involucrado el vicepresidente Amado Boudou . Nicolás Ciccone es el referente histórico de la imprenta de valores más importante del país. Según declaró uno de sus yernos, Guillermo Reinwick (al que él califica de "traidor"), todavía retiene el 15% de la compañía.

Junto con él, la justicia bonaerense también dispuso embargar a su hija, Silvia Ciccone (dueña de otro 7,5% de las acciones); a su otro yerno, Pablo Amato, y a Francisco José Lago. Bienes de todos ellos fueron trabados y, en caso de no afrontar la deuda, podrían ser ejecutados, mediante remate público.

Terrier dio luz verde al reclamo del gobierno provincial sobre la base de la ley 13.406, "de procedimiento de apremio para el cobro judicial de créditos fiscales por tributos, sus accesorios y multas". Para eso, ordenó el inmediato libramiento de los oficios, que ya comenzaron su recorrido.

Sin embargo, la ofensiva contra los Ciccone excede la mera ejecución de impuestos y quedó envuelta en la disputa política entre el sciolismo y el kirchnerismo, que le adjudica un rol clave a la firma Boldt para motorizar el escándalo. Más aún, desde que el reclamo judicial -que ya cuenta con sentencia firme- se motorizó la semana en que la nueva Ciccone, bajo el control de Alejandro Vandenbroele, comenzó a fabricar las primeras partidas de billetes de 100 pesos, luego de que la Casa de Moneda la subcontrató para imprimir hasta 50.000 millones de pesos.

Vandenbroele y otros protagonistas del escándalo, sin embargo, quedaron fuera del juicio. En el caso del presunto "testaferro" del vicepresidente Amado Boudou, porque no figura como accionista de la compañía, sino sólo como su presidente. Otros accionistas tampoco figuran, porque desembarcaron en la empresa luego de iniciado el reclamo judicial por el fisco bonaerense. Y, además, se ignoran quiénes son.

Hoy, el 30% de la nueva Ciccone quedó en manos de la familia, en tanto que el 70% restante se reparte por mitades entre Tierras Internacional Investments -un fondo holandés que figura como disuelto desde febrero de este año en el Registro de Comercio de Amsterdam-, y la sociedad uruguaya Dusbel, con acciones al portador.

"Para nosotros es indistinto quién sea el propietario: la empresa es la misma, no hay diferencia en este caso", afirmó el director ejecutivo de ARBA, Martín Di Bella, horas después de que LA NACION revelara la ofensiva provincial contra los Ciccone, el 8 de este mes. "Vamos contra la compañía, no contra la persona física. Para nosotros sigue siendo Ciccone, porque el CUIT sigue siendo el mismo", afirmó.

El silencio del jerarca

Di Bella se refirió así a que la vieja empresa Ciccone Calcográfica se reconvirtió, tras el desembarco de Vandenbroele, en la Compañía de Valores Sudamericana (CVS), que retuvo la misma clave tributaria de la imprenta, como su continuadora. Pero el juicio en marcha, sin embargo, no apunta a la compañía, sino a algunos de sus accionistas, como "responsables solidarios" sobre la imprenta.

En esa línea, los apoderados por la Fiscalía del Estado rastrearon los bienes de los demandados. Hallaron cinco inmuebles de Nicolás Ciccone, más otros tres de Amato, en territorio bonaerense, más otros dos del viejo jerarca de la empresa en la Ciudad de Buenos Aires, también dos de Amato y cuatro de Silvia Ciccone. Pero nada, por ahora, sobre Lago.

En el caso de Nicolás Ciccone -el otro fundador, su hermano Héctor, no figura en el expediente judicial-, el gobierno provincial le reclama toda la deuda acumulada en el título ejecutivo 546.718, acompañado también al expediente. Son, sólo por ese instrumento, 16,4 millones de pesos.

El viejo jerarca, pese a todo, calla. Sus allegados recrean sus relatos sobre los encuentros y las conversaciones telefónicas con el socio de Boudou, José María Núñez Carmona, o con otro emisario de Mar del Plata, Rodolfo Usuna, junto al gremialista Víctor Pirillo. Pero Ciccone mantiene el silencio que se impuso desde que estalló el escándalo, hace 104 días. Calla, incluso, sobre un peculiar contrato de opción de compra.

La deuda tributaria

  • Nicolás Tadeo Ciccone

    Es el referente histórico de la imprenta de seguridad más importante del país y, en teoría, retiene el 15% de las acciones de la empresa.
  • Luz verde al reclamo

    La Justicia habilitó el reclamo que la provincia presentó por medio de la Fiscalía del Estado y de la Agencia de Recaudación de Buenos Aires.
  • Deuda millonaria

    Entre los cuatro títulos ejecutivos presentados por Rentas bonaerense, se registró una deuda de 35,1 millones de pesos.
  • NUEVOS GESTOS DE MOYANO

    En tiempos de conflicto con el kirchnerismo, el gobernador bonaerense Daniel Scioli recibió en los últimos días un espaldarazo inesperado, el de Facundo Moyano. "Scioli adhiere al Proyecto Nacional, por lo tanto yo adhiero al proyecto de Scioli", afirmó en Twitter el diputado nacional e hijo menor del secretario general de la CGT. El legislador también respaldó la continuidad de su padre al frente de la central obrera por otro período.

    MÁS LEÍDAS DE Politica

    Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

    Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.