En Brasil afirman que la decisión era esperada

Recordaron el efecto de su default
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24 de diciembre de 2001  

SAN PABLO.- La decisión del nuevo gobierno argentino de suspender el pago de la deuda externa no causó sorpresa en Brasil, que ya esperaba la medida.

Sin embargo, el economista Raúl Velloso, ex secretario del Ministerio de Hacienda brasileño, dijo a LA NACION que la Argentina debe intentar recomponer la situación con los acreedores cuanto antes, para evitar dejar "heridas profundas".

Velloso recordó que Brasil declaró la moratoria en 1987, "y hasta hoy, 14 años después, tenemos un riesgo país alto (900 puntos) por esa causa". Según Velloso, tantos años después de aquella moratoria, le resulta común encontrar agentes de calificadoras de riesgo o de organismos internacionales que le recuerdan que una vez Brasil dejó de pagar sus compromisos.

"Colombia, con su situación trágica, tiene un riesgo país más bajo que Brasil y la Argentina porque nunca declaró una moratoria, por ejemplo. Las marcas que una medida de ese tipo dejan son profundas".

Carta de Cardoso

En tanto, en círculos oficiales se reveló ayer que el presidente brasileño, Fernando Henrique Cardoso, enviará hoy una carta de apoyo al flamante presidente argentino con la promesa de que abogará para que los organismos financieros ayuden al nuevo mandatario. El embajador de Brasil en la Argentina, Sebastiao do Rego Barros, entregará personalmente la carta a Rodríguez Saá, en lo que será el primer contacto diplomático con el nuevo gobierno entre los dos países.

Algunas semanas atrás, Cardoso había abogado en foros internacionales por que los acreedores fueran comprensivos con la situación argentina. Pero a cambio de su apoyo, continuará operando para que la decisión siguiente no sea una dolarización sino una devaluación, tal como lo viene haciendo en los últimos días.

El economista Edmar Bacha, uno de los creadores del Plan Real junto con el presidente Cardoso, dijo no haberse sorprendido con la medida del nuevo gobierno argentino. En diálogo con la Agencia Estado, dijo que "la moratoria ya era esperada, y por eso no va a tener un gran impacto". Consideró, sin embargo, que ahora es fundamental la recomposición de la estabilidad política.

Bacha, que hoy es presidente de la Asociación Nacional de Bancos de Inversión en Brasil (Anbid), se preocupó por sus colegas. "Falta definir cómo va a ser resuelta la cuestión de las deudas de las empresas, para evitar una crisis bancaria", advirtió.

Ayer, al conocerse la medida, no hubo histeria en los medios brasileños. Los canales de noticias por cable se limitaron a informar sobre la asunción de Adolfo Rodríguez Saá y sobre su decisión de decretar la moratoria de la deuda. Por ser domingo, las agencias de noticias por Internet difundieron estrictamente la información, sin opinar sobre las medidas.

En los indicadores del mercado brasileño no se espera hoy un gran impacto, porque que la moratoria ya estaba descontada por los analistas.

Los medios gráficos, en tanto, no pasaron por alto algunos detalles sobre el presidente interino. El diario O Estado de S. Paulo, por ejemplo, tituló: "Saá: otro presidente controvertido para la Argentina". "Si por un lado se destaca por el éxito en la administración (de su provincia), por el otro es criticado por prácticas de nepotismo".

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