En Brasil prevén una devaluación

Los medios y analistas dicen que es la única salida; creen que la Argentina dolarizó
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2 de diciembre de 2001  

SAN PABLO.- Un vivo recuerdo del plan Collor invadió ayer a Brasil al conocerse las medidas del gobierno argentino, evocando el congelamiento de los depósitos bancarios ocurridos en este país en 1990.

Pocos meses después de asumir, en medio de una crisis económica histórica, el flamante presidente Fernando Collor de Mello -que sufriría su impeachment dos anos después- limitó las extracciones bancarias a pequeñas cantidades de cruzeiros. Apenas dos años después, cuando Itamar Franco ya era presidente, el dinero fue devuelto con reajuste.

Desesperación fue la palabra más usada ayer por los medios brasileños para describir la situación argentina.

El diario Estado de S‹o Paulo incluso fue más allá, siguiendo la línea de pensamiento del mercado y del gobierno brasileños: "Según los especialistas, la devaluación es la salida". Para Brasil, ésa es la mejor de las alternativas, ya que para la diplomacia local la dolarización dificultaría enormemente la integración y subordinaría la economía argentina más a los Estados Unidos, alejando al país del Mercosur e impidiendo definitivamente alcanzar la moneda única.

Por ese motivo, las medidas anunciadas anoche, así como futuras políticas, deberán formar parte de las discusiones de la reunión de la cúpula del Mercosur, en Montevideo, el 20 y el 21 del actual.

En el diario Estado de S‹o Paulo, que publicó en su tapa una foto tamaño póster de Domingo Cavallo, John McIntire, director para América latina del banco de inversiones Goldman Sachs, declaró que "los indicadores de los últimos días, tanto el índice de riesgo calculado por el JP Morgan o las tasas de interés, ya están reflejando el consenso del mercado sobre la devaluación como solución para la Argentina".

La expresión resume la receta unánime del establishment local, que no diferencia las condiciones argentinas de la situación brasileña en 1999. Cuando ocurrió la devaluación en Brasil, la dolarización de su economía era mínima, en contraste con la situación argentina actual.

Sin consenso de opiniones

Ayer, en la cobertura brasileña aún no había consenso sobre las medidas argentinas. "Cavallo anuncia la dolarización de la economía argentina", tituló en su site el diario carioca O Globo. Sólo dentro del texto se aclaraba que se trataba de una dolarización parcial.

El diario Folha de S‹o Paulo, en su edición en papel, llegó a dar cuenta apenas de la exigencia de una "revisión amplia del ajuste argentino" y de la "corrida a los bancos" que provocó una suba en las tasas de interés.

Los problemas en la Argentina hacen resurgir los temores de Brasil a verse "contaminado" por la crisis y han fogoneado los debates entre ambos gobiernos.

Esto ha hecho resurgir interrogantes con respecto a la viabilidad del Mercosur, que tiene una producción combinada de más de 1000 billones de dólares y constituye el tercer grupo comercial más grande del mundo. "Mientras ambos países estuvieron creciendo y el clima mundial era favorable, el Mercosur funcionó bien", dijo a la agencia The New York Times News Service Riordan Roett, académico de la Facultad de Estudios Internacionales Avanzados de la Universidad Johns Hopkins. "Sin embargo, una vez que dio inicio la declinación mundial, y particularmente una vez que Cavallo regresó, eso tuvo que ceñirse al hecho de que los cimientos culturales e históricos para la integración real no están ahí."

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