En Diputados, la oposición pone más bancas en juego que la mayoría kirchnerista

De los 127 escaños que se renuevan, sólo 46 pertenecen al oficialismo, que mantendría el control de la Cámara baja
Gabriel Sued
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27 de octubre de 2013  

Incluso si se repitiera la derrota que sufrió en las primarias abiertas del 11 de agosto pasado, el gobierno nacional mantendría después del 10 de diciembre próximo la ajustada mayoría que tiene hoy en la Cámara de Diputados. Esto es así porque en estas elecciones legislativas el oficialismo pone en juego las bancas obtenidas en los comicios de 2009, cuando también resultó vencido en los principales distritos del país.

La mayoría kirchnerista, no obstante, sería tan ajustada que no le serviría al Gobierno como garantía de respaldo en el Congreso hasta el final del mandato de Cristina Kirchner . En especial si se tienen en cuenta las fugas que podría haber una vez abierta la discusión en el peronismo por la sucesión de la Presidenta.

De acuerdo con los resultados de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias, el kirchnerismo reuniría un total de 132 diputados, entre legisladores propios e integrantes de bloques aliados, lo que significa tres bancas más que las necesarias para asegurar el quórum, de 129 legisladores. Esa mayoría se compondría de 115 diputados del Frente para la Victoria, a los que se suman 17 pertenecientes a bancadas aliadas. En ese escenario, el radicalismo seguiría siendo la segunda fuerza en el Congreso, aunque habrá que ver qué postura adoptarán los diputados elegidos por distintas vertientes del peronismo opositor.

La cifra que manejan en la mesa chica de la bancada que preside Juliana Di Tullio toma como base la última sesión de la Cámara baja, en la que el oficialismo logró reunir la mayoría para aprobar un paquete económico impulsado por la Presidenta, que incluía el presupuesto para el año próximo. En ese debate, celebrado entre el 25 y el 26 del mes pasado, el kirchnerismo consiguió un piso de 131 diputados, en la votación para prorrogar la polémica ley de emergencia económica, resistida por la oposición.

En el Frente para la Victoria no descartan, de todos modos, que el resultado de las elecciones generales sea peor que el que se dio en las PASO. Incluso así, en la bancada que preside Di Tullio, confían en mantener el quórum propio, con un total de 129 diputados entre 112 oficialistas y 17 aliados.

Los números

En las elecciones se ponen en juego 127 bancas. Pero de ese total sólo 46 pertenecen al kirchnerismo, entre 35 legisladores del Frente para la Victoria y 11 aliados. Las restantes 81 corresponden a la oposición, que juega dos tercios de los 122 que tiene hoy si se suman todos los partidos. Si se repitiera el resultado de las primarias, el oficialismo obtendría 39 bancas propias (cuatro más que las que pone en juego) y sus aliados sumarían ocho (tres menos).

La provincia de Buenos Aires es uno de los distritos donde el Frente para la Victoria espera mejorar el resultado de las primarias. Aunque ningún dirigente se esperanza con una victoria de la lista que encabeza el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, sobre la que lidera el jefe comunal de Tigre, Sergio Massa, en el oficialismo se ilusionan con la posibilidad de que un pequeño repunte en territorio bonaerense podría hacer que consigan un diputado más que los 12 que obtendrían de repetirse sin cambios los guarismos del 11 de agosto.

En el bloque que conduce Di Tullio prevén también un resultado mejor que en las PASO en la provincia de San Juan.

En el distrito del gobernador José Luis Gioja la primaria que disputaron cinco listas opositoras le sacó cinco puntos de ventaja a la boleta del peronismo.

Sin embargo, la contracara de esas provincias, donde el oficialismo podría sumar algún legislador más, son otros tres distritos donde la derrota oficial podría agravarse. En esos territorios, el sistema D'Hont podría traer malas noticias para el Gobierno.

Uno de esos casos es la provincia de Chubut, donde se disputan dos bancas. La lista del peronismo disidente, que encabeza el ex gobernador Mario Das Neves, obtuvo en las elecciones primarias casi el 46,6 por ciento de los votos, ante el 28,4 por ciento del kirchnerismo. En caso de que Das Neves lograra duplicar el guarismo del Frente para la Victoria, se quedaría con las dos bancas en juego.

En Tucumán, donde el kirchnerismo cosechó tres escaños frente a uno de la oposición, el reparto también podría ahora cambiar. Con unas pocas décimas de diferencia respecto de las PASO, los opositores lograrían quedarse con dos bancas. Y una situación similar podría producirse también en Mendoza.

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