En el PJ ya analizan quién reemplazaría al Presidente

Varios dirigentes consideran que De la Rúa podría renunciar
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20 de diciembre de 2001  

La gravedad de la crisis social llegó ayer a tal extremo que en el justicialismo se comenzó a hablar sobre qué dirigente peronista podría completar el mandato del Presidente.

Sólo en privado, los nombres que se analizan para reemplazarlo, en caso de que decida renunciar, son: Ramón Puerta, presidente provisional del Senado; el gobernador de San Luis, Adolfo Rodríguez Saá, y el senador Eduardo Duhalde.

Hasta se habló de un principio de acuerdo político entre los justicialistas. Este pacto consiste en que quien reemplace a De la Rúa tendrá que excluirse de la disputa presidencial de 2003, con lo que se aseguraría un apoyo homogéneo en el peronismo.

Esta hipótesis se analizó ayer en reuniones informales y conversaciones telefónicas y fue confiada a LA NACION por cuatro fuentes del PJ (dos gobernador, un legislador con responsabilidad institucional, un senador). En las próximas horas se intentará unificar una posición.

Aún no existe una definición que cuente con el apoyo total de los principales dirigentes del PJ. La única coincidencia fue que la caída de De la Rúa había comenzado y de manera tan abrupta, que las estrategias del PJ se concretaban antes de que pudieran analizarse en profundidad.

A las 17, cuando en varios puntos del país saqueaban los supermercados, los peronistas adelantaban que preparaban un plan de acción en el Congreso directo a conseguir la renuncia del Presidente.

El plan comenzaría con la quita de los poderes especiales a Domingo Cavallo y la eliminación de las restricciones bancarias, a la que se sumaba la presión social. Estos tres factores, según fuentes del PJ, terminarían "acorralando" al Presidente y lo obligarían a renunciar.

Lo que nadie en el justicialismo esperaba ayer era que los tiempos se acelerarían a un nivel tal que parte de las estrategias se concretaron en menos de cuatro horas. En lo único que no se avanzó fue en la definición sobre cómo el PJ enfrentará la delicada situación. "El Gobierno se lleva puesto al Congreso o el Congreso se lleva puesto al Gobierno", decía ayer enfurecido un dirigente del PJ.

Se refería al debate que existía ayer en privado entre los dirigentes: avanzar hacia la convocatoria a una Asamblea Legislativa, que debe contar primero con la renuncia del Presidente o moderar la presión. "¿Asamblea Legislativa? Hoy... no", dijo un importante hombre del PJ ante la consulta de LA NACION; esa respuesta reflejaba el ánimo peronista de avanzar hacia el control de la situación.

Gobernadores y legisladores del PJ tenían distintas sensaciones: algunos pensaban que De la Rúa nunca firmará su renuncia, y otros daban por seguro de que al Presidente no le quedaría otra alternativa que renunciar en las próximas horas. Otro grupo considera que aún hay un "pequeñísimo" margen para un gran acuerdo nacional (sobre todo Carlos Menem).

Menem convocó de urgencia a una reunión del consejo nacional del PJ en la que llamó a la "pacificación de los argentinos ante la gravedad del momento" y fue uno de los pocos dirigentes importantes del PJ que salió a respaldar la continuidad presidencial con un pacto. "De la Rúa tiene que demostrar qué fuerza tiene para ejercer el poder, si el Congreso se da vuelta podría cerrarlo", afirmó un allegado a Menem.

La crisis avanzaba a un ritmo vertiginoso y los principales hombres del PJ buscaban, otra vez, optar por el silencio y la mesura.

Mientras tanto, varios funcionarios del Gobierno señalaban en sus despachos a Carlos Ruckauf y José Manuel de la Sota como los agitadores de los conflictos porque son los más "interesados" en que De la Rúa no termine su mandato. Cavallo era el único que desligaba a De la Sota de la maniobra y la mayoría sostenía que Ruckauf era el instigador (de hecho el Gobierno lo excluiría del diálogo al que convocó anoche De la Rúa en su discurso. "Es ridículo pensar que yo quiero que estalle mi provincia. Como no saben explicar en el mal gobierno y su desastrosa política económica inventan un complot", dijo anoche Ruckauf a LA NACION.

Varios dirigentes del PJ rechazaban ayer la hipótesis del "conflicto armado para tomar el poder"; sólo algunos menemistas sugerían que Ruckauf estaba detrás de un plan para desestabilizar a De la Rúa.

Lo que si existe, y cada vez más sólido, es el armado de una estrategia para hacerse cargo del Gobierno; pero nadie sabe cuándo ni cómo. El problema del peronismo que impide que esto se defina es la falta de un líder que conduzca y la convivencia de las ambiciones presidenciales de varios hombres. "Acá hay tres caminos: nos endurecemos, compartimos el gobierno, o lo suplantamos", dijo anoche Rodríguez Saá a LA NACION.

En las próximas horas habrá una definición, aunque los principales hombres del PJ están más cerca de tomar el poder que de cogobernar.

Menem pide medidas

El ex presidente Carlos Menem exigió anoche al Gobierno "la adopción de todas las medidas que, en el marco constitucional, posibiliten la superación del caos, la anarquía y la conmoción interior", luego de una reunión del consejo nacional a la que convocó en carácter urgente.

En un comunicado titulado "Sin paz social, sucumbe la Patria", el jefe del PJ convocó "a la pacificación de los argentinos" y pidió que se recupere la tranquilidad "lo más pronto posible, restituyendo la plena vigencia de la Constitución y de las libertades públicas".

Además, reiteró la voluntad del PJ de firmar con el Gobierno "un acuerdo patriótico" (aclaró que aún no había obtenido una respuesta al plan que le presentó al Presidente la semana última), y señaló que "parecería que este Gobierno es incapaz de dejarse ayudar".

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