En La Rioja, Menem optó por el silencio

Le habría caído mal el ataque a De la Sota
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31 de diciembre de 2001  

Carlos Menem evitó anoche dar su opinión sobre la renuncia de Adolfo Rodríguez Saá a la presidencia, tras un efímero mandato de siete días.

En La Rioja, donde pasó el fin de semana acompañado por su esposa, Cecilia Bolocco, el ex mandatario y presidente del consejo nacional del Partido Justicialista, siguió por televisión el discurso de Rodríguez Saá y se habría sentido disgustado ante la crítica efectuada contra el gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota.

Aunque no quiso efectuar declaraciones al periodismo tras conocerse la renuncia de Rodríguez Saá, allegados al ex mandatario no negaron que a Menem le cayó mal el tono crítico del discurso.

En un reportaje publicado por el diario riojano El Independiente, en su edición, ayer, Menem anticipaba que Rodríguez Saá había dado "pasos un poco en falso", como anunciar que la Argentina no pagaría la deuda externa. A su criterio, "lo que tendría que haber hecho es decir que se iba a negociar la deuda externa" para no aislar al país.

Tras asegurar que sentía un "gran respeto y un gran afecto (por el ex gobernador puntano y ex mandatario nacional)" agregó que "su error fue no haberles dicho a los argentinos en qué situación recibía la República Argentina, porque no puede ser que se piense que los graves males que hoy nos aquejan son producto de un gobierno que hace cuatro días que asumió".

Por las elecciones

Menem, que participará este mediodía del Tinkunaco, una ancestral ceremonia de la religiosidad popular a la que prácticamente no ha faltado, defendió la decisión de la Asamblea Legislativa de convocar a elecciones para elegir al sucesor de Fernando de la Rúa.

"De acuerdo no tan sólo a mi experiencia política, sino que a partir de las encuestas que se han estado realizando últimamente, casi el 70% de la gente quiere que se lleven a cabo elecciones. En esta situación tan cambiante lo que es un 70% ayer o anteayer puede ser un 10% ahora; hay que esperar y ver cómo evolucionan las cosas, pero hay que cumplir con compromisos que se han contraído", dijo.

Casi 24 horas antes de la renuncia de Rodríguez Saá, Menem no lo señaló como un presidente débil ante una consulta de ese matutino. Reservó ese calificativo para De la Rúa, "que es nuestro amigo, que lo acompañamos, pero que no pudo ser".

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