"Es lo menos doloroso", dicen en EE.UU.

Los analistas prefieren estas medidas a una devaluación o a la cesación de pagos
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2 de diciembre de 2001  

NUEVA YORK.- Aquí, algunos de los analistas y banqueros consultados consideraron las nuevas medidas económicas como lo menos doloroso antes que un escenario de devaluación, cesación de pagos o congelamiento total de depósitos.

Muchos de los consultados prefirieron la cautela y el off the record para no echar más leña al fuego. Además, algunos bancos les han indicado a sus analistas que bajaran el perfil al menos hasta que tomara un poco más de cuerpo el canje de deuda y la situación económica en la Argentina se tranquilizara.

"Al dolarizarse los depósitos se intenta confirmar que no se va devaluar, pero el riesgo de default es cada vez mayor. La población ha perdido la confianza, pero aunque sea se intenta salvar el sistema financiero local", dijo Carlos Janada, analista de ABN Amro Bank.

Pero el dardo más dañino corrió por parte de Steve Hanke, ex asesor del ministro Cavallo y economista de la Universidad Johns Hopkins en su artículo publicado el viernes en The Wall Street Journal -el diario al que indefectiblemente recurre como fuente de información Wall Street- con el título "Quién está matando al peso en la Argentina". En él, Hanke acusa al gobierno de De la Rúa de inepto y de haber tomado las medidas necesarias para atentar contra los dos pilares de su economía: la convertibilidad y su sólido sistema bancario.

Un inconveniente que planteó un analista de un banco extranjero es que este límite de US$ 1000 para la extracción de depósitos hará caer la actividad económica al restringirse el uso del dinero.

Asimismo, esto disminuye la ya alicaída recaudación fiscal, que, según el analista, es la causa por la que se llega a la toma de estas decisiones desesperadas. Algunos informes privados de bancos de distribución exclusiva entre sus clientes plantean un déficit de alrededor de $ 1800 millones para el cuarto trimestre, pero luego de estas medidas algunos consideran que es probable que se cambien estas proyecciones.

Otros bancos, en sus informes de última hora del viernes, siguieron recomendando la menor exposición a la deuda argentina. Bear Stearns & Co. dijo que las alternativas de una devaluación o default son cada vez mayor a partir del incumplimiento de la meta del déficit cero y la caída de los depósitos. En este banco de inversión nadie había vuelto a trabajar el fin de semana en el departamento de América latina, pero uno de sus analistas dijo que si había devaluación, "mañana (por hoy) tendré que estar en la oficina".

Pronóstico reservado

"En el contexto de una economía que no crece y una moneda atada al dólar estadounidense, que cada vez sube más, la Argentina no va a avanzar", dijo a la agencia Reuters Neil Allen, presidente y presidente ejecutivo de Allen Global Holdings, una consultora de Greenwich, Connecticut.

Algunos analistas consideran que los problemas actuales de la Argentina podrían remitir si el país abandonara la convertibilidad, que ya ha durado 10 años y que originalmente se estableció para controlar una hiperinflación, pero que ahora hace que las exportaciones del país sean poco competitivas por la fortaleza del dólar en los mercados internacionales.

Sin embargo, una depreciación del peso también destruiría los balances del sector privado argentino, que ya están debilitados, y repercutiría en toda la región, según los operadores del mercado.

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