Estaría cerca una solución para el futuro de Aerolíneas

De la Rúa escuchó el plan empresarial que lidera Eurnekian
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26 de julio de 2001  

El gobierno de Fernando de la Rúa descuenta ya que Aerolíneas Argentinas terminará en manos del grupo argentino-español en formación que lidera el empresario Eduardo Eurnekian, aunque precisó que no existe todavía un acuerdo entre esos interesados y la SEPI española, que controla el 95 por ciento de la propiedad de la empresa aérea.

Dos ministros del gobierno nacional y un secretario de Estado de la Presidencia confirmaron que la crisis de Aerolíneas se aproximaría a una solución mediante el traspaso de la compañía a quien es ahora el principal accionista de la empresa concesionaria de los aeropuertos.

La propuesta del empresario argentino y las ventajas y limitaciones que tiene habrían sido analizadas ayer por el propio presidente De la Rúa y Eurnekian en la reunión que ambos mantuvieron.

Los funcionarios dijeron que entre las propuestas que llegaron a sus manos, la de Eurnekian y sus eventuales socios españoles es la más seria. En rigor, la única otra propuesta que quedó en pie es la del ex presidente de Aerolíneas Juan Carlos Pellegrini, sostenida por un plan de financiación ideado por el jefe de la Sigen, Rafael Bielsa, cuyos detalles no se conocen. Este proyecto de Pellegrini prevé entregarle más del 25 por ciento de las acciones de la compañía al actual personal de Aerolíneas.

No obstante, la SEPI española manifestó que cuenta con tres propuestas más, pero se negó a dar cualquier precisión sobre esos interesados. Funcionarios argentinos -tampoco saben de quiénes se trata- se mostraron escépticos sobre la seriedad de esas propuestas en razón de la crisis que se abate sobre la industria aeronáutica mundial y que dejó fuera de carrera a las grandes y más conocidas empresas de transporte aéreo.

Eurnekian tiene la propiedad de un porcentaje importante del negocio aéreo de cabotaje, pero ni él ni los funcionarios argentinos hablan ya de monopolio. Expresiones importantes del Gobierno señalaron, en cambio, que en adelante la industria aérea privada deberá ser regulada para defender a los consumidores, tanto en materia de tarifas como de rutas de navegación locales.

"Esa industria no está bien, y hace rato que no está bien. Someterla a una competencia desaforada sería condenarla a sucesivas quiebras", ha dicho, por ejemplo, el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo.

El secretario general de la Presidencia, Nicolás Gallo, se manifestó en parecidos términos, mientras valoraba el hecho de que "existan capitales argentinos dispuestos a invertir en el país en este momento".

A su vez, el canciller Adalberto Rodríguez Giavarini se preocupó sólo de que no existieran mayores roces en la relación con España, cosa que descartó cuando se enteró de que habría eventuales socios españoles en la propuesta de Eurnekian. "Si hay capitales españoles es porque hay un arreglo con España", se aclaró al lado del ministro.

* * *

En verdad, Eurnekian inició conversaciones con la empresa aérea española Air Europa y con un poderoso grupo empresarial de construcción, San José, también español; este último tiene importantes recursos financieros.

La perspectiva de regulaciones al transporte aéreo local, que se sumarían a los reglamentos de controles técnicos y de personal que ya existen, llevó a sectores del Gobierno a proyectar la creación de una secretaría de Estado para la aviación civil, que uniría las nuevas facultades con las viejas, que hasta ahora están en manos de la Fuerza Aérea.

Desde el último accidente de un avión de LAPA, en Aeroparque, varios sectores de la actividad aeronáutica vienen reclamando porque sostienen que existe una excesiva concentración de facultades en la Fuerza Aérea, que debe compartir sus funciones de control de la actividad comercial con las de defensa.

Según el proyecto en preparación, esa nueva secretaría dependería del Ministerio de Defensa para unir en una misma área las nuevas funciones y las pocas que deberían seguir en manos de la Fuerza Aérea.

Una de las condiciones que habría puesto Eurnekian al Gobierno para hacerse cargo de Aerolíneas es no ser públicamente criticado por los sindicatos que agrupan al personal.

Aun cuando los propios funcionarios admiten que ninguna empresa se hará cargo de Aerolíneas con su cantidad actual de personal y con las condiciones laborales vigentes, ellos mismos le hicieron notar al empresario que no están en condiciones de garantizarle las declaraciones públicas de los gremialistas.

En realidad, los gremios no están unidos en cuanto a la visión de quién debería hacerse cargo de Aerolíneas.

El jefe del sindicato de los técnicos, Ricardo Cirieli, pidió públicamente que "inversores argentinos" se hagan cargo de la compañía (lo que podría entenderse como una alusión a Eurnekian), mientras que el sindicato de aeronavegantes -y posiblemente el de los pilotos- está más cerca de la propuesta de Pellegrini.

El Gobierno ponderó, a todo esto, que exista una propuesta viable para una solución de la espectacular crisis de Aerolíneas. "Sería una buena noticia en medio de la crisis económica nacional", dijo Gallo.

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