Eufórico y emocionado, Kirchner se despidió de su provincia

El presidente electo renunció como gobernador con un acalorado discurso público
Gustavo Ybarra
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20 de mayo de 2003  

RIO GALLEGOS.- Néstor Kirchner se despidió ayer de su provincia natal, de la que fue gobernador por 11 años y siete meses, con un mensaje televisivo y un masivo acto partidario. Sin embargo, antes decidió poner el centro de la atención política en Santa Cruz una vez más y confirmó que anunciará aquí la integración de su primer gabinete nacional.

La confirmación del primer equipo de colaboradores con el que el gobernador de Santa Cruz iniciará su gobierno a partir del domingo próximo podría realizarse hoy, aunque Kirchner no lo confirmó, ya que se limitó a decir: "Intentaré cumplir con el compromiso asumido antes del 27 de abril de anunciarlo el 19 de mayo".

Por eso, aclaró que todavía "faltan algunas cositas", con lo que dejó abierta la posibilidad de demorar por un día más el ansiado momento.

"Los veo tan entusiasmado a todos ustedes aquí, en Río Gallegos, que lo voy a anunciar acá", afirmó Kirchner en alusión a los periodistas de medios nacionales y locales que habían asistido a la conferencia de prensa en la Casa de Gobierno local.

Poco después de las 18.30, el sol ya había caído y el presidente electo hablaba, por primera vez, como ex gobernador de la provincia.

Minutos antes, había puesto la rúbrica a la nota en la que le comunica a la Legislatura su renuncia al cargo. La dimisión será formalmente aceptada en sesión ordinaria por el Parlamento santacruceño pasado mañana.

Después de firmar su renuncia, grabó un "mensaje al pueblo santacruceño", que difundió poco después de las 19.20 el Canal 9 de esta ciudad.

"Me cuesta irme. Ustedes saben que no soy hombre de renunciar a las responsabilidades, pero tenemos que conducir la Argentina", afirmó el ya en ese momento ex gobernador en uno de los tramos del discurso.

En el mensaje, de casi 20 minutos, Kirchner agradeció a todos los que lo acompañaron en sus casi tres períodos al frente del Ejecutivo provincial e insistió en destacar que no está dispuesto a olvidar su provincia natal. "No me voy a ir nunca, voy a estar acá y voy a venir acá", enfatizó.

Además, tuvo un momento para la emoción. "Por mi abuelo, que nació en esta tierra; por mi viejo, que no me pudo acompañar cuando asumí la intendencia (de Río Gallegos, en 1987) y la primera gobernación (en 1991), y que desde algún lado debe estar mirándome, y por mi vieja, les prometo que lucharemos por un país mejor", dijo emocionado.

Cambio de planes

Pero sin duda la noticia que Kirchner tenía reservada era el cambio de planes sobre el escenario geográfico en el que anunciará su primer gabinete.

Dio una señal en un breve encuentro con los periodistas.

-¿Va anunciar su gabinete mañana (por hoy) en Buenos Aires?, preguntó un cronista.

-¿Qué, no le gusta Santa Cruz?, respondió, enigmático y con una sonrisa pícara el presidente electo.

En el interior de la residencia de los gobernadores se encontraban desde poco después de las 10 su ex jefe de campaña y hombre de confianza en Buenos Aires Alberto Fernández, que había llegado a esta ciudad en la mañana, acompañado por el ministro de Gobierno de Santa Cruz y mano derecha de Kirchner en esta provincia, Julio de Vido.

Con ellos definió la estrategia por seguir -de la que sólo se conoció el cambio de planes sobre el lugar del anuncio del gabinete-, en un cónclave del que también participaron su reemplazante en la gobernación, Héctor Icazuriaga, y el diputado nacional y casi seguro candidato a gobernador por el PJ Sergio Acevedo.

Al respecto, Kirchner confirmó que las elecciones se celebrarán el 14 de septiembre, como anticipó LA NACION el sábado pasado, en sintonía con los comicios de la provincia de Buenos Aires y la eventual segunda vuelta para definir al jefe de gobierno porteño.

En cuanto a la conformación del gabinete, el hermetismo en esta ciudad fue total, a pesar de las versiones que siguen circulando (de lo que se informa en la página 7). "Vamos paso a paso", afirmó el presidente electo, parafraseando a Carlos Merlo, ex técnico de Racing, su equipo favorito.

Por la noche, Kirchner cerró su despedida de Santa Cruz con un acto en el polideportivo del Boxing Club, al que asistió su compañero de fórmula y vicepresidente electo, Daniel Scioli. En el palco, sobresalió la presencia del vicegobernador de Catamarca, Héctor Colombo, del Frente Cívico y Social. Con un hilo de voz, Kirchner refirmó que no será un mandatario débil. "Aquellos que especulan y que quieren tener un presidente débil se van a dar cuenta de que me sobra coraje", gritó.

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