Eurnekian negó haber pagado sobornos y desconoció los hechos

Bonadio citó al empresario, que es investigado porque una constructora de su grupo fue mencionada por Clarens
Bonadio citó al empresario, que es investigado porque una constructora de su grupo fue mencionada por Clarens Fuente: Archivo
Candela Ini
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28 de febrero de 2019  • 12:46

El empresario Eduardo Eurnekian, dueño del holding Corporación América, se presentó en el juzgado de Claudio Bonadio para prestar declaración indagatoria en una de las causas desprendidas de la causa de los cuadernos. Es que una de las constructoras del grupo de Eurnekian, Helport, se encuentra mencionada en la lista que entregó el financista arrepentido, Ernesto Clarens, que abarca la enumeración de obras viales entre los años 2003 y 2014.

A Eurnekian se le imputó, al igual que a los empresarios que se encuentran citados en este expediente, haber integrado una asociación ilícita y haber participado de actos de cohecho en relación a exfuncionarios del Estado. El poderoso empresario presentó un escrito de 17 páginas, donde negó los delitos que se le imputaron y se mostró por fuera de la toma de decisiones de la constructora Helport.

"Yo nunca tuve que conocimiento de que hubiera existido algún tipo de pago de dinero a funcionarios públicos como los que -hasta donde sé- son objeto de investigación en esta causa", dijo Eurnekian. Y continuó: "jamás concreté, mandé concretar, consentí o fui sujeto de insinuación alguna para la realización de pagos a los sres [Ernesto] Clarens, [Claudio] Uberti, [Ricardo] Jaime, [Julio] De Vido o de manera directa o indirecta al ex presidente Kirchner".

A mediados de enero, el empresario debió declarar en el marco de otra causa desprendida de la causa de los cuadernos, a raíz de los dichos del extitular del Órgano de Control de Concesiones Viales (OCCOVI), Claudio Uberti. En esa causa, donde también debió declarar el hermano del Presidente, Gianfranco Macri, se investigan los presuntos pagos ilegales recaudados por Uberti y aportados por los titulares de las concesiones viales, y allí Eurnekian negó tener conocimiento de los pagos que sí admitieron haber realizado dos directivos de Helport: Juan Manuel Collazo y Juan Carlos Perona. Ambos habían confesado haber pagado sobornos a Uberti por un corredor vial y por una ruta.

Ayer, Eurnekian continuó en la misma línea de defensa, y dijo que, por sus tareas al frente del Holding que tiene actividad en varios países del mundo, la toma de decisiones de Helport, adquirida por Corporación América a fines del 2004, nunca estuvo a su cargo. "Desde el ingreso de Corporación América en la firma Helport, las personas que tuvieron a su cargo el manejo de la empresa fueron Juan Marcos Perona (accionista orignial y presidente hasta el mes de noviembre de 2009) y Juan Manuel Collazo (CEO y vicepresidente de la firma desde noviembre de 2009 hasta mayo de 2016, que pasó a ocupar la presidencia de la empresa hasta septiembre de 2018)", señaló.

Eurnekian dijo que la construcción no es el pilar de su grupo, que mayoritariamente se dedica a los aeropuertos, y que él no se considera un "empresario de la construcción". Según pudo reconstruir LA NACION de fuentes judiciales, Eurnekian presentó el escrito y el juez no le hizo preguntas. Además, en su escrito desligó a su primo, Roberto Pakradunian, de la administración de Helport. Pakradunian también debió declarar ayer en el juzgado de Bonadio, por haberse desempeñado como presidente de la firma. Eurnekian dijo que siempre llevó adelante una "filosofía de familia" y que por eso adjudicó a distintos familiares al frente de cargos en sus empresas. En otro párrafo dijo que Corporación América "no tuvo una buena relación con la administración Kirchner y que varias empresas del Grupo fueron afectadas con cancelaciones de contratos".

A fines de diciembre del año pasado, la casa donde vive Eduardo Eurnekian, en Martínez, fue allanada. Cuando fue citado por Bonadio, Eurnekian contrató al estudio Landaburu, Rosental y Aráoz de Lamadrid, el mismo que asesora a los familiares del Presidente que se encuentran involucrados en la causa de los caudernos, y a los directivos de las empresas Dycasa e Isolux.

Las indagatorias en el juzgado de Bonadio reunieron a empresarios que durante años compartieron negocios. Ayer, mientras varios importantes directivos aguardaban en el hall que se encuentra a la salida del juzgado, fue trasladado para declarar el empresario sanjuanino Hugo Dragonetti, que había quedado detenido el viernes pasado en el marco de esta misma causa, después de haber negado los hechos que se le imputaban. La empresa de Dragonetti, Panedile, integra una UTE con Helport, para desarrollar dos corredores viales adjudicados bajo contratos de Participación Público Privada. Dragonetti, que después de haber reconocido que hizo pagos ilegales quedó en libertad, pasó esposado y con casco frente a sus amigos empresarios. Esa escena cayó pesada a algunos de los abogados que, por estos días, señalan con nerviosismo las formas empleadas por Bonadio. "Fue innecesario", dijo una de las fuentes, en diálogo con este medio.

El sobrino de Eurnekian

En agosto del año pasado, apenas una semana después de que se conocieran las primeras detenciones a empresarios y la trama revelada por las anotaciones del chofer Oscar Centeno, el sobrino de Eduardo Eurnekian, Eduardo Hugo Antranik Eurnekian, se presentó espontáneamente en los tribunales de Comodoro Py y declaró en la causa de los cuadernos. Es que, si bien su nombre no figuraba en los cuadernos de Oscar Centeno, sí aparecían registrados múltiples domicilios de Corporación América.

El sobrino de Eurnekian, de 35 años, admitió haber efectuado pagos en dos ocasiones a Roberto Baratta, el exfuncionario de Planificación, por un total de 200.000 dólares. Pero dijo haberlos hecho como "aportes de campaña", y con dinero suyo. En su presentación, Hugo Eurnekian había desligado a su tío. Quedó procesado por cohecho activo.

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