Exitos y fracasos en una historia de 39 años

Cuatro responsables y logros dispares
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26 de agosto de 2001  

Desde su creación, en 1962, la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas tuvo solamente cuatro titulares: Sadi Conrado Massüe, Luis Carlos Cabral, Ricardo Molinas y Néstor Pinzón.

La actuación de ellos no fue pareja: unos pasaron a la historia por su activo y meritorio desempeño y otros por su desidia y falta de voluntad investigativa.

Dos decretos dictados durante el gobierno de facto de José María Guido dieron vida al organismo, creado para investigar irregularidades y hechos ilícitos que pudieran cometer el Poder Ejecutivo y miembros de la administración pública.

La FIA apareció entonces como un recurso político para enfrentar una campaña contra integrantes del gobierno del derrocado presidente Arturo Frondizi, que los "colorados", un grupo militar enfrentado con los "azules", realizaba a través de denuncias por corrupción.

Massüe estuvo a cargo de la Fiscalía entre 1962 y 1981 y un año después tuvo un paso fugaz por el organismo Luis Carlos Cabral.

En 1983 fue designado Ricardo Molinas, el fiscal que actuó durante los años del gobierno radical de Raúl Alfonsín.

El fiscal, con fama de indócil, presentó denuncias contra el ex dictador Jorge Rafael Videla, el ex ministro de Economía José Martínez de Hoz y el ex intendente Osvaldo Cacciatore y comenzó investigaciones contra los entonces funcionarios María Julia Alsogaray, Raúl Granillo Ocampo y Roberto Dromi.

Permaneció en el cargo hasta 1991, cuando Carlos Menem designó a Pinzón, que era camarista contencioso administrativo.

Pinzón estuvo a cargo de la FIA hasta el 22 de junio último, cuando falleció, en Mar del Plata, luego de estar cinco días internado como consecuencia de una intoxicación con monóxido de carbono que también provocó la muerte de su esposa, Ana Gumersinda.

El procurador general de la Nación, Nicolás Becerra, le había pedido varias veces la renuncia y, en 1998, intervino el organismo y dispuso una auditoría.

Pobres estadísticas

Las estadísticas no hablan bien del organismo, a pesar de las importantes facultades de control y represión de la corrupción que tiene.

En sus primeros 22 años, sobre un total de 2697 expedientes, la FIA obtuvo condenas por un porcentaje inferior a uno. Desde febrero de 1984 hasta marzo de 1987, por ejemplo, tramitó 2650 expedientes sobre los que no recayó ninguna resolución judicial definitiva.

Y, entre 1991 y 1996, por mencionar otro dato, sólo presentó un expediente ante la justicia federal.

La Oficina Anticorrupción (OA), creada por Fernando de la Rúa al asumir, en diciembre de 1999, tiene menos facultades, menos de la mitad del personal y un presupuesto varias veces inferior a los más de tres millones que maneja anualmente la FIA.

Sin embargo, según el informe 2000 de la OA, durante los primeros 12 meses de trabajo del organismo se abrieron 1076 investigaciones contra supuestos corruptos y se reordenaron y analizaron 30.000 declaraciones juradas recibidas en 1999 por la ex Oficina de Etica Pública.

Y no sólo eso. Por las denuncias de la OA o las pruebas aportadas a la Justicia por el organismo fueron procesadas o detenidas decenas de ex funcionarios menemistas y algunos de la administración aliancista.

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