Falsa amenaza de bomba en un juzgado

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23 de agosto de 2001  

A las diez, Mario Firmenich debía presentarse ayer a declarar por apología del delito y amenazas. Ocho y diez, el secretario privado del juez correccional Fernando Pigni, que lleva la causa contra el ex jefe de Montoneros, atendió una llamada anónima: “B..., déjense de j... con lo que están haciendo que a las nueve menos cuarto explota una bomba”.

Mientras efectivos de la policía descartaban, con la ayuda de perros entrenados, que hubiera explosivos en los tribunales de Inmigrantes 1950, otros tres juzgados que funcionan en ese edificio (los civiles 74, 75 y 78) recibieron advertencias similares.

Firmenich, que reside en España, fue denunciado por el ex concejal radical Humberto Bonanata porque en una entrevista radial con Jorge Rial, el 6 del actual, aseguró que no mató a nadie “inútilmente, ni por gusto, ni por sadismo” y agregó que “ejerció la defensa propia que está legítimamente establecida en los códigos como derecho a la resistencia a la opresión”.

El fiscal correccional Marcelo Martínez Burgos pidió la indagatoria del ex jefe guerrillero por ese hecho y también por amenazas, porque una semana después de la entrevista, una llamada anónima registrada en el contestador automático del programa Fiebre de Radio, en La Red, advirtió: “El hijo de p... de Rial se metió con los montoneros. Le vamos a hacer m... a las dos hijas. Que las cuide”.

El juez Pigni aceptó la solicitud del fiscal y convocó a Firmenich para ayer, enviándole citaciones a los tres domicilios que tiene registrados en el país. El ex guerrillero no se presentó y, en cambio, uno de sus hermanos entregó en el juzgado un escrito en que señala que el ex líder montonero vive en Barcelona, y aporta un domicilio en esa ciudad.

Fuentes con acceso al expediente precisaron que Pigni analiza publicar un edicto con la citación al imputado (intimándolo a que se presente bajo apercibimiento de declararlo rebelde y ordenar su captura) o enviar un exhorto a España para que declare allí.

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