Felipe Solá: "No es ella o vos, somos todos"

Lanzó su postulación con críticas al Gobierno y a De Narváez
Marcelo Veneranda
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28 de abril de 2013  

Ni ella ni vos. Felipe Solá lanzó ayer la campaña para renovar su banca en la Cámara de Diputados con una consigna bien definida: derrotar al kirchnerismo sin caer en el extremo antikirchnerista. Entre crítica y crítica contra la Casa Rosada por la corrupción, la inseguridad o el avance sobre la Justicia, así fue como el ex gobernador bonaerense definió la estrategia de quien espera convertir en rival por el voto peronista: el diputado Francisco De Narváez.

Lo dijo una y otra vez durante el discurso que intercaló citas filosóficas, anécdotas de historia británica y arengas de barricada, ayer, en un teatro porteño. Pero, por las dudas, lo repitió al final: "¡Salgan a la calle y díganlo: no queremos el modelo de división que plantean unos y otros. El modelo no es ella o vos, somos todos!", reclamó a sus militantes, en alusión a la campaña publicitaria del denarvaísmo.

Lo remarcó más tarde, en diálogo con LA NACION. "Los estudios te muestran que el 30 por ciento de la población profesa un antikirchnerismo furioso y un 18 por ciento son fanáticos K, mientras el grueso de los argentinos, el 52%, son opositores moderados y kirchneristas decepcionados. Mientras Francisco [De Narváez] va por ese 30 por ciento, yo me resisto a la polarización porque no quiero una Argentina partida, como Venezuela."

El diputado también cargó contra "la fatiga mental de una oposición que espera que el kirchnerismo caiga para llegar al poder y que busca que los jueces resuelvan sus problemas", para contrastar: "El kirchnerismo no se fatiga, aprieta cada día un poco más".

En el medio, cargó contra las denuncias de corrupción que pesan sobre el Gobierno y las comparó por su magnitud con las del menemismo. Pero aclaró: "La diferencia es que, antes, los acusados se ponían colorados". Tampoco se olvidó del macrismo, al que emparentó con el kirchnerismo al hablar de las últimas inundaciones. "Los políticos tienen que estar donde está el dolor, no en el Sur o en Europa".

Su discurso también incluyó un guiño al intendente de Tigre, Sergio Massa, y al grupo de jefes comunales que lo acompañan, que por estos días reclaman la creación de las policías municipales. "Hay un grupo de dirigentes que se anima a hacerse cargo de la seguridad, son los modernos, los que felicito", dijo, con un dedo apuntando al Norte.

Es que la suerte de la postulación de Solá depende en buena medida de lo que decida hacer el tigrense, que todavía no define su futuro. Eso quedó en evidencia con la asistencia del acto de ayer, donde sólo estuvieron los aliados de siempre de Solá, como los diputados Roberto Mouillerón y Raúl Rivara.

"No era un acto para mostrar nuevos aliados, era para instalar que soy candidato, que no especulo", afirmó Solá a LA NACION, para vestir de coraje la falta de socios que padece hoy su armado. De todos modos, aclaró: "Si Massa se larga voy a convenir con él. Pero estoy preparado para seguir sin Massa".

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