Alberto Fernández piensa en un superministro de Economía

Fuente: Archivo
Su intención es que Guzmán actúe como un coordinador de toda el área
Gabriel Sued
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8 de diciembre de 2019  

Mientras termina de pulir las medidas que anunciará en la primera semana de gobierno y la agenda de las sesiones extraordinarias del Congreso, Alberto Fernández dio una primera indicación importante a los funcionarios que intervendrán en la gestión económica: les aclaró que el futuro ministro de Economía, Martín Guzmán, será el mandamás del equipo y a quien todos deberán reportar. "Alberto quiere tener un ministro de Economía fuerte y ese ministro va a ser Guzmán. La idea es que maneje todos los resortes del área económica, aunque haya varios ministerios", dijo a LA NACION un dirigente que participó del diseño del nuevo gobierno.

"Va a ser es una suerte de primus inter pares. Tenemos toda la confianza puesta en él", agregó, y anticipó que podría quedar al frente del Consejo Económico y Social, el ámbito pensado por Fernández para contener la inflación y reactivar la economía.

El mensaje apunta a fortalecer la figura del ministro más joven y con menos experiencia de gestión del nuevo gabinete. De 37 años, Guzmán es profesor en la Universidad de Columbia, en Nueva York, donde está radicado desde 2008.

Especialista en macroeconomía y en crisis de deuda soberana, es discípulo del premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz. Con un marcado perfil académico, será su debut en la función pública. Su misión más importante será la renegociación de la deuda externa, una gestión de la que depende la suerte del gobierno del Frente de Todos.

"Estaba decidido que fuera el ministro de Economía desde hacía más de un mes. Alberto quedó muy bien impresionado desde que lo conoció, el año pasado", contó a LA NACION un dirigente que integrará el gabinete.

Fernández conoció a su futuro ministro en un almuerzo que organizó Santiago Cafiero, el próximo jefe de Gabinete. En ese entonces, Cafiero coordinaba el Grupo Callao y estaba encargado de acercar técnicos para darle contenido al intento de reunificación del peronismo.

"No tendrá experiencia de gestión, pero no creo que el ambiente académico de Nueva York sea el de un mundo sin tensiones políticas. Tiene mucha capacidad", lo elogió otro de sus futuros compañeros.

Junto con Guzmán, Fernández definirá las primeras medidas económicas. El presidente electo confirmó que habrá un aumento de emergencia para los jubilados y los trabajadores bajo convenio. El anuncio se hará antes del fin de año y consistirá en una suma fija. Pero todavía no está definido el monto.

"Tenemos que ver con qué nos encontramos. No tenemos precisiones sobre el déficit fiscal. Solo cuando hayamos revisado los números a fondo vamos a saber qué podemos hacer y qué no", dijo LA NACION un dirigente cercano al presidente electo, con el objetivo de bajar las expectativas.

El mensaje de Fernández para fortalecer a Guzmán no se refleja, sin embargo, en el diseño del organigrama de gestión. En un modelo casi calcado del de Mauricio Macri, el área económica quedó dividida en tres ministerios: Economía; Desarrollo Productivo, a cargo de Matías Kulfas, y Agricultura, a cargo de Luis Basterra.

Además, como vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca tendrá la tarea de monitorear los números de toda la gestión.

El Ministerio de Economía tendrá en su órbita solo las secretarías de Hacienda y de Finanzas, además de la clásica Secretaría de Política Económica, una suerte de viceministerio.

En Hacienda estará el exsubsecretario de Presupuesto Raúl Rigo, uno de los técnicos que más conocen de temas presupuestarios en la Argentina. A Finanzas irá un dirigente cercano a Guzmán, todavía sin confirmar.

El Ministerio de Desarrollo Productivo tendrá más volumen. En su órbita quedaron las secretarías de Comercio, que dirigirá Paula Español; de Industria; de Energía, a cargo de Sergio Lanciani, y de Minería, entre otras.

El peso interno que Fernández pretende darle a Guzmán podría cristalizarse en los próximos días, si, como se está evaluando, el futuro ministro queda al frente del Consejo Económico y Social. La idea del presidente electo es que ese cuerpo tenga un presidente designado por el Congreso.

Pero Guzmán, y no Kulfas, quedaría a cargo de manera interina hasta que se cumpla con ese proceso parlamentario, dijo a LA NACION un dirigente que trabaja cerca de Fernández.

La creación del Consejo Económico y Social será el eje de la agenda que el próximo presidente mandará al Congreso en la convocatoria a sesiones extraordinarias. Después de descartar el envío de un nuevo proyecto de presupuesto, Fernández debió readecuar sus planes legislativos.

Otra iniciativa que aparece en la lista es la creación del Consejo de Seguridad. Todavía no está decidido si se solicitará la declaración de la emergencia económica. Tampoco si se incluirá en el temario de extraordinarias las leyes de góndolas y de alquileres, que ya fueron aprobadas por la Cámara de Diputados.

En el equipo de Fernández aseguran que está todo bajo análisis y que solo a partir del martes llegarán las definiciones. Ante la Asamblea Legislativa, ya con la banda presidencial colocada, hará un diagnóstico y fijará las prioridades de su gestión. "Va a dar las pautas de una nueva orientación del Estado y del gobierno", dijo uno de sus colaboradores.

En la agenda de Fernández solo hay un compromiso confirmado a partir del 11 de diciembre: ese día irá a La Plata, para participar, junto con Cristina Kirchner, del acto de asunción de Axel Kicillof como gobernador de la provincia de Buenos Aires.

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