Fracasó una gestión para que Pascual pueda ser reelegido

Hubo un último intento del radicalismo
Hubo un último intento del radicalismo
(0)
26 de agosto de 2001  

Las últimas horas de plazo para cerrar las listas de candidatos para las elecciones de octubre encontraron ayer a parte del radicalismo porteño esforzado en conseguir un acuerdo en la Alianza para que el actual presidente de la Cámara de Diputados, Rafael Pascual, fuera incluido en la lista de candidatos de la Capital, pese a que no cumplía con los requisitos formales para acceder a ese puesto.

Sin embargo, después de arduas negociaciones y ante la resistencia del Frepaso, la idea quedó en el fracaso.

Pascual, uno de los hombres más cercanos al presidente Fernando de la Rúa, encabezó la lista del oficialismo radical que perdió las elecciones internas de hace 15 días, frente a una alianza que tejieron Rodolfo Terragno, Jesús Rodríguez y un sector del alfonsinismo. Esa derrota le impedía ser candidato según lo establece la carta orgánica del partido.

Pero anteayer un sector del radicalismo (que incluía al propio Jesús Rodríguez) intentó salvar esa traba legal y permitirle a Pascual seguir en el Congreso.

El revés electoral interno había caído como un balde de agua fría en el delarruismo. De acuerdo con lo que fija la norma partidaria, todo candidato a renovar su banca de diputado debe obtener el 50 por ciento más uno de los votos. En caso contrario, ni siquiera le está permitido ocupar el sitio reservado a la minoría.

Por ello, tanto Pascual como Cristina Guevara, segunda en la lista perdedora, deben quedar fuera del tradicional "intercalado" que realiza la junta electoral al proclamar el resultado definitivo.

Pero las ubicaciones tradicionales sufrieron importantes modificaciones gracias al acuerdo que la UCR selló con el Frepaso: la tercera posición que la carta orgánica prevé para el primer representante de la minoría se transforma en el sexto.

Los delarruistas interpretaban que la incorporación de Pascual sería una manera de cicatrizar las heridas que dejó la elección interna. Esgrimían que el hombre, uno de los más fieles operadores del Presidente, "se manejó bien como jefe de Diputados" y que es una figura que "asegura" que la presidencia de la Cámara baja "siga en manos de la Alianza".

Primero se buscó que una junta electoral determinara que, como pasó en otra ocasión (se citaría un caso similar en Entre Ríos), Pascual figure en la lista "ad referéndum de la convención", órgano en el que el delarruismo también tiene mayoría y que fue convocado para el mes próximo.

Sin éxito

Uno de los hombres de confianza de Pascual dijo a LA NACION que la idea había sido de Jesús Rodríguez, quien les había hecho la propuesta 48 horas después de los comicios, y que contaba con el acuerdo de Terragno, Raúl Alfonsín y De la Rúa.

Pero ante la inconveniencia de romper con las normas del radicalismo, los promotores del "proyecto Pascual" intentaron convencer al Frepaso de la importancia de incluir al presidente de la Cámara baja como candidato por esa fuerza y, de ese modo, poder intercalarlo en la lista aliancista en el quinto lugar, que corresponde al Partido Socialista Popular.

El Frepaso porteño había convocado ayer a un congreso, en el que fue nombrado presidente Aníbal Ibarra y en el que se confirmaron los nombres y las posiciones de los candidatos de ese partido en las listas de la Alianza del distrito.

La respuesta de Ibarra ante la idea fue negativa, comentaron fuentes allegadas al jefe del Gobierno de la Ciudad. Los puestos del Frepaso ya estaban corroborados por sus militantes y no tolerarían cambios.

A media tarde, Pascual confirmó a LA NACION que no sería candidato. Reconoció que habían existido intentos para cambiar esa situación, pero aseguró que él no los aprobaba.

Horas después, Terragno fue terminante: "Si antes no acepté ninguna componenda, mucho menos lo voy a hacer ahora", dijo.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.