Gobernadores del PJ, cerca del acuerdo

Los mandatarios aceptarían recibir Lecop por parte de la Nación para no resignar fondos; temor a nuevos estallidos sociales
(0)
24 de enero de 2002  

"Después de Duhalde no hay nada, sólo el caos, por eso no queda más que apoyar al Gobierno", dijo uno de los 14 gobernadores justicialistas que se reunieron ayer con el presidente Eduardo Duhalde para negociar el pago de los fondos que la Nación debe girar a las provincias en concepto de coparticipación federal de impuestos.

La predisposición expuesta por la mayoría de los mandatarios provinciales y por el Gobierno indicaba que, al cierre de esta edición, ambas partes se encontraban a punto de alcanzar un acuerdo que permita a los Estados federales recibir fondos para evitar, así, nuevos estallidos sociales.

"La reunión fue muy productiva, una de las más productivas. Estamos muy cerca de cerrar un acuerdo", dijo anoche unos de los ministros que participaron del encuentro con el Presidente y los gobernadores del PJ en la quinta de Olivos.

Después de una jornada maratónica de reuniones, los gobernadores justicialistas llegaron a las 18.30 a la residencia presidencial para entrevistarse con el jefe del Estado y alcanzar un acuerdo que les permita destrabar la delicada situación financiera por la que transita la mayoría de las provincias argentinas.

Los mandatarios provinciales del PJ buscaban que el Gobierno no disminuya el piso de la coparticipación federal que fue establecido en 1365 millones de pesos mensuales en el último pacto fiscal acordado con el ex presidente Fernando de la Rúa.

"Nos guste o no, lo vamos respaldar (a Duhalde)", habría dicho antes de la reunión en la quinta de Olivos uno de los mandatarios norteños. A la vez, Carlos Reutemann habría intervenido para pedir al resto de los gobernadores que "no es momento para tirar de la cuerda", según confió a LA NACION uno de los asistentes.

Los gobernadores escucharon al Presidente, no sin dejar de señalar los recortes previstos en el proyecto de presupuesto 2002, en los aspectos que afectan a las cuentas provinciales. La mayor preocupación de los mandatarios es el envío de fondos coparticipables que les permita cumplir con sus obligaciones distritales. No existe oposición mayor entre los gobernadores del PJ en cobrar ese fondo con bonos Lecop, como sugirió el ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov.

En el capítulo de la coparticipación de impuestos también se analizaba la posibilidad de cubrir la totalidad del fondo mensual que debe enviar la Nación con la distribución de programas sociales o con la coparticipación del impuesto al cheque que hoy cobra en su totalidad el Estado nacional.

Otro de los temas que se evaluaron en la negociación fue la pesificación de las deudas que las provincias tienen contraídas con los bancos locales. Durante los últimos días, los gobernadores del PJ plantearon la necesidad de que sus distritos sean tratados de igual manera que la Nación en cuanto al endeudamiento. Es decir, que se establezca una redefinición del monto y las tasas de pago de las deudas, lo que significaría aceptar de hecho un default de los Estados provinciales.

En compañía

Duhalde no estuvo solo en el encuentro. También lo acompañaron los ministros Rodolfo Gabrielli (Interior), Remes Lenicov (Economía), José Ignacio de Mendiguren (Producción) y el secretario de Hacienda, Oscar Lamberto.

Ya desde las primeras horas de la tarde los mandatarios habían asumido un primer compromiso, antes de abandonar el edificio del Consejo Federal de Inversiones (CFI) donde se desarrollaron la reuniones previas a Olivos: apoyar a Duhalde, aunque con la exigencia de que éste se convierta en el único interlocutor. En la práctica, esto implicaría que el jefe del Estado se ponga al frente de los problemas provinciales y no tercerice las reuniones con sus ministros.

Buena parte del encuentro en Olivos se ocupó en atender en forma urgente la protesta social y los cacerolazos. No fueron pocos los gobernadores que plantearon a Duhalde sus temores ante un eventual estallido social. De allí surgió la necesidad de alcanzar un acuerdo inmediato para que desde la Nación se atiendan los problemas que tienen los Estados federales.

En este sentido, el cordobés José Manuel de la Sota se mostró preocupado por la situación social y compartió un informe de la SIDE que prevé un escenario con más de 100 focos de protesta que mañana podrían desatarse en distintos puntos del país.

El gobernador de Buenos Aires, Felipe Solá, fue uno de los que mostraron una de las posturas más negociadoras. Aunque reconoció que existe un piso mínimo de coparticipación acordada dijo que "no sabemos hasta dónde llegará la caída de la recaudación".

ADEMÁS
Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?