Habría blanqueos laborales, pero también más despidos

Se espera una expansión del uso de los bonos provinciales
Silvia Stang
(0)
4 de diciembre de 2001  

La restricción para acceder a dinero en efectivo disparará diferentes efectos en el segmento de la economía informal, según afirmaron especialistas consultados por LA NACION. En parte, se generaría un blanqueo de trabajadores, como espera el Gobierno. Pero, a la vez, cabe esperar un preocupante incremento del desempleo y de la pobreza. Y como una tercera consecuencia, las medidas podrían llevar a una riesgosa expansión de la "pataconización" de la economía, teniendo en cuenta que, tal como anunció ayer Carlos Ruckauf, quienes tengan ahorros bancarios en esos bonos, no tendrán limitaciones para obtener sus saldos.

El plan para incentivar el blanqueo implica que los empresarios que declaren una relación laboral desde el 1° de diciembre, no serán investigados hacia atrás, por lo que no se les reclamarán deudas del pasado. "La amnistía sirve también para quienes pagan parte del sueldo en negro, si ahora blanquean todo", aclaró ayer el director general de Recursos de la Seguridad Social, Osvaldo Giordano.

El funcionario también afirmó que el trabajador podrá pedirle al empleador un certificado de trabajo, para que, al momento de su jubilación se le reconozca un año de aportes, aunque esos pagos nunca se hayan ingresado.

Un primer paso para analizar si realmente servirá ese programa es tratar de determinar por qué hoy existen 4.600.000 asalariados no registrados, es decir, el 39% del total. "El 60% está en la informalidad por insolvencia del empleador que, si blanquea, no tiene margen para seguir con su actividad", consideró Artemio López, de la consultora Equis. El otro 40% está en empresas que evaden aun pudiendo afrontar el costo de la formalidad.

López consideró que, si bien en estos últimos casos puede esperarse que haya registro de empleados, el efecto más importante que cabe esperar es una pérdida de puestos de trabajo.

Vale tener en cuenta, en este punto, que muchos empleadores tienen a su personal en negro porque toda su actividad es informal y, por lo tanto, no pagan ningún impuesto. En el contexto de las nuevas medidas, con incentivos a pagos con tarjetas de débito u otros medios que no son el efectivo, les generará a la vez una pérdida general en su nivel de operaciones.

Pobreza

Esa consecuencia lleva a abonar la teoría de que el nuevo escenario provocará más desempleo y un aumento de la pobreza. Esto último, porque se sabe que la informalidad afecta más a los sectores de menores recursos.

El economista de FIEL, Juan Luis Bour, consideró que habrá despidos cuando las empresas que no puedan hacer frente a los costos se queden sin alternativas.

El gobernador bonaerense, Carlos Ruckauf, al afirmar ayer que no habrá límites para la movilidad de los patacones, tiró, quizá sin pensarlo, una pista sobre cuáles serían esas "alternativas", que también podrían buscarse en las posibilidades de retirar dinero de depósitos en diferentes bancos o en el preocupante aumento del uso de fraudes laborales, como el que ocurre cuando un empleador obliga al trabajador a facturar, aún cuando eso no corresponda por las características de la relación.

"Si vamos hacia un mayor uso de patacones u otros bonos, se va hacia una economía no convertible", advirtió Bour. El economista se mostró preocupado por las señales contradictorias del Gobierno, que ofrece ventajas para quienes estuvieron en negro, como la disposición del año de aportes "de regalo" que habrá para quienes sean blanqueados desde este mes.

"O se les da a las empresas medios simples para poder operar formalmente, o habrá más contracción de la actividad y desempleo", advirtió el abogado laboralista Daniel Funes de Rioja, que agregó que esas medidas de simplificación deben abarcar todo el proceso, desde la habilitación de un negocio hasta el registro del empleo.

Según un estudio de Equis, sobre datos del Indec y el Ministerio de Trabajo, las actividades más afectadas por la informalidad son el servicio doméstico (95,6%), la construcción (64,7%), las tareas rurales (50,1%) y el comercio (42,9 por ciento).

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.