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Imprevisto encuentro en Olivos del Presidente con Ruckauf

De la Rúa faltó a una cita con Menem, en La Rioja, y se quedó con el gobernador
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26 de agosto de 2000  

En una suerte de enroque, el presidente Fernando de la Rúa cambió el palco que debía compartir en La Rioja con su antecesor Carlos Menem por un almuerzo con el gobernador bonaerense, Carlos Ruckauf.

Ayer, cuando faltaban quince minutos para la una de la tarde, un helicóptero del gobierno de la provincia de Buenos Aires aterrizó en el diminuto helipuerto de la residencia oficial de Olivos. Ruckauf descendió de un salto y se coló en una audiencia entre De la Rúa y representantes de la empresa Lockheed Martin Communication, que había comenzado a las 12.30.

Aunque la presencia de Ruckauf en esa reunión no había sido programada, tanto voceros de la Presidencia como el propio gobernador aseguraron que ese cónclave había sido el motivo de la sorpresiva visita.

En realidad, Ruckauf quiso asegurarse de que el proyecto de presupuesto del Poder Ejecutivo, que será enviado al Congreso en las próximas semanas, no significará recortes para su provincia. "Ya hicimos un esfuerzo fenomenal para recortar 260 millones de pesos en el gasto y en este semestre seguiremos haciéndolo", le dijo al Presidente durante la comida que mantuvieron a solas.

También hablaron del escándalo por las presuntas coimas en el Senado: "El desafuero de todos los que aparecen como involucrados sería lo mejor", opinó Ruckauf.

Mientras tanto, en Chilecito, Menem inauguraba la Universidad Nacional de La Rioja. Un allegado a De la Rúa lanzó una hipótesis original para explicar el "faltazo" del Presidente a dicha inauguración: "No le gustó que un diario (Ambito Financiero) diera por hecho que asistiría cuando aún lo evaluaba", dijo.

La audiencia con Lockheed duró poco más de media hora. Luego, De la Rúa invitó a Ruckauf a pasar a la Casa de Huéspedes, un lugar alfombrado con pieles de animales.

"Le comenté al Presidente algunas ideas que habíamos hablado telefónicamente con el ministro Machinea (José Luis) y que estábamos conversando con Miguel Bein (secretario de Programación Económica y Regional) sobre los presupuestos para el año que viene", contó el gobernador. Consultados por La Nación , voceros del Ministerio de Economía dijeron no estar al tanto de esas conversaciones. De todas formas, y con una prolija carpetita en la mano, Ruckauf le mostró a De la Rúa cómo su provincia disminuyó el gasto público en 260 millones de pesos en el primer semestre del año.

A continuación, el mandatario provincial le habló de uno de los orgullos de su gestión: la ley de "compre argentino", que establece que a precios iguales o que superen en hasta un 5% a oferentes extranjeros, todas las compras del Estado bonaerense se harán a empresas argentinas.

Cuando ya lo esperaba el auto en el que se volvería a La Plata, el gobernador abandonó su típica sonrisa cuando se le preguntó si había hablado con De la Rúa sobre el presunto soborno en el Senado. "No", fue su respuesta.

Ante la insistencia de la prensa, Ruckauf dijo que, en su opinión, "tiene que procederse al desafuero de todas las personas que tengan que testificar, de forma tal que el juez tenga las manos libres para investigar a fondo".

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