Impugnan al candidato oficial para un órgano clave en la lucha anticorrupción

Para la oposición, es nulo el pliego de la persona propuesta para la Fiscalía de Investigaciones Administrativas
Hugo Alconada Mon
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8 de octubre de 2014  

Cinco años y medio después de la salida de su entonces titular, la silla máxima en la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA) continúa vacante. Ahora, ese vacío amenaza con extenderse por más tiempo. Los senadores nacionales Mario Cimadevilla y Gerardo Morales impugnaron el pliego del candidato que elevó la Casa Rosada, tras considerar que su elección surgió de un concurso con "arbitrariedades manifiestas" y "vicios graves de procedimiento" y que es, por tanto, "nulo".

Los legisladores radicales presentaron su impugnación el viernes pasado, aunque sólo trascendió ayer. Solicitaron además a la Comisión de Acuerdos que antes de evaluar el pliego del candidato, Sergio Leonardo Rodríguez, solicite a la Procuración que les envíe las carpetas en las que se tramitaron los concursos 81 y 88 para llenar esa vacante, más un tercer concurso, el 89, para comparar las decisiones que se adoptaron ante planteos similares.

Cimadevilla y Morales argumentaron que "brindar acuerdo senatorial a quienes resulten de un concurso afectado por arbitrariedades manifiestas y vicios graves de procedimiento es pretender convalidar decisiones teñidas de manifiesta ilegalidad y arbitrariedad", ya que entendieron que son "violatorias de las normas esenciales del procedimiento concursal".

Cimadevilla y Morales concentraron sus observaciones en el proceso en sí del concurso, más que en el candidato seleccionado, un ex funcionario de la Oficina Anticorrupción (OA) que desde hace años es gerente de Asuntos Penales de la Anses.

Aun así, Rodríguez salió al cruce de las críticas al concurso, ya que consideró que "fue tramitado y resuelto de acuerdo con todas las formalidades legales y reglamentarias".

Rodríguez afirmó también que el resultado del concurso 88 está "firme", ya que vencieron los plazos para observarlo y que él es "el único postulante" que salió ternado para liderar la Fiscalía, tanto en ese concurso como en el anterior, el 81, que el entonces procurador Esteban Righi había declarado desierto.

Righi concentró los dardos de Cimadevilla y Morales, que también criticaron a la actual procuradora, Alejandra Gils Carbó, quien cinco meses después de asumir el cargo desestimó las impugnaciones al concurso 88, aprobó el orden de mérito y elevó al Poder Ejecutivo su terna de candidatos. Así lo hizo tras sostener que retrotraer el concurso a la etapa anterior hubiera provocado "un perjuicio de dimensiones considerables", como sería extender por más tiempo la vacancia en la FIA.

Consultados por LA NACION, voceros de la Procuración defendieron ayer la actuación de Gils Carbó. "Se limitó a cerrar un proceso que ya venía de antes, con el fin de avanzar de una vez por todas y evitar mayores demoras", indicó uno de sus colaboradores. "Es una vergüenza que la Fiscalía continúe vacante tras cinco años, mientras que las impugnaciones que se habían planteado en el concurso 88 no surgían claras", abundó.

El argumento de la celeridad de Gils Carbó, sostuvieron los senadores en su escrito a la Comisión de Acuerdos, es "insostenible por su endeblez". En particular, cuando tampoco se han cubierto "numerosas vacantes" abiertas desde hace años en ese organismo. "Ni siquiera se convocó a los concursos para cubrirlas como mandan la ley y la reglamentación", recordaron.

Desde 2009

El cargo de fiscal de Investigaciones Administrativas -organismo clave para investigar la corrupción y otros delitos contra la administración pública- está vacante desde marzo de 2009, cuando renunció Garrido tras acusar a Righi de recortar sus funciones, algo que el entonces procurador siempre negó.

Uno de los fiscales de la segunda línea de esa misma Fiscalía asumió entonces como subrogante. Pero a fines de ese mismo año ganó notoriedad pública cuando no apeló el polémico sobreseimiento de los Kirchner en la causa por su presunto enriquecimiento ilícito, que manejó el juez federal Norberto Oyarbide.

Un funcionario con respaldo de la Presidenta

Larga trayectoria

Abogado, de 47 años, Sergio L. Rodríguez lleva los últimos 27 trabajando en la administración pública nacional; empezó en un Juzgado de Instrucción.

Varios cargos

Fue designado en varios cargos -secretario de un Juzgado de San Martín y coordinador de investigaciones en la OA, entre otros- por diferentes gobiernos.

Paso por la Anses

Tras un breve paso por el Ministerio de Economía, desde septiembre de 2009 es gerente de Sumarios Penales de la Anses.

Investigaciones a cargo

Investigó, entre otros casos, el armado de un "juzgado paralelo" para perjudicar las arcas públicas por millones de pesos, que terminó con la cesantía de dos secretarios del fuero de Seguridad Social.

Impulso presidencial

El 1° de agosto, Cristina envió su pliego al Senado para ocupar la Fiscalía de Investigaciones Administrativas.

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