Incendian la casa de una diputada del PJ en Junín

En los incidentes fue baleado un joven
En los incidentes fue baleado un joven
(0)
24 de enero de 2002  

LA PLATA.- Una protesta contra las medidas económicas y contra los políticos, realizada anoche en Junín, derivó en un gravísimo incidente que dejó como resultado un joven de 21 años herido de gravedad por un disparo que provino, aparentemente, desde la vivienda de la diputada nacional justicialista Mirta Rubini.

La casa de la diputada fue incendiada por un grupo de más de 1500 personas después de que Antonio Bustos, herido en el abdomen por un balazo, fue trasladado al hospital Interzonal Piñeyro, donde pasada la medianoche era intervenido quirúrgicamente. Su estado era desesperante.

La movilización, convocada por una entidad denominada Centro Cívico Patriótico y a la que adhirieron numerosas entidades intermedias y fuerzas políticas, reunió a unas 1500 personas que se concentraron en la plaza principal y marcharon por las calles céntricas. Los manifestantes recorrieron los domicilios del diputado provincial Gustavo Ferrari (UCR), del ex legislador bonaerense Armando Blassi (PJ) y del intendente local, Abel Miguel (UCR).

En esos lugares repudiaron ruidosamente a los representantes de la clase política. Hasta ese momento todo se había desarrollado sin que se produjeran incidentes.

Cuando la gruesa columna se dirigió primero hacia una obra en construcción, propiedad de Rubini, y luego hacia la casa de la diputada, comenzó el caos.

Mientras algunos de los participantes del cacerolazo tocaban el timbre y golpeaban las ventanas pidiendo de viva voz que Rubini saliera a la calle -la mujer se hallaba en la Capital, en la sesión de la Cámara baja donde se votaba anoche la reforma de la carta orgánica del Banco Central-, otros no dejaban de insultarla.

De pronto, el estruendo de un disparo provocó un instante de desconcierto. Bustos empezó a gritar: "Me dieron, me dieron". El muchacho se tomaba el abdomen de donde manaba gran cantidad de sangre. Fue trasladado al hospital.

A esas alturas, el descontrol fue total, la furia de los manifestantes se focalizó en la vivienda que empezó a ser incendiada.

Dentro de la casa había entre 6 y 8 personas que debieron escapar por el fondo del lote. Algunas personas con sus rostros cubiertos ingresaron en el garaje y sacaron a empujones una camioneta 4x4 que dieron vuelta en la mitad de la calle. Los casi 300 efectivos destinados a la prevención, totalmente desbordados, lograron dispresar al grueso de los participantes de la marcha con gases lacrimógenos y balas de goma.

Los incidentes producidos ayer en Junín tuvieron como antecedente un cacerolazo realizado el viernes último, en donde fue herido en un ojo el ex diputado provincial Juan José Itoiz (UCR). En esa oportunidad también hubo roturas en las casas de Rubini, Ferrari y amenazas en la morada del jefe comunal.

Por esos hechos se abrió una causa que esta semana generó gran preocupación en la Procuración General de la Suprema Corte bonaerense desde donde se advirtió sobre la posibilidad de que los desmanes pudieran repetirse.

La gravedad de los incidentes del anterior cacerolazo también había sido uno de los principales temas en un encuentro, realizado el martes pasado, entre las autoridades del radicalismo provincial y el gobernador bonaerense, Felipe Solá.

Al cierre de esta edición los manifestantes se habían reagrupado y pretendían atacar otras propiedades de Rubini. También se hablaba de otra persona herida, aunque esto no pudo ser confirmado a LA NACION por la policía.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.