Incertidumbre en el Gobierno por la amenaza de Cristina

En la Casa Rosada insisten en que se analiza si será candidata en octubre
Mariano Obarrio
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14 de mayo de 2011  

La amenaza de la presidenta Cristina Kirchner de renunciar a su reelección si los sindicatos de la CGT de Hugo Moyano no moderan sus reclamos y sus exigencias de mayores espacios de poder generó incertidumbre en la Casa Rosada y aumentó las dudas sobre su voluntad real de afrontar otro mandato de cuatro años.

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, lejos de disipar los interrogantes sobre el futuro de la Presidenta, ayer los incrementó: "Es verdad que ella no tiene ninguna vocación de repetir. Todo lo que tenía para dar ya lo dio. Lo que más me impacta es que lo que dice es verdad", afirmó en declaraciones a Radio Uno. Fue por la mañana y nadie en el Gobierno lo contradijo.

"La Presidenta está golpeada por factores familiares y políticos. Hoy analiza en serio si se presentará o no a la reelección. Hay un 50 y 50 de probabilidades para cada opción", señaló a LA NACION una fuente cercana a Cristina Kirchner. No hizo ayer actos públicos y sólo mantuvo reuniones privadas en la residencia de Olivos y en Balcarce 50.

Muchos funcionarios, sin embargo, se ocuparon ayer de repetir por lo bajo que, "sin dudas, Cristina se va a presentar a la reelección" en las elecciones del 23 de octubre próximo.

Por la tarde, un vocero de Fernández se ocupó de aclarar: "Aníbal quiso decir que a la Presidenta no la desvela la candidatura, pero él cree que Cristina va a ir a la reelección y todo el entorno político lo cree igual".

En sus declaraciones radiales, el jefe de Gabinete también subrayó que "ella mostró una dureza muy fuerte" y que con su discurso buscó "marcar la cancha", porque "no la van a arriar con un palito".

En medio de sollozos y en un quiebre emocional, dolida por la conflictividad gremial, la Presidenta había recriminado anteayer en José C. Paz a los gremios y a Moyano, aunque sin mencionarlo: "Yo no estoy muerta por volver a ser presidenta, ya di todo lo que tenía que dar, a mí no me van a correr". Los acusó de "extorsionar" y los trató de "hipócritas" que apoyan la reelección, pero trabajan para "derrumbar todo".

El discurso acordado por los funcionarios oficiales del palacio gubernamental ayer era otro. Todos aseguraban que "es un hecho" que se presentará a la reelección.

"Cristina apuntó a marcarle la cancha a Moyano y hacerle ver quién manda", dijo a LA NACION otro colaborador presidencial. "Tiene que frenar a la CGT y a Moyano, que presionan con paros por cargos en listas. Y la Presidenta va a endurecer esa postura", dijo a este diario un allegado a la Presidenta que diseña las listas de candidatos con miras a las elecciones del 23 de octubre próximo. "Y ella crece en imagen peleando con Moyano", especuló el operador.

El malestar presidencial

El profundo malestar de la Presidenta se originó en las presiones de la CGT: el bloqueo de camioneros que distribuyen combustible a refinerías, paros de gremios aeronáuticos, de petroleros y docentes, además de las embestidas internas de Moyano para colocar a Omar Plaini, dirigente de canillitas, como candidato a vicegobernador bonaerense en una fórmula con el gobernador Daniel Scioli.

El sindicalista Omar Viviani, taxista, dijo además que prefería a Sergio Massa, más que a Scioli, como candidato. Y la Presidenta evaluó que el mensaje era de Moyano.

"Lo de anteayer fue una explosión de la Presidenta. Están pasando muchas cosas", dijo enigmático un miembro de la "pinguinera", el entorno de Cristina Kirchner. "Ella evaluará si es candidata de acuerdo a cómo asuman los sectores sus responsabilidades; hoy no se da el marco adecuado". Pero no descartó que el escenario se modifique en pocos días.

En el "cristinismo" están esperando ahora la reacción de Moyano. Le toca jugar a los sindicatos la semana próxima. Otro frente abierto de la Presidenta son sus hijos: Máximo y Florencia Kirchner preferirían que no se presentase a la reelección.

Cristina Kirchner sólo llegó ayer a las 18.40 a la Casa Rosada sin maquillaje y sin su peinado habitual. "Ese aspecto es muy raro en ella, que nunca se presentó en público sin antes dedicarle una hora a su maquillaje", dijo alguien que la conoce en la intimidad.

Recibió a la ministra de Industria, Débora Giorgi, y al canciller Héctor Timerman. En Olivos, previamente se había reunido por la mañana con los ministros del Interior, Florencio Randazzo, y de Planificación, Julio De Vido, además del candidato a gobernador por Chubut, Carlos Eliseche.

En medio de las dudas, también se supo que un ministro reunió a su gabinete anteayer luego de una reunión con la Presidenta y les transmitió que la jefa del Estado comenzó a evaluar seriamente que no se postularía si no se le garantiza un escenario de paz social y gobernabilidad desde los gremios.

Sin embargo, ella sigue adelante con el diseño personal de las listas de candidatos y con el diálogo social. Esos gestos la acercan a una postulación, pese a sus amenazas.

DIXIT

"Es verdad que [Cristina Kirchner] no tiene ninguna vocación de repetir. Todo lo que tenía que dar ya lo dio". ANÍBAL FERNÁNDEZ. Jefe de Gabinete

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