Insólita iniciativa de un grupo que no quiere votar

Se llama Kilómetro 501; viajará para quedar eximido de la obligación
(0)
3 de octubre de 1999  

Dicen que no hablan con periodistas porque no quieren ser parte "del espectáculo de la política". Pero con su anonimato a toda prueba y su propuesta del "kilómetro 501", los jóvenes que el día de las elecciones se subirán a un tren alquilado rumbo a Sierra de la Ventana para quedar eximidos de la obligación de votar por encontrarse a más de 500 kilómetros de su domicilio se convirtieron en el centro de las miradas.

Se autodefinen como "los que están hartos de estar hartos y de tener que elegir el mal menor". Pero no pueden calcular cuántos son: sólo lo sabrán cuando se vean "cara a cara" en el kilómetro 501.

La idea surgió de un grupito de estudiantes y jóvenes profesionales sobre la base del Código Electoral. En el título 1, artículo 1, capítulo 12 de la norma se establece que quedarán eximidas de votar todas las personas que el día de las elecciones se encuentren a más de 500 kilómetros de su domicilio legal.

Sus ideas están reunidas en una "Carta a los no votantes", una suerte de manifiesto en el que afirman: "En la última elección presidencial, dos millones y medio de personas no se presentaron a votar, votaron en blanco o impugnaron su voto... Boletas convertidas en papel picado, una feta de jamón o un sobre vacío sirvieron como forma de protesta... Dentro de un tiempo, cuando los fuegos artificiales de la campaña hayan pasado, casi todo permanecerá igual; o peor". El documento completo puede obtenerse solicitándolo a la dirección de e-mail, 501aper.net, o en la página Web www.aper.net/501.

¿La propuesta? "Que el 24 de octubre nos encuentre en el kilómetro 501, más allá del voto, que hoy se nos presenta como una imposición." Las reacciones no tardaron en llegar. Algunos tildaron al grupo de enemigos del sistema democrático. Como el candidato presidencial del Partido Obrero, Jorge Altamira, que los acusó de tener una actitud reaccionaria.

El constitucionalista Daniel Sabsay fue todavía más duro: afirmó que transgreden normas de orden público y no tienen "el coraje de arriesgar ni la identidad de sus propulsores".

Otros, en cambio, llaman entusiasmados a agencias de turismo para preguntar cómo llegar al encuentro en Sierra de la Ventana.

La vocero del grupo explicó a La Nación que todavía no se definió el costo del pasaje. "La idea es que puedan viajar todos", sostuvo.

No dar la cara

Entre el aluvión de reacciones, hay quienes aseguran que lo del grupo 501 no pasa de ser una broma. Eso los preocupa. Como comentó el padre de uno de los jóvenes mentores de la idea: "Al principio dieron notas a los medios, pero después decidieron no hablar más. Hasta le dijeron que no a la CNN. Es una lástima, porque ya los están malinterpretando".

Lo cierto es que el grupo existe y cosecha adeptos sin campaña. En una fiesta que organizó en una fábrica cooperativizada, en Almagro, reunió a casi 1000 personas. Con el precio de las entradas (entre 2 y 5 pesos) ya podrían pagar el alquiler de "medio tren" a Sierra de la Ventana. Aunque la empresa ferroviaria que cubre el trayecto todavía no decidió si aceptará el trato, el 501 no pierde el tiempo: el sábado próximo hará otra fiesta en el mismo lugar, Querandíes 4290.

El domingo harán una "parodia de manifestación, con murgas y tinte de circo", explicaron, que llamarán irónicamente "Caravana hacia la democracia". Partirá a las 15, desde plaza Italia, y terminará en plaza Francia, en la Recoleta, donde se realizará una asamblea.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.