Intercambio de regalos y sugerencias, en el encuentro en la Santa Sede

El jefe del Estado argentino y el Papa compartieron obsequios, en un diálogo con tono amigable que mostró sintonía
El jefe del Estado argentino y el Papa compartieron obsequios, en un diálogo con tono amigable que mostró sintonía Fuente: Reuters - Crédito: Remo Casilli
(0)
1 de febrero de 2020  

Un consejo inesperado sobre el humor

En un clima de evidente sintonía, durante el intercambio de regalos el papa Francisco le dio un consejo a su compatriota Alberto Fernández: tener buen humor.

Después de obsequiarle, como suele hacer con todos los jefes de Estado que recibe, todos los documentos pontificios que escribió en estos casi 7 años -Evangeli Gaudium, Laudato Si, Amoris Laetitia, Christus Vivit-, el Papa se detuvo en Laudete et Exsultate, la exhortación apostólica sobre el llamado a la santidad en el mundo actual, de marzo de 2018.

"Te marqué algo", le dijo el Papa a Fernández, pasándole enseguida a leer una oración sobre el buen humor que se le atribuye a Santo Tomás Moro, que en Gaudete et Exsultate recomienda rezar.

"Concédeme, Señor, una buena digestión, y también algo que digerir. Concédeme la salud del cuerpo, con el buen humor necesario para mantenerla. Dame, Señor, un alma santa que sepa aprovechar lo que es bueno y puro, para que no se asuste ante el pecado, sino que encuentre el modo de poner las cosas de nuevo en orden. Concédeme un alma que no conozca el aburrimiento, las murmuraciones, los suspiros y los lamentos y no permitas que sufra excesivamente por esa cosa tan dominante que se llama yo. Dame, Señor, el sentido del humor. Concédeme la gracia de comprender las bromas, para que conozca en la vida un poco de alegría y pueda comunicársela a los demás. Así sea", leyó el Papa ante Fernández y su pareja, Fabiola Yáñez, que lo escuchaban atentamente.

Fernández se convirtió en el tercer jefe del Estado argentino recibido por Francisco, desde su elección como papa, en marzo de 2013.

Los dos mandatarios se conocen desde hace tiempo, cuando uno era jefe de Gabinete de Néstor Kirchner y el otro, cardenal arzobispo de Buenos Aires. Aunque el detalle más curioso es que Fernández y Jorge Bergoglio compartían en Buenos Aires odontólogo, el conocido Carlos Cecchi.

Fue en su consultorio de Recoleta donde los dos se cruzaron poco antes de que el arzobispo viajara a Roma para participar del cónclave de marzo de 2013 en el que resultó elegido. "A ver si no volvés porque te hacen papa", le habría comentado entonces Fernández, en broma.

Del símbolo de la paz al Negro Manuel

La reunión de ayer entre Alberto Fernández y el papa Francisco comenzó a las 10.30 locales [6.30 de Argentina] con un saludo en la Sala del Tronetto, en el segundo piso del Palacio Apostólico del Vaticano, y finalizó 44 minutos después, en medio de un clima distendido."Santo Padre, ¡qué gusto verlo!", lo saludó el Presidente. "¡Bienvenido!", respondió el Pontífice en el primer contacto entre ambos.Después de un diálogo a solas en la Biblioteca Privada tuvo lugar el intercambio de regalos entre ambos. Francisco le entregó un mensallón, una escultura de bronce con forma de medallón, con una paloma, una vid y un olivo, que simboliza la paz. "Esto lo elegí yo. Es lo que quiero de ustedes, que sean mensajeros de paz", dijo el Papa.

Junto con la escultura, Francisco le regaló sus cuatro libros. Uno de ellos, Cristus Vivit, que se lo dedicó de puño y letra, delante de los periodistas que presenciaron ese momento de la audiencia. No llegó a verse qué le escribió.

Luego llegó el momento en que Fernández le obsequió un busto del Negro Manuel, un personaje íntimamente relacionado con la Virgen de Luján, patrona de la Argentina y figura venerada por el Papa.

El Negrito Manuel fue un esclavo africano que fue adquirido en Brasil para realizar en 1630 un viaje a Buenos Aires junto a dos imágenes de la Virgen María que debían llegar al norte del hoy territorio argentino. Cuando la carreta tirada por bueyes de su expedición se estancó a orillas del río Luján, una caja con una de las imágenes de la Virgen, pequeña, de 38 centímetros, de terracota pintada, debió quedarse allí, para que la misión siguiera adelante con la otra. Y el Negro Manuel se quedó allí con esta Virgen, que comenzó a atraer peregrinos, sirviéndola como "ama y señora" hasta el día de su muerte.

El Presidente le regaló también un telar realizado por Daniela y Diego, dos chicos con discapacidad, miembros de la Asociación Civil Granja Andar, que lo visitaron días atrás en la Casa Rosada. A esto se sumó Ellas, un calendario inclusivo, de la misma entidad."Garantizar los derechos y la inclusión de las personas con discapacidad es un compromiso que debemos asumir todos y todas", dijo días atrás el Presidente en Twitter. Además, le entregó un libro antiguo sobre cafés y bares notables de la ciudad de Buenos Aires.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.