Juan Pablo Cafiero señaló a Menem como desestabilizador

Así lo indicó el diputado a La Nación ; Alfonsín también cree en esa maniobra
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23 de octubre de 2000  

El diputado Juan Pablo Cafiero, del Frepaso, denunció que el presidente del PJ, Carlos Menem, encabeza una suerte de conspiración para desestabilizar al presidente Fernando de la Rúa y aseveró a La Nación que en el menemismo analizan la manera de regresar al poder.

El legislador frepasista explicó así la gestación de rumores acerca de que en el PJ se alienta la posibilidad de convocar a elecciones presidenciales anticipadas. En ellos se incluye un acuerdo político para sancionar una ley de acefalía.

La opinión de Cafiero no es menor, por cuanto, además de ser el vicepresidente de la Cámara de Diputados, el legislador bonaerense actúa políticamente como la mano derecha del ex vicepresidente Carlos Alvarez, el jefe del Frepaso.

Y Cafiero no está solo. El vocero presidencial, Ricardo Ostuni, denunció en los últimos días en forma reiterada una campaña de rumores y desestabilización, luego de que lo había denunciado el ministro del Interior, Federico Storani.

Ni siquiera el jefe político de la UCR, Raúl Alfonsín, quedó al margen de estos presentimientos. El líder radical también atribuyó a "maniobras conspirativas" el surgimiento de noticias sobre la supuesta debilidad de De la Rúa y acerca de imputaciones de Alvarez al Presidente.

Según trascendió, el propio De la Rúa no descartó anteayer, en la reunión con legisladores de la Alianza, en Olivos, el surgimiento de operativos desestabilizadores cuando le mencionaron que el gobernador bonaerense Carlos Ruckauf, del PJ, estudia una ley de acefalía.

Hipótesis de trabajo

"Trabajamos en la hipótesis de que el menemismo está detrás de los rumores con un fin desestabilizador; y Alvarez lo sabe, aunque no me comentó nada", dijo Cafiero, consultado ayer por La Nación .

Cafiero sospecha que Menem inspira ese proyecto político desde la sede de la Fundación de Estudios para la Argentina en Crecimiento (Fepac), en Callao al 1500, su búnker desde cuando dejó la presidencia, en diciembre. "La Fepac se convirtió en un ámbito de estudio de la forma de regreso del menemismo al poder", dijo Cafiero a La Nación .

Para el frepasista, el ejecutor del plan es Alberto Kohan, ex funcionario y mano derecha de Menem.

En declaraciones radiales, Cafiero deslizó anteayer que las críticas del jefe de la SIDE, Fernando de Santibañes, en contra del Frepaso y de la Alianza coinciden con la opinión del menemismo. Santibañes dijo el jueves último que los sectores políticos de la UCR y del Frepaso son un obstáculo para la economía y con ello apuró su renuncia a la SIDE.

Por la gravedad institucional de aquella denuncia, La Nación consultó a Cafiero por más detalles. Dijo que Menem actúa con "doble rostro: dice que contribuirá a fortalecer al Presidente y a la gobernabilidad mientras organiza los rumores". Y explicó: "Esos rumores se orientan y se trata de que se repitan por varios lugares: hablan de modificar la ley de acefalía, de debilidad del poder presidencial, y organizan una ofensiva contra Alvarez con el propósito político de privilegiar sólo su interés personal, que es el regreso anticipado al poder, esto es claro".

Según el frepasista, el menemismo puso en marcha un mecanismo por el que se lanza a rodar información que indica supuesta preocupación en los mercados y malestar económico. "Ese es un estilo de consolidación de rumores que tienden a desestabilizar en lo económico", dijo Cafiero.

"Como esos rumores se hacen circular en los sectores económicos, esa información gira y llega a dirigentes de la Alianza, por lo que incluso éstos la repiten de buena fe, y en realidad esconde un destino desestabilizador", desmenuzó Cafiero.

Si bien no lo dice, Cafiero sospecha, al igual que Alvarez y varios dirigentes del Frepaso, que la reunión entre Menem y De la Rúa hace un mes, en la Casa Rosada, respondería a esa táctica presuntamente desestabilizadora del menemismo. Ese encuentro público estuvo precedido de una reunión secreta en Olivos, que el menemismo se encargó de difundir.

Las entrevistas sirvieron en aquel momento para acordar una solución política a la crisis del Senado: se anunció allí que se privilegiaría una salida judicial y que no se harían imputaciones políticas.

El objetivo de De la Rúa, en ese momento, fue encontrar oxígeno para frenar la crisis de los sobornos; el de Menem, en cambio, exhibirse en el centro de la política y sembrar fracturas irreparables en la Alianza. Su ingreso en Balcarce 50 era irritativo para Alvarez, su enemigo político de años.

Luego se produjo el cambio de gabinete con el que De la Rúa pretendió afirmar su autoridad y fortalecer a las figuras cuestionadas por el escándalo del Senado: Santibañes y Flamarique, cuyas renuncias pedía Alvarez.

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