Jueces y diplomáticos resisten los cambios en sus regímenes previsionales

Fuente: Reuters - Crédito: AGUSTIN MARCARIAN
Difundieron argumentos a favor de su sistema de jubilaciones para confrontar con la Casa Rosada
Hernán Cappiello
Alan Soria Guadalupe
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24 de diciembre de 2019  

Los jueces nacionales y federales iniciaron contactos con la Corte Suprema de Justicia para unificar una postura de cara a la discusión que se dará en el Congreso para modificar las jubilaciones de los magistrados.

En paralelo, comenzó a circular entre los funcionarios judiciales una carta abierta anónima en las que comparan su sistema jubilatorio con sus colegas del Poder Ejecutivo y del Parlamento y se preguntan "¿dónde está el privilegio?".

A la tentativa de resistencia de los magistrados se sumaron los diplomáticos, quienes ayer aclararon que sus haberes previsionales no están incluidos en un "régimen de privilegio", como dijo el presidente Alberto Fernández, sino que se trata de uno de "carácter específico".

Los jueces

La Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional, una representación institucional de los jueces, dijo que no hará ningún pronunciamiento, aunque dejaron trascender que comparten el contenido de la carta anónima.

Los jueces, según dijeron a algunos de ellos, interpretan que el Presidente anunció la discusión sobre "jubilaciones de privilegio" como parte de una "gran improvisación", para contrarrestar el costo político que estaba pagando el Gobierno por permitir que los jueces, diplomáticos, docentes y científicos sigan cobrando la movilidad del 82%, suspendida en la ley de emergencia para el resto de los jubilados.

Dirigido "a la opinión pública", el pronunciamiento de los magistrados señala: "Los jueces aportan un 10% más que cualquier trabajador en relación de dependencia" y el empleador contribuye a las arcas previsionales con un diez por ciento más que el resto. Por eso, sostienen que solo se necesitan tres magistrados activos para sostener a un jubilado, cuando el coeficiente general es de 4 a 1. También aportan por los reemplazos, pero no se los reconoce para la jubilación. "Otro gesto solidario", dice la nota no sin ironía.

Los jueces se jubilan con 60 años y 30 de aportes y "al alcanzar la edad jubilatoria llevan un excedente de entre 5 y 12 años de aportes donados al sistema previsional estatal". Se trata, dicen, de "aportes sin jubilados".

Un juez que cumple 60 años y lleva trabajando en tribunales desde los 18, donó solidariamente el 40% de su vida como aportante previsional, agregan.

En este punto, destacan la diferencia con los funcionarios o con los legisladores, que según sus argumentos perciben jubilaciones de privilegio con apenas un mandato en el cargo.

Para jubilarse como juez, tiene que haberse desempeñado diez años, amén de que deben ser graduados universitarios con títulos de grado, posgrado y en varios casos, doctorados.

En ese sentido, argumentan los jueces que son "el plantel jerárquico estatal con mayor capacitación académica entre los poderes constitucionales".

Los diplomáticos

Las quejas también se dejaron oír desde la Asociación Profesional del Servicio Exterior de la Nación (Apsen), en donde indicaron a LA NACION que el régimen jubilatorio de los diplomáticos fue "adoptado por las particularidades propias de la carrera, que exige a los funcionarios dedicación exclusiva y permanentes traslados desde y hacia la república, con limitaciones serias al trabajo de los cónyuges".

El organismo buscará mantener en los próximos días una reunión con el canciller Felipe Solá para "intercambiar ideas" y "transmitir la mirada" de los diplomáticos sobre los planes del oficialismo.

Según la explicación desde el Apsen, el Servicio Exterior tiene requisitos más exigentes que otros regímenes para acceder a una jubilación.

"El funcionario del SEN aporta en promedio 42 años (si se jubila como embajador) o 38 años (si se jubila como ministro) al sistema previsional y no puede jubilarse antes de los 65 años de edad. En las categorías superiores, puede hacerlo hasta los 67 o los 70 años", explicaron.

Además, señalaron que, "a diferencia de otros regímenes", los diplomáticos "se encuentran sujetos al impuesto a las ganancias" -el Poder Judicial no lo está- y deben realizar "un aporte al sistema del 11% de sus haberes brutos, sin tope".

Según establece la ley 22.731, que instituyó el régimen jubilatorio del Servicio Exterior, todos los diplomáticos podrán jubilarse a partir de los 65 años, sea cual fuere su género.

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