Kirchner acusó al menemismo de promover un golpe institucional

Se refirió así a las denuncias de fraude de su rival; "quiere ensuciar todo", dijo
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6 de mayo de 2003  

La temperatura de la campaña electoral para el ballottage aumentó un poco más anoche cuando el candidato del oficialismo, Néstor Kirchner, acusó a su rival, Carlos Menem, de preparar "un intento encubierto de golpe institucional" por medio de sus denuncias sobre supuestas maniobras fraudulentas en la primera vuelta.

"En este país, cuando Menem gana, está todo bien. Ahora, cuando Menem pierde, trata de ensuciar todo. Se intenta descalificar las instituciones porque las cosas no le salieron como esperaban", afirmó Kirchner, después de una reunión trascendente para sus aspiraciones, en la que sumó el respaldo de cuatro intendentes que habían seguido hasta el 27 de abril a Adolfo Rodríguez Saá.

Kirchner había pedido información a sus asesores sobre los rumores de una presunta renuncia de Menem a su candidatura.

Sin embargo, cuando se enfrentó a la prensa intentó restarle importancia: "Yo estoy preocupado por darle gobernabilidad a la Argentina, así que no me he dedicado el día de hoy a escuchar las cosas que dice el doctor Menem", dijo.

Y agregó: "Hablar de los temas de la forma como él lo está diciendo no ayuda para nada a consolidar la institucionalidad en la Argentina".

Poco antes se habían retirado de la Casa de Santa Cruz los cuatro intendentes peronistas que se distanciaron de Rodríguez Saá y definieron que trabajarán activamente en favor de Kirchner para la segunda vuelta.

Raúl Othacehé (Merlo), Enrique Salzman (Marcos Paz), Jorge Varela (Campana) y Juan Delfino (Suipacha) expresaron a Kirchner su "total respaldo y compromiso" de ahora en adelante.

La reunión fue fruto del esfuerzo del Gobierno por consolidar la primacía electoral de Kirchner en Buenos Aires, el distrito donde obtuvo la diferencia decisiva de votos para convertirse en el favorito en la disputa con Menem.

El secretario general de la Presidencia, José Pampuro, encabezó la operación que permitió el retorno de los cuatro intendentes a las filas del duhaldismo, de las que se habían alejado en el momento de mayor crecimiento electoral de Rodríguez Saá, a mediados del año pasado.

"La indefinición electoral de Rodríguez Saá ha sido desacertada; no es lo que la gente esperaba de él", sostuvo Salzman al término del encuentro de casi una hora y media con su nuevo candidato.

Othacehé también cuestionó la actitud del líder del Movimiento Nacional y Popular (MNyP), en especial por haber recibido a Menem en San Luis la semana última.

"Nosotros somos peronistas y nunca nos fuimos del partido. Ahora se inicia una nueva etapa y estamos convencidos de que Kirchner representa la mejor opción hacia el futuro", agregó Othacehé, que ofició de vocero del grupo, y sostuvo que habían sido "tentados" por el menemismo.

El otro referente importante de Rodríguez Saá en Buenos Aires, Aldo Rico, no participó del encuentro ni fue contactado por los operadores duhaldistas. "Su apoyo no nos interesa para nada", dijo un hombre cercano al candidato con relación al ex carapintada y actual intendente de San Miguel.

El eventual aporte de esos cuatro intendentes de la primera sección electoral fue considerado como un triunfo en las filas del gobernador santacruceño.

En Marcos Paz y Campana, Rodríguez Saá terminó segundo detrás de Menem. En Merlo y en Suipacha, siguió de cerca al frente de Kirchner.

Reconciliación

Además de cerrar los últimos detalles de la agenda de su gira por Brasil y Chile (entre mañana y el viernes), Kirchner mantuvo ayer una larga reunión con el intendente de La Plata, Julio Alak, de quien se había distanciado antes de la primera vuelta electoral.

La victoria de Menem en la capital provincial provocó sospechas en el entorno del candidato sobre una presunta falta de entusiasmo de Alak hacia Kirchner.

Alak llegó a ser mencionado a principios de año como uno de los aspirantes a acompañar a Kirchner en la fórmula presidencial.

"Néstor será el próximo presidente de la Argentina y por eso vinimos a confirmarle que lo vamos a respaldar en cada medida que tome en su futura gestión", enfatizó Alak al llegar a la Casa de Santa Cruz.

El intendente agregó que está llevando a cabo personalmente gestiones para sumar apoyos en La Plata de sectores que "trabajaron con Rodríguez Saá, con Menem, con el radicalismo y ARI".

Textual

"En este país, cuando Menem gana, está todo bien. Ahora, cuando Menem pierde, trata de ensuciar todo. Se intenta descalificar las instituciones porque las cosas no le salieron como esperaban"

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