Kirchner defendió la presencia del Estado en la economía y llamó a votar contra "la máquina de impedir"

Reiteró que la del 28 de junio "no es una elección más" y que es necesario "cuidar lo logrado" y profundizar "el modelo que articula lo público con lo privado"; además, exigió un "mea culpa" a la oposición
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27 de mayo de 2009  • 20:06

En una nueva aparición de campaña y en medio de la polémica por la decisión de Hugo Chávez de nacionalizar empresas argentinas radicadas en Venezuela Néstor Kirchner ensayó una fuerte defensa de la participación del Estado en la economía y volvió a arremeter contra la oposición de cara a las elecciones legislativas.

"La del 28 de junio no es una elección legislativa más. Tenemos que profundizar el modelo. Dios nos libre si volvemos para atrás. Piensen dónde estaríamos si los que estaban conduciendo el país en 2001 estuvieran conduciéndolo ahora. Dios nos libre", arrancó el ex presidente durante un acto en Lanús en el que volvió a hacer gala de su recientemente estrenado tono contenido y conciliador.

Nunca, nada. En este punto, aludió a la oposición, aunque esta vez evitó dar nombres. "Les pido que hagan un mea culpa, una autocrítica. Que no sean una máquina de impedir. A mí nunca me votaron nada y a Cristina tampoco. En el Congreso hay una máquina de impedir", se despachó.

Sin aludir al episodio Chávez-, la supuestamente sorpresiva estatización de tres empresas de Techint en Venezuela y la garantía a Lula Da Silva de que las compañías brasileñas no formarían parte de su plan nacionalizador-, Kirchner defendió el rol del Estado en la economía.

"El Estado tiene que estar promoviendo, no interviniendo, para garantizar que esto llegue a los trabajadores y al empresariado nacional", dijo. Mientras hablaba, señalaba una copa llena con agua en la que el líquido representaba el crecimiento económico. Unos minutos antes, había usado el vaso para explicar la teoría del derrame y la versión de cómo funcionaría en la Argentina que, según relató, alguna vez escuchó de boca de Domingo Cavallo.

En este punto, volvió a la carga con su discurso de campaña: "Tenemos que cuidar lo logrado, corregir los errores, cuidar el modelo que articula lo público con lo privado y empezar a pensar en la Argentina que viene", enumeró.

Además, volvió a pedir a los banqueros que bajen las tasas de interés y a dirigirse a los empresarios. "Voy a decir en público lo que la Presidenta me dice en privado: ustedes han ganado más de 3500 millones de dólares y si tienen que ganar un pesito menos, ganen un pesito menos, pero no toquen un solo empleo. Tienen que ayudarnos a cuidar la economía", les dijo sin perder la calma.

Hacia el final, apeló una vez más al "recuerdo del helicóptero", en obvia alusión a la crisis de 2001 y el final del gobierno de Fernando de la Rúa, para pedir el voto para el kirchnerismo. "Les pido que nos ayuden para que desaparezca la máquina de impedir, que escuchen el ruido lejano del helicóptero que se va. Escúchenlo y sepan que a nosotros nos van a tener en tierra apoyando a la Presidenta".

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