Kirchner definirá su autonomía

Duhalde recomendó a sus allegados que no se apuren a aceptar cargos futuros
Mariano Obarrio
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4 de mayo de 2003  

La misma noche del domingo en que Néstor Kirchner lograba ingresar en la segunda vuelta electoral del 18 del actual los más influyentes ministros de Eduardo Duhalde comenzaron a presentir que si triunfa en ese ballottage el candidato presidencial del Frente para la Victoria montará un "operativo de despegue" respecto del duhaldismo para ejercer con autonomía la presidencia.

"Hay muchos ministros y figuras de nuestro sector cada vez más convencidos de que "el Flaco" planteará su total autonomía si llega a la Casa Rosada", dijo a LA NACION un ministro que gravita en forma decisiva en la administración.

A su lado, otro miembro del gabinete asentía con la cabeza.

Nadie cree, sin embargo, que esa autonomía del gobernador de Santa Cruz altere la convivencia entre Kirchner y Duhalde.

La relación personal entre ambos es hasta hoy inmejorable. Kirchner quedó sólo dos puntos por debajo de Carlos Menem, candidato del Frente por la Lealtad, y cuenta con las mejores chances de ganar el ballottage. En esas condiciones no puede haber tensión: los dos disfrutan de la posibilidad de ganarle en las urnas a un histórico adversario común a ambos, como lo es Menem.

"La autonomía y la buena relación no son incompatibles", observó ayer a LA NACION un ministro mencionado como candidato a quedar en el gabinete de Kirchner.

Las conversaciones entre Duhalde y Kirchner sobre las futuras reglas de convivencia no incluyen ministerios asegurados para el duhaldismo, afirman fuentes de ambos sectores.

Más aún, el Presidente recomendó en estos días a sus ministros y colaboradores: "No acepten cargos o ministerios a lo loco. Cada uno debe quedarse en su lugar. Si tienen un lugar en la lista de diputados resérvenselo". Su consejo es que antes de aceptar cargos "observen el estilo de gobierno de Kirchner".

En recientes conversaciones entre Kirchner y altos funcionarios gubernamentales el candidato a presidente insinuó que los únicos ministros actuales a los que seguro ratificará si accede al poder son los de Economía, Roberto Lavagna, y Salud, Ginés González García.

También sugirió que otros nombres firmes son los de su propia confianza: Alberto Fernández, como jefe de Gabinete o secretario general de la Presidencia, y Rafael Bielsa para la cartera de Justicia.

Si bien el gobernador de Jujuy, Eduardo Fellner, fue mencionado como potencial ministro del Interior, sus allegados negaron tajantemente cualquier ofrecimiento.

Amigos y no tanto

En el mapa del PJ, Ginés y Lavagna no son, en definitiva, dirigentes del duhaldismo puro. Sí lo son, en cambio, otros funcionarios que colaboraron plenamente con Kirchner: el secretario general de la Presidencia, José Pampuro; el ministro de la Producción, Aníbal Fernández, y el secretario privado de Duhalde, Juan Carlos Mazzón, entre otros.

Todos ellos también fueron incluidos en la nómina de candidatos a ministros de Kirchner. Y es posible que queden cerca del eventual presidente. Pero no es seguro que permanezcan en sus actuales cargos. "Kirchner está enojado con los rumores que circulan. Carácter no le falta y lee mucho los diarios; podría descartar a los que más aparezcan citados como posibles ministros si descubre que le quieren armar el gabinete", dijo un funcionario duhaldista.

Los allegados de Pampuro y de Aníbal Fernández admitieron que si bien trabajan junto a Kirchner no existe nada concreto en cuanto a sus respectivos destinos.

Mazzón, por su parte, es hace años un operador político clave de cualquier gobierno de signo peronista.

Quien sí podría ser canciller es el actual vicecanciller, Martín Redrado. Se trataría de un canciller transitorio, hasta que Lavagna salte desde su cartera hacia el Ministerio de Relaciones Exteriores, a fin de año, como se prevé. Redrado, de hecho, comenzó ayer una significativa gestión de largo plazo con el gobierno del Brasil, sobre la que se informa por separado.

Más allá de su estilo y de su independencia, Kirchner -así como cualquier eventual presidente- no tendrá margen para gobernar con total autonomía respecto de los bloques mayoritarios del Congreso, como es el del PJ bonaerense.

Tampoco podrá conducir al margen de la opinión de los gobernadores. Eso lo saben hasta los propios asesores de Kirchner. Por ello, Duhalde ordenó a los suyos: "Déjenlo actuar libremente. Vean primero cómo es, y si les gusta su estilo, agarren viaje..."

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