Kirchner mostró su estilo de ejercer el poder

Decidió el gabinete en soledad y muchos de los futuros ministros supieron pocas horas antes del anuncio cuál sería su cargo
(0)
21 de mayo de 2003  

Muchos de los ministros que asumirán el próximo domingo se despertaron ayer sin saber cuál iba a ser su destino a partir del domingo.

Néstor Kirchner había llamado a unos pocos los días previos para preguntarles si podía contar con ellos. A los demás los contactó sobre la hora Alberto Fernández -designado jefe de Gabinete- para comunicarles su cargo. Vieron el anuncio oficial sin haber dialogado con el presidente electo.

En las 48 horas anteriores a dar la noticia más esperada desde que Carlos Menem abandonó la campaña electoral, Kirchner desplegó a todas luces su particular estilo de gobernar.

Se recluyó en Santa Cruz, reunido con su círculo íntimo, y cerró el acceso de información al resto de sus colaboradores.

Aníbal Fernández casi se desmaya cuando, dos horas antes del anuncio, recibió un llamado de Kirchner y supo que sería ministro del Interior. No esperaba semejante puesto.

Algo similar le ocurrió a Oscar Parrilli. Había hablado varias veces con el presidente electo y suponía que le tocaría alguna función, pero cuando ayer por la mañana sonó su celular no podía creerlo. Estaba en medio de un trámite bancario en el momento en que Kirchner le avisó que formaría parte del gabinete, como secretario general de la Presidencia.

El constitucionalista Rafael Bielsa, había conversado con Alberto Fernández durante el fin de semana. Fue la primera vez que alguien le deslizó la posibilidad de encabezar la Cancillería. Sólo anteanoche supo -y no por boca del presidente electo- que el puesto era suyo.

A Gustavo Beliz le preguntó Kirchner por teléfono el jueves pasado si estaría dispuesto a manejar la cartera de Justicia. No le dio certezas de que la oferta se concretaría hasta poco antes de la medianoche de ayer.

El futuro ministro de Educación, Daniel Filmus, jamás había hablado con Kirchner hasta ayer por la tarde.

El hermetismo que impuso Kirchner llegó al extremo de que ni Daniel Scioli, el vicepresidente electo, conoció con anticipación la lista completa de la primera línea de gobierno. Había viajado a Santa Cruz anteayer para sumarse al anuncio, pero no participó de la decisión.

Incertidumbre

Durante los días previos, algunos de los candidatos a ministros se llamaban entre ellos para buscar información. José Pampuro era uno de los más ansiosos. Tuvo que esperar hasta la madrugada de ayer para confirmar que iría a Defensa.

Los únicos que tuvieron acceso a la información fueron la futura primera dama, Cristina de Kirchner, y Alberto Fernández, que se encargó de los contactos telefónicos previos con los elegidos. Hubo distintos encuentros en la sede del gobierno, en la residencia de los gobernadores y en la casa del presidente electo.

"Los santacruceños", como se conoce al grupo reducido de dirigentes locales en los que Kirchner confía a muerte, entraban y salían de esas reuniones. Sabían qué lugar les tocaría pero no tuvieron el cuadro completo hasta ayer por la mañana. Ellos son Julio De Vido, Sergio Acevedo y Alicia Kirchner, a quienes el presidente electo les delegó áreas en las que pretende un control absoluto.

"El hermetismo es una señal de autoridad. Nadie más que él eligió a los ministros y sólo él marca el rumbo", afirmó uno de los hombres de lo que ya denominan "kirchnerismo puro".

Los nombres del gabinete también reflejan el estilo histórico del ex gobernador: salvo Filmus (cuya incorporación es parte de un acuerdo con Aníbal Ibarra), todos se ganaron el lugar a partir de una excelente relación personal con él.

Cuatro de los ministros formaron parte del grupo Calafate, creado en 1998 por dirigentes progresistas del peronismo para apoyar la candidatura presidencial de Eduardo Duhalde.

Kirchner era la figura de mayor peso territorial de ese equipo, Alberto Fernández fue el coordinador, mientras que Parrilli, Carlos Tomada (Trabajo) y Ginés González García (Salud) se contaban entre los principales integrantes.

Pampuro y Aníbal Fernández fueron los hombres del Gobierno que apoyaron con más énfasis la candidatura de Kirchner. Bielsa y Beliz apostaron por Kirchner meses antes del acuerdo con el duhaldismo que potenció su postulación.

"Es cierto, no hablé con los ministros", dijo Kirchner, con una sonrisa pícara, durante la conferencia de prensa en que anunció el gabinete.

Sólo por la tarde llamó uno por uno a sus futuros colaboradores y les dijo que se reunirán "hoy o mañana" en Buenos Aires, donde por primera vez se verán todos juntos.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.