Kirchner propondrá a Lula una "alianza política estratégica"

La intención del candidato es impulsar un acercamiento "no sólo comercial"
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8 de mayo de 2003  

BRASILIA.- Néstor Kirchner imagina la recepción que le ofrecerá hoy el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, como algo mucho más trascendente que un gesto (y una foto) con influencia electoral. Se ilusiona, en cambio, con que marcará la base de un acuerdo político estratégico en caso de que gane el ballottage del domingo 18.

Desde antes de asumir, Lula difundió su idea cambiar la concepción del Mercosur entendido como un bloque meramente comercial. Y Kirchner, en su primera prueba internacional, se mostrará como un convencido de esa tesis.

"Sin dudas vamos a vivir cambios en la región. La reunión con el presidente Lula será una fuerte señal hacia el futuro, en el sentido de alcanzar como prioridad los objetivos de integración política", afirmó Kirchner durante el vuelo charter que lo trajo hasta aquí.

Había pasado una mañana cargada de reuniones políticas en las que recibió apoyos de distintos sectores y analizó con sus asesores uno de los escenarios que más le preocupa con vistas a la segunda vuelta: la posibilidad de que Carlos Menem desista de competir y debilite su eventual gestión.

"Sería un golpe institucional encubierto", reiteró y hasta se atrevió a deslizar una especie de elogio a su rival, algo sin precedente en la campaña. "La verdad es que Menem hizo una muy buena elección. La verdad tendrían que estar contentos", dijo, sin sonreir.

Una apuesta sólida

En realidad, más que un halago resultó parte de la estrategia del comando del candidato que apoya el Gobierno. No mostrarse triunfalistas antes de tiempo evitará complicaciones inesperadas, explican.

Pero al mismo tiempo, la visita a Lula hoy y al presidente de Chile, Ricardo Lagos, mañana, constituyen la apuesta más sólida de su campaña para el ballottage.

Por un lado, es una forma de presentarse como un candidato que ya piensa en los temas de Estado y no en las rencillas electorales. Y por otro, conforma un mensaje de apoyo directo (e inusual) de los dos gobiernos más fuertes de la región.

En especial Lula teme que un triunfo de Menem frustre el proyecto de reposicionamiento latinoamericano ante los Estados Unidos que él sueña liderar.

Kirchner encaró su primera gira como posible presidente con serenidad. Durmió una siesta en la mitad del vuelo y después se dedicó a conversar, distendido, con los periodistas que lo siguen.

"Vengo con mucha expectativa, por la trascendencia futura que tendrá la relación con Brasil si llego a la presidencia", indicó.

La reunión con Lula está agendada a las 11.30 de hoy. Será en el Palacio de Planalto, sede del Poder Ejecutivo, y Kirchner irá acompañado por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y por el diputado porteño Alberto Fernández, jefe de la campaña del gobernador santacruceño.

"Es momento de hablar de objetivos estratégicos. Definir de qué forma se va a parar América latina ante el mundo", agregó Kirchner.

Los temas bilaterales de coyuntura -como el posible acuerdo cambiario y la problemática venta de Transener- quedarán para otro momento, aunque Lavagna descontaba que hablaría del tema con el ministro de Hacienda brasileño, Antonio Palocci, en la cena que compartieron anoche.

Expectativa

En los 40 minutos que compartirán en el despacho de Lula, Kirchner piensa no sólo ofrecerle al líder del Partido de los Trabajadores un eventual acuerdo político a futuro sino que repasará algunas de las medidas que considera vitales aplicar si llega al poder.

Una de las principales es el plan de obras públicas, al que considera vital para la recuperación de la economía. Será una fuerte intervención estatal en infraestructura centrada en el Gran Buenos Aires, los alrededores de Rosario y el Noroeste.

También reafirmará su posición favorable a una futura unión monetaria, aunque, como suele decir Lavagna, eso sea una meta "bien a largo plazo".

"Aquí lo importante es tomar decisiones claras -puntualizó Kirchner-. La Argentina lleva 10 años sin saber para qué quiere estar en el Mercosur."

Se refería así las desavenencias en materia política y comercial que caracterizaron la gestión menemista y, sobre todo, la segunda etapa de Domingo Cavallo en el Ministerio de Economía.

El avión llegó puntualmente y la comitiva -que completaban los secretarios privados de Kirchner y Lavagna- partió hacia el hotel sin que los interrumpieran fotógrafos ni periodistas locales. Sólo hoy podrá vislumbrar, espera el candidato, lo que se siente ser una figura política internacional.

Aliados

  • BRASILIA (De un enviado especial).- Lula Da Silva y Néstor Kirchner jamás se vieron en persona. Ni siquiera hablaron por teléfono. La de hoy será una verdadera presentación. Hace cuatro meses, cuando Eduardo Duhalde vino por última vez aquí, el presidente brasileño le pidió una semblanza del candidato a quien, confesaban sus asesores, no hubiera reconocido en una foto. Hoy la situación es distinta: Lula está convencido de que Kirchner será presidente después del ballottage y quiere tenerlo como un aliado clave.
  • Apoyos

    Néstor Kirchner dedicó parte de la jornada de ayer a recibir a diversos dirigentes que le expresaron su aval para el ballottage. Entre otros, estuvieron Rubén Martí (UCR Córdoba), Julio Gutiérrez (PJ Santa Fe) y Aladino Benassi (foto), que aspira a la gobernación bonaerense por el Movimiento Vecinal Provincial.

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