Kirchner viajará a los Estados Unidos

El canciller dijo que se aceptó la invitación de Bush y que será "dentro de los próximos 90 días"; la primera salida, a Brasil Bielsa explicó que la Argentina tiene que debatir asuntos en los que la voz norteamericana "es muy importante" Mel Martínez, representante de EE.UU., se reunió con el Presidente
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27 de mayo de 2003  

El presidente Néstor Kirchner viajará a los Estados Unidos "dentro de los próximos 90 días", dijo ayer el canciller, Rafael Bielsa.

Si bien la visita del primer mandatario no tiene fecha, la decisión fue toda como un gesto tras las reiteradas declaraciones respecto de las relaciones "serias y respetuosas" que planea mantener con Estados Unidos.

Sus dichos, sumados al protagonismo de los mandatarios Fidel Castro (Cuba) y Hugo Chávez (Venezuela) durante su paso por Buenos Aires para participar de la ceremonia del traspaso de mando y la aparición de afiches que se referían al nuevo tiempo latinoamericano, con fotografías de Castro, Chávez, Lula da Silva (Brasil) y Kirchner, habían generado suspicacias.

Bielsa confirmó que el flamante Presidente aceptó la invitación que George Bush le transmitió telefónicamente la semana última, pero de inmediato aclaró que la primera salida de Kirchner será a Brasil, donde él hará una avanzada pasado mañana.

"La mayoría de los presidentes latinoamericanos hablaron luego de reunirse con Kirchner de una unión para pararse de forma diferente ante Estados Unidos", comentó el canciller, que lo atribuyó a la interpretación que hicieron del discurso pronunciado por el mandatario argentino.

"El discurso de Kirchner plantea un objetivo de integración regional. En algún sentido, ha llegado la hora del reconocimiento de los semejantes, cosa que la Argentina durante mucho tiempo no hizo, porque buscó otro tipo de alianzas", agregó Bielsa.

No dio detalles del eventual viaje presidencial a Estados Unidos. "En principio sería dentro de los próximos 90 días. Estamos trabajando en la Cancillería para formularlo", fue todo su comentario.

El enviado de Bush, Mel Martínez, estuvo con Kirchner, Bielsa y con el ministro de Planificación, Inversión Pública y Servicios, Julio De Vido. Todas las partes coincidieron en calificar las reuniones como cordiales e interesantes.

El secretario (con rango de ministro) de Vivienda y Desarrollo Urbano norteamericano es, además de cubano, amigo personal de Bush.

Bielsa dijo que durante el encuentro con el visitante se habló de muchos temas. "La Argentina tiene que debatir cuestiones que son muy importantes, tanto en el organismo de resolución de disputas que tiene el Banco Mundial como en los organismos multilaterales de crédito y en el Fondo Monetario Internacional. Allí la voz de EE.UU. es importante. Fue una reunión equilibrada", dijo el canciller.

"Mensaje de amistad"

Durante una conferencia de prensa a la que convocó en la embajada norteamericana, Martínez comentó que fue portador de un mensaje de Bush "de amistad, cooperación y que busca estrechar lazos entre ambos países" y que se lleva un mensaje igual de Kirchner para EE. UU. "Siento que fue una visita muy beneficiosa", dijo.

"Es muy bonito para mí, que he vivido los últimos años en la democracia americana, esta transición pacífica de poder. Es algo que siempre hay que valorar", confió. El visitante destacó "las emociones y reacciones del pueblo argentino", en el que dijo ver "una esperanza que resurgía, que es una gran cosa dados los momentos difíciles que vivió la Argentina".

El funcionario rechazó la idea de que la importancia del rango de la delegación cubana, en detrimento de la norteamericana, refleje las prioridades de la política exterior de la nueva administración.

"Nuestras delegaciones se mandan con las mejores intenciones del presidente y adecuadas al momento. Por ser el único latinoamericano en el gabinete, siempre he tenido un vínculo muy especial con la región y tengo relaciones muy estrechas, no sólo con el presidente Aznar, de España, sino con otros líderes de la región. Creo que fue un símbolo de amistad hacia la Argentina y Kirchner que el presidente mandara a una persona con quien tiene una relación muy positiva. En eso no hubo ningún tipo de señal. Mal se lee el simbolismo que vi en la prensa porque no corresponde a la realidad de la política norteamericana", respondió.

Consultado sobre la decisión argentina de abstenerse de condenar a Cuba en las Naciones Unidas y por los aplausos que recibió Castro en el Congreso, dijo: "Cada país tiene que acogerse a sus propias normas en lo que considera asuntos de derechos humanos. Es el momento más duro que sufre el pueblo cubano en cuanto a violaciones de los derechos humanos. Además, como cubano me sorprendió la reacción hacia una persona que si hubiera libertad en su país no sería aplaudida".

Martínez calificó el discurso de Kirchner como "adecuado, con expresiones muy positivas", y dijo que habían hablado sobre los beneficios sociales y económicos de la construcción de viviendas, uno de los pilares del plan de reactivación económica de la nueva administración.

El visitante también ofreció su asesoramiento para los aspectos de financiación del proyecto.

Agenda internacional

Desde que llegó, a las 8.30, a la Casa Rosada hasta pasadas las 18.30, el flamante presidente Néstor Kirchner no paró un instante de recibir a diplomáticos, jefes de Estado o representantes de la realeza. Más de 12 delegaciones extranjeras desfilaron por el despacho presidencial, donde hubo elogios y buenos deseos.

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