Kirchner y Carrió, en un duro contrapunto

La diputada chaqueña planteó su temor de que el gobernador de Santa Cruz "maneje el país como un feudo"; fuertes réplicas
Jaime Rosemberg
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17 de mayo de 2003  

No los unía el amor, sino el espanto hacia Carlos Menem, al que ambos querían ver derrotado en el frustrado ballottage. Pero no bien el ex presidente quedó fuera de carrera Néstor Kirchner y Elisa Carrió intercambiaron ayer duras acusaciones que pusieron en duda la posibilidad de una convivencia pacífica entre ambas fuerzas.

Mientras arreciaban los rumores sobre ofrecimientos de cargos en el gabinete por parte del presidente electo, la líder de ARI criticó al gobernador de Santa Cruz y lo que considera una forma equivocada de entender el poder.

"Existe un gran riesgo: que Kirchner se comporte como en Santa Cruz y maneje al país como si fuera un feudo", disparó Carrió. La líder de ARI fue más allá: aseguró que "todos afirman que Kirchner monopoliza la opinión, la decisión y la prensa" en su provincia.

La respuesta de Kirchner no tardó en llegar. Desde Río Gallegos recogió el guante y dijo que "Carrió debería serenarse, tranquilizarse y venir a hablar con los santacruceños".

El mensaje se entendió a la vez como una forma de responder a la cerrada negativa de la diputada chaqueña de colaborar de alguna manera con la nueva administración. "Hay que ser más humildes y hacer más aportes", subrayó Kirchner en una conferencia de prensa realizada en su provincia.

Desde hace días Carrió teme que toda su construcción política, basada en un paciente trabajo, sin financiamiento ni estructura, quede sepultada si algún dirigente de ARI acepta formar parte del gabinete de Kirchner o se sienta a conversar con sus allegados.

"No me van a convertir en parte de una foto patética", descerrajó la diputada a sus atónitos compañeros de bloque poco antes de afirmar ante la prensa que "hay que ayudar" al santacruceño Néstor Kirchner en sus primeros pasos de gobierno.

En la reunión de anteayer al mediodía Carrió reiteró las consignas que esbozó poco después de las elecciones, en el hotel Regente: nada de contactos con el kirchnerismo, y colaboración futura desde el Parlamento en leyes puntuales.

Uno de los asistentes a la reunión afirmó que Carrió habría sido muy dura para con los dirigentes que, como Mario Cafiero y Gustavo Gutiérrez, propusieron algún tipo de acercamiento. "Nada de acercamientos. Todo lo que empieza con K es mala palabra", habría dicho Carrió. Aunque la frase fue desmentida a LA NACION por allegados a la diputada chaqueña.

La ahora controvertida relación entre Carrió y el matrimonio Kirchner viene de lejos. Después de años de buen vínculo en la Cámara de Diputados, Carrió y la actual senadora Cristina Fernández de Kirchner se distanciaron hacia agosto de 2001, cuando culminó la actividad de la comisión que investigó denuncias por lavado de dinero.

Informes separados

Luego de meses de trabajo conjunto, Kirchner se negó a firmar el informe redactado por la líder de ARI y sus legisladores (Graciela Ocaña, José Vitar y el mendocino Gustavo Gutiérrez) y dio forma a otro informe junto con los también justicialistas Franco Caviglia y Carlos Soria.

Casi un año después, Carrió compartió, esta vez con el hoy presidente electo, el proyecto que propuso la caducidad de mandatos. La iniciativa fracasó y ése fue el último contacto entre ambos. "No volvieron a hablar. Lilita ni siquiera lo llamó para felicitarlo por el triunfo", coincidieron distintas fuentes cercanas a la diputada.

Dentro de ARI hay quienes, como el propio Cafiero y Gutiérrez, insisten en consensuar algún tipo de acuerdo. Del otro lado están Carrió y la inmensa mayoría de su bloque, que no quieren oír hablar del presidente electo.

"Somos muy distintos", afirma la chaqueña, enfocada hacia la forma de construir poder de Kirchner (aliado con el duhaldismo) y las vías de financiamiento de campaña del gobernador de Santa Cruz. "A mí no me financian las petroleras ni las pesqueras", dijo Carrió. "Nunca podría acordar con él. Tenemos prácticas opuestas", agregó.

Referentes de ARI volvieron a desmentir contactos con Kirchner, incluido un presunto ofrecimiento al diputado bonaerense Eduardo Macaluse para que se haga cargo del Ministerio de Educación. "Nuestro rol es controlar desde el Parlamento", dijo Macaluse a LA NACION.

"Nadie puede pedirme que renuncie a mis principios", repitió Carrió cuando le preguntaron por qué no aceptaba cargos por parte de Kirchner.

Una nueva pelea

  • Elisa Carrió

    La líder de ARI expresó sus temores sobre Kirchner. "Existe el riesgo de que gobierne como en Santa Cruz y que maneje el país como un feudo", expresó. Reiteró que no aceptará cargos.
  • Néstor Kirchner

    El presidente electo le recomendó a Carrió que "les pregunte a los santacruceños" por la situación provincial. También le pidió que "sea más humilde y colabore" con la nueva administración.
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