Kirchner y Duhalde buscan una tregua

Mantendrían un encuentro público para terminar con la polémica que mantiene en crisis la alianza de ambos dirigentes
(0)
26 de abril de 2004  

El presidente Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde buscarían dar cuanto antes una clara señal pública de que el cruce verbal que los mantiene enfrentados desde hace varios días llegará a su fin esta misma semana, según confiaron ayer a LA NACION fuentes de excelente llegada a ambos dirigentes.

Sin embargo, un ministro de estrecha relación con Kirchner relativizó la inminencia de una reunión cumbre al afirmar que el Presidente pretende que el clima de tensión se disipe por sí mismo antes de celebrar un encuentro destinado a calmar los ánimos internos.

La posibilidad del encuentro público, en tanto, fue defendida por fuentes de inobjetable confianza de ambos dirigentes. Esos mismos voceros revelaron que existen integrantes de los entornos de Kirchner y de Duhalde que aconsejan a sus líderes a la inmediata ruptura de relaciones con el otro sector.

No obstante, destacaron que el propio Presidente y el líder del PJ bonaerense son los principales interesados en demostrar que no hay posibilidades de ruptura y que la alianza que habían acordado sigue en pie.

Esta suerte de tregua política se concretaría esta misma semana, una vez que el ex presidente regrese del viaje que realizó ayer a la ciudad de Asunción para participar de la reunión del Parlamento del Mercosur, que se realiza en Paraguay (sobre lo cual se informa por separado).

Duhalde volverá a Buenos Aires esta tarde, por lo que el "reencuentro" con Kirchner podría celebrarse en las próximas horas, según las negociaciones que mantienen allegados al Presidente y a su socio político.

Las conversaciones para concertar el encuentro están avanzadas, según sostienen las fuentes consultadas por LA NACION. La reunión estuvo a punto de concretarse anteayer, pero las gestiones fracasaron debido a que el ex presidente tuvo que preparar su viaje a Paraguay.

Duhalde partió ayer hacia ese país acompañado por el vicepresidente Daniel Scioli, y se especulaba con que ambos dirigentes aprovecharían la oportunidad para mantener un encuentro "a solas".

Esto podría leerse como un nuevo dato en la escala de tensión que mantienen Duhalde y Kirchner: es clara y evidente la desconfianza que el Presidente tiene hacia su compañero de fórmula, a pesar de que públicamente se han preocupado por mostrar como ampliamente superado el entredicho del año pasado, que finalizó con la desarticulación, por orden de Kirchner, de la estructura que Scioli había armado en la Secretaría de Turismo y Deporte, hoy virtualmente "refugiada" en el Senado.

A pesar del supuesto encuentro público entre ambos, Kirchner y Duhalde mantienen diferencias cada vez más notorias e irreconciliables.

El origen

El conflicto comenzó el 11 de marzo último, cuando las esposas de ambos dirigentes, Hilda González de Duhalde y Cristina Fernández de Kirchner, respectivamente, se enfrentaron en el congreso del Partido Justicialista en el que iba a regularizarse institucionalmente al oficialismo.

Como resultado de ese duelo verbal, la nueva conducción acordada en forma previa a la reunión de Parque Norte quedó acéfala, ante la renuncia de la mayoría de sus miembros, fogoneada por Kirchner.

La semana última, la pelea fue casi frontal. Las hostilidades las abrió Duhalde al afirmar que la Argentina "todavía no es un país confiable", frase que irritó al Presidente.

La respuesta no se hizo esperar. Kirchner contraatacó calificando de "poco prolija" la devaluación del peso aprobada por el Congreso en 2002 por pedido del líder bonaerense, en ese entonces elegido por la Asamblea Legislativa para completar el mandato de Fernando de la Rúa.

Duhalde fue más allá y volvió a golpear a Kirchner donde más le duele: dijo que "no es serio" el proceso judicial que enfrenta Carlos Menem por el cual el juez Jorge Urso pidió la captura internacional del ex presidente a la Interpol.

Antes, Hilda Duhalde había dicho algo parecido, al considerar como "un exceso de la Justicia" las acusaciones que pesan sobre Menem.

Sólo la necesidad de bajar la tensión a un conflicto que podría perjudicar al país mantiene a ambos dirigentes conscientes de que deben terminar con las hostilidades.

Por eso no extraña que en el entorno de ambos dirigentes proliferen los consejos para terminar con una alianza política que rindió su frutos hace un año, cuando sirvió para quitarle a Carlos Menem la posibilidad de volver a la Casa Rosada.

En este contexto, tanto Kirchner como Duhalde han decidido preservar la estratégica unión, a la espera de una mejor oportunidad para romper públicamente relaciones: ambos saben que ese momento podría llegar cuando se aproximen las elecciones legislativas de 2005.

Para Lavagna, "no existe"

  • WASHINGTON (De nuestro corresponsal).- El ministro de Economía, Roberto Lavagna, dijo ayer en esta capital, antes de viajar de regreso a Buenos Aires, que "no existe" la pelea entre el presidente Kirchner y el ex mandatario Eduardo Duhalde. "No existe eso", insistió, y señaló que no fue consultado sobre ese tema en las reuniones que mantuvo en esta ciudad. "Y si me hubieran preguntado hubiera respondido esto: ni existe esa pelea", repitió.
  • ADEMÁS

    MÁS LEÍDAS DE Politica

    Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

    Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.