Kirchner ya negocia leyes cruciales para su gestión

Impulsará la rápida sanción de la reforma impositiva y una nueva ley de coparticipación
Laura Serra
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18 de mayo de 2003  

No bien asuma el próximo domingo, el presidente electo, Néstor Kirchner, apelará al Congreso para poner en marcha sus primeras medidas de gobierno. Por tal motivo, se reunirá con las máximas autoridades parlamentarias del oficialismo para definir la estrategia legislativa más eficaz que facilite la sanción de leyes que considera prioritarias para iniciar su gestión, entre las que se encuentran tres que no son nada sencillas: reforma impositiva, nueva coparticipación federal y la compensación a los bancos por la pesificación asimétrica.

Como era previsible, la agenda parlamentaria más urgente será, esencialmente, económica. Algunos de los temas no se presentan nada sencillos -muchos de ellos se hallan trabados en las cámaras legislativas- y requieren del impulso que sólo una nueva gestión puede darle. Kirchner confía en que el rápido tratamiento legislativo de esos proyectos le permitirá contar con recursos genuinos para solventar su ambicioso plan de obras públicas, una herramienta que considera vital para la reactivación de la economía y la generación de empleo.

Además, un detalle que no es menor: muchas de estas leyes son exigidas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) como condición para renegociar la deuda externa argentina, otra de las preocupaciones cruciales del gobernador santacruceño. Entre las iniciativas que integrarán la agenda legislativa -según adelantó a LA NACION un colaborador de estrecha confianza del presidente electo- figuran:

  • Una nueva ley de coparticipación federal.
  • La compensación al sistema financiero por la pesificación asimétrica. Este proyecto ya se envió al Congreso a principios de año, aunque los legisladores demoraron su tratamiento por la complejidad del problema.
  • Tarifas: Kirchner afirmó ayer que una eventual suba quedará supeditada al nivel de rentabilidad de las empresas privatizadas y al cumplimiento en los contratos. Lavagna pretende una ley que faculte al Poder Ejecutivo a redefinir un nuevo esquema.
  • Reforma impositiva: contemplaría la paulatina desaparición de los impuestos distorsivos.
  • Reforma al sistema financiero y de la carta orgánica del Banco Central.
  • Los legisladores oficialistas son conscientes de que les esperan días difíciles, ya que algunas de las iniciativas que deberán aprobar se presentan antipáticas. Por eso, en la primera reunión con el presidente electo le plantearán la necesidad de que sea el gobierno el que respalde y defienda estas medidas.

    "Que no nos hagan poner la cara a nosotros", advirtió un importante senador, preocupado porque en este año electoral muchos de sus pares aspiran a revalidar sus mandatos o bien a ocupar cargos en sus provincias.

    Búsqueda de aliados

    Pero no es sólo la complejidad de estas leyes el problema por superar. El oficialismo también debe resolver qué tipo de alianzas parlamentarias trazará para aprobarlas. En el Senado, el bloque del PJ cuenta con mayoría, no así en la Cámara baja, donde debe recurrir a la oposición.

    Antes que nada, la primera tarea que encarará la conducción legislativa del Partido Justicialista es la unificación de la bancada de diputados, para así recuperar fortaleza en la negociación con los demás bloques.

    Con este objetivo, pasado mañana el presidente de la Cámara, Eduardo Camaño (PJ-Buenos Aires), y las autoridades de la bancada se reunirán con sus pares menemistas del bloque Azul y Blanco, hoy herido de muerte tras la deserción de su jefe, Carlos Menem, a competir en la segunda vuelta electoral.

    El oficialismo encuentra cierta predisposición entre los menemistas para recuperar la unidad perdida del bloque, aunque intuye que habrá algunos legisladores (sólo un puñado, estiman) que buscarán entorpecer la gestión del gobierno.

    El jefe del bloque menemista procuró mostrarse conciliador. "Vamos a colaborar, pero es necesario que Kirchner brinde mensajes generosos que contribuyan al consenso y no a la división", advirtió Oscar González (PJ-Córdoba), en alusión a las duras críticas que el gobernador santacruceño destinó al menemismo en su discurso del miércoles último.

    La segunda línea de acción será entablar alianzas con la oposición. Si bien sus distintos referentes se expresaron dispuestos a cooperar en la sanción de las leyes, esto no significará que librarán un "cheque en blanco" al nuevo gobierno.

    Por eso, los interlocutores en la negociación variarán según sea el tipo de ley que se trate.

    "No vamos a buscar a ARI para tratar el nuevo esquema tarifario, porque sabemos que no nos acompañarán", ejemplificó un legislador.

    El oficialismo está confiado en que contará con sus viejos aliados para la aprobación de las leyes más complejas, léase el radicalismo y algunos diputados provinciales.

    "Hay que sacar las leyes como se pueda", deslizó un prominente diputado, conocedor de las viejas (y no siempre transparentes) prácticas que signaron el Congreso.

    Pero en el radicalismo y en el interbloque federal hay atisbos de cierta rebeldía. "Hay que replantear nuestra relación con el PJ; la gente tiene la idea de que nuestro partido siempre negocia por debajo de la mesa y así nos fue en las elecciones. Debemos profundizar nuestro papel opositor", enfatizan algunos, preocupados por levantar el pobre desempeño electoral que tuvo su partido frente a los comicios provinciales que se avecinan.

    En el interbloque federal, los legisladores fieles a Ricardo López Murphy admiten que la visión económica de su jefe y la de Kirchner son absolutamente distintas. Su objetivo es acrecentar su caudal de diputados en este año electoral y por ello serán más que críticos de las acciones del Poder Ejecutivo que no compartan.

    Por lo pronto, el diputado Alberto Natale (Demócrata Progresista) ya solicitó que se invite al ministro Lavagna a la Cámara baja para acordar los temas económicos por debatir.

    "No le vamos a dar el escenario para una virtual interpelación del ministro", retrucó, ofuscado, un diputado oficialista, que entrevió otra intención en la solicitud y que considera que este sector -el que responde a López Murphy- podría erigirse como la oposición más intransigente a la hora de las negociaciones.

    Asamblea Legislativa

  • El próximo domingo, la Asamblea Legislativa se reunirá a las 13.30 para poner en funciones al presidente y al vicepresidente electos, los justicialistas Néstor Kirchner y Daniel Scioli. Asumirán un mandato mayor a los cuatro años que establece la Constitución. Kirchner y Scioli permanecerán en sus cargos por cuatro años, seis meses y quince días: hasta el 10 de diciembre de 2003 completarán el período presidencial que dejó inconcluso el radical Fernando de la Rúa y a partir de esa fecha cumplirán el mandato por el cual fueron elegidos, que finalizará el 10 de diciembre de 2007.
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