La AFIP investiga al socio de Boudou por evasión y blanqueo

Abrió tres expedientes sobre Núñez Carmona por la compra y venta de divisas y la adquisición de inmuebles y autos de alta gama; en la semana, un funcionario de Echegaray complicó al vice
Hugo Alconada Mon
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15 de junio de 2014  

Durante los últimos cuatro años la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) inició por lo menos tres investigaciones sobre José María Núñez Carmona, el socio comercial del vicepresidente Amado Boudou , sospechado de evasión tributaria y blanqueo fraudulento de activos, según reconstruyó LA NACION gracias a registros oficiales del organismo.

Las investigaciones, que todavía están abiertas y en trámite, surgieron por las sospechas que provocaron la compra y venta de divisas, operaciones de blanqueo de capitales y la adquisición de inmuebles y vehículos de alta gama.

Estas investigaciones aportan un nuevo elemento sobre la tensa relación que mantienen Boudou y el jefe de la Administración Federal de Ingresos Públicos, Ricardo Echegaray , y que esta semana llegó a su punto más bajo cuando Rafael Resnick Brenner, ex jefe de asesores de Echegaray, involucró aún más al vicepresidente con su declaración ante el juez Ariel Lijo .

Fuera del país desde hace semanas, Núñez Carmona quedó en el ojo de la tormenta del caso Ciccone. El jueves deberá presentarse ante Lijo, que quiere indagarlo como presunto traficante de influencias entre la familia dueña de la imprenta y Boudou, entonces ministro de Economía.

Si "Nariga" no aparece, comenzará el proceso para ordenar su captura internacional. De origen humildísimo y ajustado pasar económico, Núñez Carmona mostró un notable crecimiento patrimonial a partir de 2006, a medida que Boudou ascendió dentro de la Anses junto a Sergio Massa, hasta convertirse en el secretario general de la caja previsional y, desde 2008, en su titular.

Famoso en Mar del Plata por la pequeña motocross en la que se movió durante años, mientras pedía a sus amigos que le invitaran un café, Núñez Carmona registró un gran salto en los bienes personales que declaró en 2008. Y a eso sumó compras y ventas millonarias de dólares y títulos. Hasta aprovechar el primer blanqueo que impulsó el Gobierno para exteriorizar $ 7.267.850 durante 2009. Unos US$ 2 millones al tipo de cambio vigente, justo cuando Boudou salió de la Anses y asumió en Economía.

La billetera de Núñez Carmona pareció entonces inagotable. Compró motos Harley Davidson, autos descapotables BMW y varios inmuebles por $ 1.934.150 (más de medio millón de dólares de la época). Pero un escribano lo reportó porque su nivel de gastos era "inconsistente".

A partir de allí, la AFIP inició al menos tres investigaciones, según reconstruyó LA NACION. La primera se inició el 12 de agosto de 2010, con el número 741.596, tras una operación de cambio que surgió por un cruce informático. ¿Su grado de interés fiscal? Alto. Pero "Nariga" se mostraba imbatible. Recién volvía de un viaje por Sudáfrica y París con una muchacha, pagado por The Old Fund. Y según los Ciccone, de reunirse con ellos en Telefé -junto a Boudou- y en el hotel Hilton, junto a Vandenbroele.

Dos semanas después, el 26 de agosto, el padrino de casamiento y testigo del divorcio de Boudou depositó US$ 500.000 en efectivo, en el Banco Hipotecario en Buenos Aires. Y luego completó varias operaciones de cambio y de títulos públicos que llevaron al banco a enviarle, el 5 de julio de 2010, un reporte de operación sospechosa (ROS) a la unidad antilavado (UIF).

Para entonces, la AFIP ya había iniciado su segunda investigación sobre "Nariga" o "Tiburón" como lo apodan en Mar del Plata. Comenzó el 23 de septiembre de 2010, mientras Boudou se reunía en Nueva York con inversores de Wall Street a los que pedía liberar fondos frescos para la Argentina a bajas tasas.

Identificada con el número 241.986, esa segunda pesquisa se centró en la compra de inmuebles y la valuación de sus vehículos, combinadas con el cruce de información declarada sobre sus bienes personales y millonarias operaciones de cambio. Intimado a justificar su nivel de vida, Núñez Carmona replicó que su única actividad era como director de distintas sociedades anónimas -al menos dos de ellas con Boudou: Inversiones Inmobiliarias Aspen y Habitat Natural- y la locación de inmuebles.

Para entonces, la tormenta alrededor de la ex Ciccone Calcográfica se encontraba en plena gestación. Ya había desembarcado The Old Fund como su nuevo accionista controlante, tras cobrar $ 7,6 millones de comisión del gobierno de Formosa por su supuesto asesoramiento para canjear su deuda pública con LA NACION.

Sin aludir a The Old Fund o la nueva Ciccone, Núñez Carmona sí invocó para defenderse ante la AFIP el dinero que declaró gracias a aquel primer blanqueo que impulsó el Gobierno. Y detalló que recurría a los dólares que guardaba en una cuenta bancaria del Citibank que opera en Estados Unidos.

No sólo eso. Lejos de los años que sobrellevó junto a su madre y hermanos en un departamento de 50 metros cuadrados en Mar del Plata, Núñez Carmona pasó a declarar que dos empleadas domésticas trabajaban para él, que no sólo era ya socio, sino también acreedor del ministro de Economía por 212.490 pesos. Y aumentó aún más su patrimonio, con inmuebles a su nombre o de sus sociedades en Mar del Plata y Puerto Madero, un yate Scorpius de 14 metros de eslora, con un valor declarado de US$ 295.000 y varios vehículos de lujo.

Esos vehículos dispararon, sin embargo, la tercera investigación en su contra. Se inició el 22 de septiembre de 2011, tres meses después de que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció a su íntimo amigo y socio como su compañero de fórmula electoral. Y dos días después de que Rock Argentina SA, otra sociedad de Núñez Carmona vinculada a Boudou, embolsara $ 299.244 por un recital de La Mancha de Rolando en el Municipio de la Costa.

El anuncio de la fórmula presidencial derivó en otro ingreso millonario para The Old Fund. Embolsó más de $ 12 millones por la impresión de las boletas electorales del binomio del Frente para la Victoria. Pero con una particularidad: como las máquinas de la ex Ciccone no servían para eso, debieron tercerizar el trabajo en otras imprentas. Pero cobraron igual.

Exultante por su imparable ascenso, Núñez Carmona decidió darse entonces un gusto. El 17 de noviembre de 2011 se compró un reloj por 283.695,40 pesos. Es decir, US$ 66.000 al tipo de cambio de ese día. Veinticuatro horas antes, Boudou había anunciado una drástica quita de subsidios a la clase media -sin jamás mencionar la palabra "ajuste"- en los servicios de luz, gas y agua.

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