La Alianza se opone al proyecto de flexibilización del oficialismo

El senador Genoud adelantó que la UCR presentará una propuesta alternativa
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13 de agosto de 1997  

Aunque por motivos exactamente opuestos, la Alianza coincidió ayer con los empresarios del Grupo de los Ocho en decirle no al proyecto de flexibilización laboral que elabora el oficialismo sobre la base del acuerdo Gobierno-CGT.

Los empresarios quieren una flexibilización mucho más amplia que la que proponen los gremios y, por ende, con menos poder para los sindicatos. La UCR y el Frepaso, en tanto, rechazan una reforma laboral que precarice todavía más las relaciones laborales, a pesar de que el referente económico de los aliados, José Luis Machinea, expresó su beneplácito con un cambio en las condiciones del trabajo.

Esta contradicción interna y la utilización política que hizo de ella el oficialismo cuando marcó la falta de aceite en el nuevo engranaje económico obligó a los hombres de la coalición a modificar su postura.

El giro se notó ayer por la tarde en la reunión que la oposición mantuvo con el Grupo de los Ocho en dependencias de la Cámara alta, cuando el titular del bloque radical, José Genoud, anunció que los aliados presentarían un proyecto alternativo sobre reforma laboral.

Hasta la semana última, los principales referentes de la UCR en el Senado sostenían que un dictamen en minoría no tenía sentido porque ellos no aceptaban ningún punto de la flexibilización.

Pero la certeza de que el Gobierno utilizaría esta posición para insistir con que la Alianza no tiene propuestas llevó a Genoud y a la senadora Graciela Fernández Meijide (Frepaso) a ponerse a trabajar en una iniciativa de "modernización laboral" que tendrán lista a más tardar en 15 días.

Finalizado el encuentro, algunos senadores del radicalismo confesaron que se habían sentido en una disyuntiva difícil entre mantener el rol opositor y coincidir circunstancialmente con los empresarios.

Sobre todo, porque hasta ayer la Alianza no tenía una postura tomada en relación con los puntos concretos del acta acuerdo. "No nos pidan milagros. Recién estamos trabajando", dijo Fernández Meijide.

El proyecto de la oposición giraría en torno de la disminución de las jornadas laborales y de los aportes laborales como una forma de estimular a aquellas empresas que aumenten su producción.

En el análisis del desempleo también hubo puntos de contacto, ya que ambos sectores evaluaron que la flexibilización no aumentaría la cantidad de puestos de trabajo. Además, la Alianza y los empresarios coincidieron en la necesidad de aplazar esta discusión para después de las elecciones de octubre, con el fin de "despolitizarla".

Empresarios

En representación del sector empresarial asistieron Julio Macchi (Bolsa de Comercio), Jorge Di Fiori y Carlos de la Vega (Cámara Argentina de Comercio), Alberto Alvarez Gaiani (UIA), Gregorio Chodos (Cámara Argentina de la Construcción), Norberto Peruzzotti (Asociación de Bancos Argentinos) y Julio Gómez (Asociación de Bancos de la República Argentina).

Los hombres de negocios se quejaron por lo que, hoy, parecería un reclamo inútil: la falta de competencia de la medicina privada con las obras sociales y por los convenios colectivos que quedarán bajo el control de los sindicatos.

La Alianza criticó al justicialismo por no haberla hecho partícipe de las negociaciones en la Comisión de Trabajo, presidida por Julio Miranda (PJ-Tucumán).

Plazo

El bloque de la mayoría, por su parte, hace pública su intención de firmar hoy el dictamen de flexibilización laboral, aunque en el seno de la bancada algunos senadores se disputan la autoría de la iniciativa.

"Hay mar de fondo en el bloque y no estoy muy seguro de que el texto quede redactado antes del viernes", explicó ayer uno de los integrantes de la Comisión de Trabajo.

Quizá, la reunión que hoy a las 9 mantendrán los miembros de la comisión con el presidente Menem, en Olivos, sea decisiva para encarrilar el espíritu del proyecto. El mandatario fue el primero en comprometer personalmente su apoyo al acuerdo con la CGT.

Respecto del paro de mañana, Héctor Maya (PJ) elaboró un proyecto de declaración mediante el cual realiza un llamado para "evitar hechos de violencia" y con el fin de deplorar cualquier uso "político o electoralista de la huelga".

El Frepaso pelea por su nombre

El Frepaso anticipó ayer que apelará ante la Justicia la decisión del juez federal Claudio Bonadío, que, en un fallo a favor del ex senador José Octavio Bordón, le impidió el uso de esas siglas en ámbitos judiciales.

Pese a la resolución del magistrado, el frente que lidera Carlos "Chacho" Alvarez afirmó que conservará su nombre y acusó a Bordón y a Bonadío de prestarse a "una maniobra política orquestada desde el oficialismo".

La decisión del juez, que cayó como un balde de agua fría entre las filas del Frepaso, fue objeto de un extenso debate, ayer, de la mesa nacional de esa fuerza.

"Como la decisión de Bonadío sólo atañe al ámbito judicial, esto no nos impide que utilicemos las siglas Frepaso durante la campaña -explicó un dirigente frepasista-. Eso sí: el problema se plantea cuando debamos oficializar nuestras listas ante la justicia electoral, el 26 de este mes".

En efecto: si bien en este trámite el Frepaso podrá inscribirse bajo el nombre de Alianza -debido a su reciente coalición con la UCR-, el problema persistirá en aquellos distritos donde no se haya podido lograr la unión de esas fuerzas. Hasta ahora, en Córdoba, Río Negro, Chubut y Neuquén.

Puertas adentro del Frepaso, la opinión era casi unánime: más allá de los reclamos del Partido PAIS, la verdadera intención del fallo judicial era perjudicar al frente y la flamante alianza sellada con la UCR.

"Bordón fue un instrumento del Gobierno y de Bonadío con el propósito explícito de molestarnos", sostuvo Juan Pablo Cafiero, sin ocultar su disgusto.

Su par Darío Alessandro fue más allá y vinculó al dirigente bordonista Gerardo Conte Grand y al juez Bonadío en la compra de un elector cuando actuaron juntos en la intervención federal de la provincia de Corrientes, durante la intervención de la justicialista Claudia Bello.

Insistencia de PAIS

Por su parte, el Partido PAIS, que lidera Bordón, volvió a acusar al Frepaso de "haberse apropiado" de las siglas y anticipó que insistirá con el pedido de embargo de los fondos correspondientes a la campaña electoral de 1995, solicitud que fue desestimada por Bonadío en su fallo.

En este sentido, el vicepresidente de PAIS, Gerardo Conte Grand, sostuvo que su partido sólo recibió el 3% del 40 que le corresponde, "según lo acordado al momento de construir la alianza".

Desde el Frepaso, la respuesta no se hizo esperar: tras afirmar que no existieron irregularidades en materia de fondos electorales, instaron al partido que lidera Bordón a que formule sus reclamos ante el organismo correspondiente, el Ministerio del Interior.

Cortejan a los provinciales

Diversos diputados de partidos provinciales mantenían ayer una reunión en un intento de establecer una estrategia conjunta frente a los convites que han recibido de la Alianza para sumarse a esa fuerza política.

El diputado demoprogresista Alberto Natale (Santa Fe), por ejemplo, recibió ayer la visita de un importantísimo dirigente de la Alianza con la tarea de persuadirlo para que el legislador se sume a la coalición.

El encuentro forma parte de una ronda de consultas iniciadas por la Alianza con legisladores de partidos provinciales que buscan su reelección.

También el demócrata Carlos Balter (Mendoza) recibió un sondeo similar.

Líderes en los sondeos

Natale y Balter se encuentran en posiciones parecidas: ambos lideran las encuestas en sus respectivas provincias. En el caso del mendocino, una fuente del PJ dijo ayer a La Nación que "los demócratas podrían obtener incluso dos bancas" de las cinco que se renuevan en aquella provincia.

Del encuentro que se mantenía ayer en una oficina del edificio anexo del Palacio Legislativo participaban, entre otros, representantes de la democracia progresista, demócratas, del Pacto Autonomista Liberal y del Partido Renovador Salteño.

"Nuestra intención es formalizar una estrategia conjunta frente a las demandas de la Alianza. Advertimos, no obstante, que podrían surgir inconvenientes debido a que la realidad de cada una de las provincias es distinta", dijo a La Nación uno de los participantes del encuentro, que prefirió no ser identificado.

Actualmente, los diputados de origen provincial reúnen a una veintena de legisladores que funcionan en sintonía dentro de la Cámara de Diputados.

Aunque no son un bloque formal, informalmente se los conoce como "el interbloque" .

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