"La Cámara se reserva el derecho de admisión"

Así lo sostuvo el titular de Diputados
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31 de mayo de 2003  

SAN LUIS.- Una foto oficial de Adolfo Rodríguez Saá con la banda presidencial que le cruzó el pecho durante siete días, en diciembre de 2001, preside el despacho del titular de la Cámara de Diputados provincial, Carlos Sergnese. Aquélla fue, también, la semana en que Sergnese fue secretario de Inteligencia del Estado; otras fotos, sobre una pared lateral, lo recuerdan. Ninguna imagen, en todo el despacho, lo ubica en la escena provincial, pero la oposición, en forma unánime, afirma que, también aquí, Sergnese se ganó su lugar por la confianza que merece a los hermanos Rodríguez Saá.

Bajo la foto de "el Adolfo", entonces, justificó Sergnese a LA NACION su decisión de prohibir, el miércoles último y por tres años, la entrada en la Cámara de Diputados a 19 dirigentes y militantes opositores, entre ellos el intendente de la capital. La oposición lo denunció como un intento de frenar sus protestas contra el "manejo autoritario" de Alberto Rodríguez Saá, el nuevo gobernador.

Sergnese replicó que la oposición ha montado una "escalada de agresiones" contra el oficialismo y que intenta impedir el funcionamiento legislativo. La prohibición de ingreso, afirmó, fue un modo de decirle "basta": "Hasta el más simple de los bares tiene derecho de admisión. Si va un borracho todos los días, usted un día le dice "no venga más"".

Estaba preparado para la entrevista: había marcado con papelitos amarillos la versión taquigráfica de la sesión legislativa que detonó la sanción y un par de colaboradores le alcanzaban copias de expedientes, resoluciones y otros documentos. En contraste con su mirada fría, sus gestos y su voz tenían un tono agresivo, podría decirse pasional.

La "escalada", afirmó, hojeando esos papeles, tuvo su génesis el 18 de septiembre de 2000, cuando una multitud rodeó y apedreó la Legislatura para protestar contra la intención del oficialismo de dividir en cuatro municipios la capital (luego de perder las elecciones municipales) y desembocó en la convulsionada sesión del pasado miércoles 21, cuando una barra de opositores enardecidos insultó y escupió a legisladores oficialistas y se enfrentó con la policía cuando quiso desalojarlos.

"No es un hecho aislado"

No lo dijo, pero entre una cosa y la otra, según voceros de la oposición, hubo marchas periódicas a la Legislatura de los seguidores del diputado electo Raúl Laborda Ibarra en reclamo de que a éste se le dejara asumir su banca, a lo que el oficialismo se opone.

"Esto no es un hecho aislado. Es el mismo grupo que viene, en distintas sesiones, produciendo estos hechos. Normalmente uno trata de evitar el conflicto, pero tiraron proyectiles a los diputados, que recibieron piedras, huevos, palos", dijo.

-En el sumario policial consta que sólo hubo gritos y escupitajos.

-El sumario policial es parcial. El comisario no vio cuando tiraban piedras porque en ese momento estaba subiendo la escalera hacia la barra. Los gritos y agresiones se repitieron durante distintas sesiones en que se trataron temas distintos. ¿Por qué tenemos que dar el debate? Porque hay nuevamente una escalada como la de septiembre de 2000. Después de trasladar las actuaciones a la justicia del crimen, en muchos expedientes, la Justicia ni siquiera ha llamado a ratificar la denuncia. Entonces la Cámara decide ejercer su poder de policía. Queremos sesionar libremente, que cualquier persona pueda venir a la sesión. ¡La gente tiene miedo de venir!

-Pero prohibir el ingreso a todas las dependencias de la Cámara, que es un edificio público, por tres años...

-No hemos ordenado la detención de nadie y podríamos haberlo hecho.

-No es un hecho común en democracia...

-No es un hecho común que vengan personas a hacer esto. A nadie le gustan los insultos.

-¿Por qué tres años?

-Creemos que es una norma prudente. Decimos: ¡basta! Una persona inadaptada no puede estar ni en edificios públicos ni cometiendo delitos.

-La oposición es tan minoritaria y el oficialismo tan hegemónico que cuesta creer que aquélla tenga poder para manejar a la justicia criminal.

-La oposición entera no obtuvo más del 5 por ciento de los votos. Y lo que digo es que tiene protección judicial.

-No ha vuelto a haber daños contra el edificio desde la marcha de septiembre de 2000.

-Hay distintos niveles de violencia. Durante varias sesiones insultaron y la última le pegaron al comisario.

-¿Por qué se apercibió al diputado Jorge Daffra (intervino en favor de los manifestantes)?

-El ha reconocido que ha venido al frente de los manifestantes y ha apoyado a las barras. Es una actitud inadmisible. Nos va a generar un problema. En algún momento va a reaccionar de la misma manera otro diputado.

-La oposición sostiene que el oficialismo es autoritario...

-Hace 20 años que dicen eso y pierden las elecciones. El pueblo no los elige.

-¿Cree que la prohibición dará resultado?

-Creo que sí. Si aparecen nuevas personas, se las identificará.

-¿Cuál es la posición del gobernador Alberto Rodríguez Saá? (se negó a recibir a LA NACION)

-No tiene absolutamente nada que ver. La división de poderes en San Luis funciona.

-Pero ha sido una decisión política importante...

-No. Ha sido el ejercicio del poder de policía. Es como en la cancha: ¿quién garantiza que no haya avalancha? Yo tengo la responsabilidad de hacerlo.

-¿Y en cuanto al derecho de opinar libremente?

-Agraviar, insultar, pegar sopapos, destruir bienes no es opinar. Basta. Hemos aguantado con paciencia al límite de lo racional.

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