La Corte bloquea un fallo para negociar con el nuevo gobierno

Maniobras para proteger a Carlos Fayt; no quieren que Kirchner nombre otro juez La obediencia debida y el punto final, dentro de las negociaciones para frenar una nueva embestida en Diputados El titular del cuerpo, Julio Nazareno, busca alinear a sus hombres
(0)
19 de mayo de 2003  

Nada cambió. Ese es el mensaje que la semana última quiso transmitir el presidente de la Corte Suprema, Julio Nazareno, para dejar en claro que ningún miembro del cuerpo está dispuesto a dejar libre su vacante para que la cubra el presidente electo, Néstor Kirchner.

El mandatario santacruceño llega al gobierno con la composición de las cámaras legislativas demasiado fragmentada y sin ningún hombre propio en el máximo tribunal.

De hecho, de los nueve jueces tres fueron nombrados por el ex presidente Raúl Alfonsín; cinco, por Carlos Menem, y uno, Juan Carlos Maqueda, el más nuevo, por Eduardo Duhalde.

El martes se reunió la Corte, como es habitual todos los martes. Nazareno no aguardó simplemente a que sus colegas concurrieran al encuentro. A diferencia de otras oportunidades, buscó contener a sus hombres.

Le envió un mensaje a Guillermo López, uno de los ministros que integraron la mayoría más cercana al menemismo, para que estuviera presente. López había faltado el último mes por motivos más que justificados. Pero igualmente concurrió, y lo volvió a hacer al día siguiente.

Otro esfuerzo similar se le pidió a Carlos Fayt, aunque, engripado, prefirió faltar.

De todas maneras, se hizo más de un esfuerzo para darle ánimo a este ministro que quedó atrapado en el riesgo de ser desplazado por un juicio político que Kirchner tendría la intención de llevar adelante para provocar una vacante en la Corte.

Si bien Fayt -un juez que muchas veces votó en oposición a Menem, pero que también, en otras, acompañó las posiciones de la mayoría- dice que no está dispuesto a renunciar, lo cierto es que está desanimado frente a una eventual acusación de la Cámara de Diputados.

Intereses militares

La posibilidad de que los legisladores menemistas le puedan dar a Fayt el respaldo necesario no es tan segura. Por eso, algunos ministros, que tienen a estudio la validez de las leyes de obediencia debida y punto final, creen que el sector militar bien podría mostrar su interés por la supervivencia de ese magistrado.

Hoy, las leyes de obediencia debida y punto final parecen entrar, entienden observadores del área castrense, dentro de las negociaciones para frenar el juicio político a Fayt.

En realidad, el problema militar que tiene a estudio la Corte incluye tres asuntos distintos:

  • Las leyes de obediencia debida y punto final: la mayoría de los jueces estaría dispuesta a convalidarlas y, de ese modo, confirmar el cierre de todos los expedientes.
  • Quienes siguen de cerca, y con mucho interés, el tema afirman que hay un borrador con al menos seis firmas ya colocadas para declarar la constitucionalidad de las dos leyes que dieron un paraguas legal a los sucesos de la década del 70. En los pasillos de la Corte Suprema se menciona a ocho ministros que sostienen esa posición.

  • La extracción de sangre de los hijos de desaparecidos, hoy mayores de edad: la Corte estaría dispuesta a satisfacer los reclamos de las Abuelas de Plaza de Mayo. En varias ocasiones Estela Carlotto visitó a Nazareno para reclamarle esa solución. Si la Corte, en cambio, dispusiese que los hijos mayores de edad se pueden negar a que se les saque sangre compulsivamente las Abuelas deberían virtualmente clausurar la búsqueda de sus nietos.
  • El juzgamiento de algunos militares individuales , como Rafael Videla, que plantean que ya fueron condenados en los años ochenta por sustracción de personas y que, por lo tanto, no pueden ser nuevamente procesados ni detenidos por hechos similares. Este último, sin embargo, es el tema de menor talla institucional. El Ejército está preocupado por los otros dos.
  • Resolución tomada

    Se consignó que existe la creencia firme de que hay una resolución tomada sobre las leyes de obediencia debida y de punto final. Los hombres interesados en conocer ese fallo estiman que esa causa está bloqueada como forma de mantener una carta de negociación ante posibles presiones hacia los ministros de la Corte.

    Por eso no consideran probable una rápida resolución del conflictivo tema. Se especula con que los integrantes de la Corte esperarán primero a ver los pasos del inminente gobierno de Kirchner.

    El próximo presidente no asumirá con el pie derecho como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. Molestó mucho en el ámbito castrense el discurso que hizo en la compleja tarde del miércoles último, cuando avanzó sobre la cuestión de los desaparecidos en los años 70.

    "Se puede tolerar que un militante diga que hubo 30.000 desaparecidos, pero no que lo haga un futuro presidente", comentan en el área castrense.

    Con ese antecedente, cualquier movimiento hacia la inconstitucionalidad de las leyes de obediencia debida y de punto final abriría un complejo frente para la administración Kirchner.

    En este momento la carta de ese fallo retenido en la Corte tiene mayor fuerza que semanas atrás.

    La sensación militar es que otra vez quedaron encerrados en una negociación entre los poderes del Estado.

    El juicio a Fayt, demorado

    La Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados postergó hasta después de la asunción del presidente electo, Néstor Kirchner, el análisis del eventual enjuiciamiento al integrante de la Corte Suprema de Justicia Carlos Fayt.

    Este magistrado compareció hace diez días ante la comisión parlamentaria en el contexto de un eventual pedido de juicio político que podrían iniciarle los legisladores. A Fayt se lo cuestiona por no haberse excusado al momento de emitir un fallo sobre el corralito, teniendo en cuenta que paralelamente contaba con una cuenta bancaria en dólares.

    Legisladores de la oposición y del oficialismo que integran la Comisión de Juicio Político de la Cámara baja acordaron postergar el análisis de los descargos que hizo Fayt hasta después de que Kirchner asuma, para evitar así interponer un conflicto al nuevo jefe del Estado. Cabe destacar que el diputado del PJ-Santa Cruz Sergio Acevedo preside la comisión y es un hombre de confianza de Kirchner.

    En su descargo, Fayt justificó su actitud de no haberse excusado en el fallo del corralito al sostener que el depósito en dólares era en un banco oficial (el Banco Nación), con lo que, a su entender, ello estaría amparado en el Código Procesal Civil.

    Los diputados que integran la Comisión de Juicio Político leyeron los descargos emitidos por Fayt en forma separada, pero aún no emitieron opinión alguna. Desde hace más de diez días que la comisión no se reúne y el próximo paso sería decisivo: definir si se avanza o no con el juicio político contra Fayt.

    El futuro de la Corte Suprema

    Julio Nazareno

  • El titular del máximo tribunal quiere dejar en claro que nada cambió con la elección de Néstor Kirchner como nuevo presidente y que ningún ministro de la Corte está dispuesto a dejar su cargo.
  • En la reunión del martes último Nazareno buscó contener a todos sus colegas y envió mensajes a sus pares para que no falten en lo sucesivo.
  • Carlos Fayt

  • El ministro corre el riesgo de ser desplazado por un pedido de juicio político que Kirchner tendría la intención de promover para provocar una vacante.
  • Dice que no está dispuesto a renunciar, pero lo cierto es que está desanimado frente a una eventual acusación de la Cámara de Diputados.
  • No es seguro que los legisladores menemistas le brinden el respaldo necesario.
  • Ricardo Brinzoni

  • Inquietud castrense. El sector militar está preocupado por el fallo sobre la validez de las leyes de obediencia debida y de punto final.
  • Estela Carlotto

  • Abuelas de Plaza de Mayo. Reclaman que se permita la extracción compulsiva de sangre a los presuntos hijos de desaparecidos.
  • ADEMÁS

    MÁS LEÍDAS DE Politica

    Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

    Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.