La Corte Suprema responsabiliza al Hezbollah por el ataque y pide dos capturas

En la causa se estableció que el atentado lo hizo un suicida, a bordo de una camioneta con TNT
Hernán Cappiello
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18 de marzo de 2017  

Un cuarto de siglo después del atentado contra la embajada de Israel en Buenos Aires, la Corte Suprema de Justicia tiene una certeza jurídica, dos sospechosos y muchos cabos sueltos. Estableció que el atentado fue cometido por el Hezbollah, mediante una camioneta bomba conducida por un suicida, con intervención de ex diplomáticos iraníes en la planificación, y pidió la detención del ex jefe de Inteligencia política de Hezbollah, Imad Mughniyah y del comerciante Samuel Salman El Reda. Mugniyah murió por la explosión de un coche bomba en Damasco, el 12 de febrero de 2008. Se sospecha que el Mossad. la CIA y países árabes estuvieron detrás.

La principal novedad ocurrida este año en el expediente es la reanudación de la cooperación internacional para seguir reuniendo información sobre los sospechosos. En particular, Israel aportó el pasaporte y documentos de El Reda, quien tiene pedido de captura internacional, dijeron a LA NACION fuentes de la Corte. El Reda, además, es sospechoso de participar del ataque a la AMIA. La Corte tiene otros dos sospechosos sobre los que aún restan evidencias para pedir sus capturas: un ex diplomático iraní que ingresó al país horas antes del 17 de marzo de 1992 y se fue horas después del atentado y el proveedor del explosivo que ingresó por la Triple Frontera y que fue usado en el ataque.

Hace dos años, Cristina Kirchner, enfrentada con la Corte Suprema de Justicia, reclamó en un discurso de apertura de sesiones en el Congreso, conocer los resultados de la investigación del atentado contra la embajada. El presidente del tribunal, Ricardo Lorenzetti, salió al cruce y dijo que el caso era "cosa juzgada", lo que levantó una polvareda de críticas. Se vio forzado a aclarar que no quiso decir que la causa estaba cerrada, sino que la investigación había arribado a conclusiones que no habían sido controvertidas.

La investigación

La Corte estableció que el 17 de marzo de 1992, aproximadamente a las 14.47, la embajada de Israel voló por una carga de pentrita y TNT que había sido acondicionada en la parte posterior derecha del interior de una camioneta Ford F 100, patente C.1.275.871. La camioneta había estado detenida en el estacionamiento Dakota, en la calle Cerrito, entre Juncal y Arroyo. El conductor suicida circuló por Arroyo, subió a la vereda con sus dos ruedas derechas y se inmoló mediante una explosión frente a la embajada israelí. La detonación destruyó la delegación diplomática, edificios linderos, autos y provocó la muerte de 22 personas. El coche bomba es una Ford F 100 que la Corte determinó que fue comprada por Riveiro Da Luz, una identidad falsa.

El tribunal estableció que el grupo Jihad Islámica, brazo armado del Hezbollah, fue el responsable del ataque. Para ello tuvo en cuenta cables de la embajada argentina en el Líbano, de febrero de 1992, referidos a las repercusiones de la muerte de Abbas Musawi, secretario del Hezbollah, su esposa y un hijo de ambos, y que el atentado pudo ocurrir en venganza. El Hezbollah se atribuyó el atentado en una solicitada en el diario An Nahar, de Beirut.

La Corte siguió la pista del Hezbollah hasta la Triple Frontera, donde detectó a Samuel Salman El Reda Reda. Supo que en 1992 un hermano suyo, José Salman El Reda, había sido detenido y procesado por la justicia federal de Rosario, tras secuestrarle gran cantidad de dólares falsos, usados para financiar actividades terroristas. Por su calidad son conocidos como "supérdolares". La Corte pidió la detención de El Reda, un colombiano que coordinó el ataque a la AMIA desde Foz de Iguazú, en la Triple Frontera, a través del celular 55-45-975-1161, comprado a nombre de André Marques. Ingresó por primera vez en la Argentina en 1987 y en 1989 se casó con una argentina, de ascendencia libanesa, Silvina Saín. La hermana de ésta, Karina Saín -fue secretaria de Rabanni-, está casada con un hermano de El Reda.

En junio de 2001 fue detenido en Jordania Hussein Mohamad Ibrahim Suleiman, agente del Hezbollah. Relató que en 1991 viajó a San Pablo y que a principios del año siguiente recibió en Foz de Iguazú explosivos que trajo a la Argentina, en ómnibus, para el ataque.

También se investigó a Jaffar Saadat Ahmad Nia, diplomático iraní que sería encargado de la logística en actos de terrorismo. Se comprobó que estuvo acreditado como agregado civil en la embajada iraní en Brasil, entre el 8 de junio de 1991 y el 28 de diciembre de 1993. Habría entrado en la Argentina un día antes del ataque y salido un día después.

Para la Corte está probado el ataque y quiénes fueron sus autores materiales. Pero siguen sin haber detenidos y ni juzgados.

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