La embajada en Caracas alertó de la misión paralela

Hace 10 días, un cable confidencial expresó la preocupación de empresarios por el papel de De Vido
Hugo Alconada Mon
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5 de julio de 2010  

La embajada argentina en Venezuela, a cargo de la kirchnerista Alicia Castro, reportó hace diez días a la Cancillería la preocupación de empresas afectadas por las gestiones paralelas que protagonizó en Caracas uno de los más estrechos colaboradores del ministro Julio De Vido, como publicó ayer LA NACION. Así consta en un cable reservado que esa delegación diplomática envió a Buenos Aires durante la tarde del viernes 25 de junio.

El cable confidencial proveniente de Caracas -LA NACION obtuvo una copia- expresa que dos firmas argentinas solicitaron "una reunión de urgencia" con un diplomático de la embajada para exponerle su situación, la que fue concedida y llevada a cabo en cuestión de horas, mientras las mismas empresas también notificaban de lo ocurrido por fax a una de las máximas autoridades de la Cancillería.

Ese reporte diplomático reservado y el fax enviado por los empresarios fueron la causa determinante que llevó al subsecretario de Integración Económica Americana y Mercosur, Eduardo Sigal, a enviar una alerta a sus superiores ese mismo viernes 25. Les informó al flamante ministro de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman, y al secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradia, sobre la peculiar actuación del secretario de De Vido, José María "el Vasco" Olazagasti, en Caracas.

Este funcionario organizó una reunión paralela a la Comisión Binacional de Alto Nivel (Coban) que se celebraba en Caracas, a mediados de abril, para promover negocios con ciertas empresas argentinas -entre ellas, Electroingeniería-, pero dejó a un lado a otras firmas locales, que por entonces expresaron su preocupación, lo que dejó plasmado Sigal en un cable.

Sigal reconoció ayer la existencia del cable diplomático confidencial y que lo conocen Chiaradía y Timerman, como reveló ayer LA NACION, aunque afirmó que el diario, junto a "diplomáticos cercanos a Sadous [Eduardo]", por el ex embajador argentino en Caracas que denunció la existencia de "gestiones paralelas", se intenta "tergiversar la realidad, tratando de enfrentar a la Cancillería con otro ministerio".

En la misma línea, Timerman, que no respondió a las llamadas ni a los correos electrónicos de LA NACION, sostuvo en la red social Twitter que la diplomacia paralela es un "invento" de este diario y Clarín y una "provocación que necesita del silencio para seguir dañando" (de lo que se informa por separado).

Consultada por este diario, la actual embajadora ante Venezuela, Alicia Castro, afirmó desconocer ese intercambio de cables confidenciales entre Sigal y sus colaboradores en Caracas. De vacaciones en Buenos Aires desde hace 10 días, negó conocer supuestas "gestiones paralelas" del Ministerio de Planificación en Venezuela.

El último capítulo de la relación bilateral comenzó a gestarse, sin embargo, entre marzo y abril últimos, cuando los representantes de dos firmas argentinas, Hidro-Grubert y EMA SA, pugnaron por exportar a Venezuela con todos los certificados y homologaciones necesarias, pero sin apelar al Ministerio de Planificación Federal.

Esa decisión les costó que Olazagasti -al que empresarios y funcionarios de ambos países señalan como el nuevo "embajador en las sombras" en Venezuela- las excluyera de una reunión que celebró con el resto de las empresas argentinas, en forma "paralela" al encuentro de la Comisión Binacional de Alto Nivel (Coban).

Reunión urgente

Lejos de revertirse, la situación empeoró durante las semanas que siguieron. Por eso, el 25 de junio enviaron un fax a la Subsecretaría que lidera Sigal, que a su vez solicitó datos a la embajada en Caracas, según consta en ese primer cable que sirvió de disparador y cuya copia también obtuvo LA NACION.

La respuesta desde Caracas llegó horas después. Le informaron a Sigal que el jefe de la Sección Económica y Comercial de la embajada, Alejandro Piñeiro Aramburu, había recibido esa tarde a los representantes de ambas empresas, quienes le habían solicitado "una reunión de urgencia", de acuerdo con la copia del cable proveniente de la capital venezolana.

Los empresarios argentinos le informaron a Piñeiro Aramburu sobre una situación enrevesada: "Los funcionarios venezolanos les sugirieron que la cancillería argentina envíe una carta oficial al señor ministro de Energía Eléctrica, Alí Rodríguez Araque, solicitando en la misma la inclusión de las empresas EMA e Hidro-Grubert en la lista de empresas aprobadas a fin de que puedan considerar su inclusión entre las empresas argentinas que constituyen el Programa de Trabajo entre la Corporación Eléctrica Nacional y el Grupo de Suministro de Empresas Argentinas de Materiales y Equipamientos Eléctricos".

La necesidad de su inclusión en el "programa de trabajo" respondía a un dato inesperado que Sigal, según surge de los propios cables, logró reconstruir a partir de distintos datos y testimonios, hasta llegar a la conclusión que ambas firmas integraban la delegación de empresarios presentes en Caracas el 12 y 13 de abril, cuando se firmó el programa, pero las soslayaron.

Fue entonces que Sigal envió el cable que LA NACION reveló ayer. Lo dirigió a sus superiores y a la embajada argentina en Venezuela.

Primero, alertó sobre lo ocurrido: "La referida exclusión de las empresas argentinas se habría originado en una reunión paralela, organizada por el señor José María Olazagasti [?], de la que habrían participado únicamente las empresas que aparecen como signatarias de mencionado programa [?], pero a la que no fueron convocadas otras empresas participantes".

Luego, le marcó los pasos por seguir a la misión diplomática en Caracas: "Mucho se agradecerá a esa Evene [por embajada en Venezuela] comunicar a las autoridades locales competentes, respecto de este planteo, la importancia de reconocer los acuerdos de provisión recientes, así como la necesidad de evaluar la nuevamente la ampliación de dicho programa". Es decir, para la inclusión de las empresas argentinas excluidas de manera discrecional por Olazagasti, el funcionario del Ministerio de Planificación.

REACCION OFICIAL

HECTOR TIMERMAN

Ministro de Relaciones Exteriores

Por medio de la red Twitter, el canciller negó las denuncias. "La embajada paralela en Venezuela es un invento de Clarí n y LA NACION. Una provocación que necesita del secreto para seguir dañando."

JULIO DE VIDO

Ministro de Planificación

La cartera a su cargo rechazó en un comunicado que las gestiones de su estrecho colaborador, José María Olazagasti, en Venezuela se hubieran realizado al margen de la embajada argentina en Caracas.

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