La falta de imputados en la causa pone en duda su futuro judicial

Jones Huala, al comparecer esta semana ante la Justicia
Jones Huala, al comparecer esta semana ante la Justicia Fuente: LA NACION - Crédito: Ricardo Pristupluk
Jones Huala podría terminar beneficiándose con una extradición por ausencia de pruebas
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4 de marzo de 2018  

La extradición de Facundo Jones Huala se definirá mañana, luego de que el juez federal de Bariloche Gustavo Villanueva dé a conocer el veredicto sobre dónde seguirá preso el líder mapuche. Chile requiere a Jones Huala por un ataque incendiario realizado en enero de 2013 por tres hombres encapuchados a la casa de un puestero en la zona cercana a la localidad de chilena de Mantilhue, donde miembros de la comunidad mapuche realizan toma de tierras desde hace casi una década.

Ninguno de los ocupantes de esa vivienda pudo reconocer a los atacantes, por lo que la Justicia chilena no encontró pruebas para condenar a los detenidos en la casa de la machi Millaray Huichalaf Pradines, quien fue la única sentenciada por encubrimiento a 61 días de prisión.

Si Jones Huala se presentaba al juicio -huyó a Esquel donde fue apresado en junio pasado- que se realizó en Valdivia el 20 de noviembre de 2014 es probable que fuera absuelto como el resto de los mapuches que fueron detenidos ese 30 de enero de 2013 en la casa de Huichalaf Pradines.

Jones Huala fue aprehendido en esa oportunidad durmiendo en la casa de la líder mapuche. Fue enviado a la prisión de Valdivia y después fue beneficiado con la detención domiciliaria. El líder mapuche alegó en el juicio que los carabineros no certificaban que él estaba en la vivienda donde cumplía el arresto. Y después no se presentó al juicio, donde todos, salvo la machi, fueron absueltos.

Huala fue detenido en junio pasado en Esquel, luego de que Interpol informara a las autoridades argentinas y chilenas que por datos de inteligencia sospechaban que el lonko estaba en esa localidad.

Fue sometido a un juicio de extradición por el juez federal Guido Otranto en 2016, pero el proceso no prosperó. El lonko fue llevado a una nueva audiencia de extradición el martes pasado en medio de un intenso operativo de seguridad. En su alegato tanto él como su abogada defensora Sonia Ivanoff argumentaron que la detención y extradición de Jones Huala es parte de "una persecución política", algo que rechazó el fiscal Jorge Bagur Creta.

El juicio se llevó adelante en un ámbito poco ortodoxo para la Justicia: en una cancha de básquet del gimnasio municipal N°3, ubicado a 4 kilómetros del centro de Bariloche, donde unos 300 efectivos de las fuerzas federales y provinciales cercaron la zona ante la posibilidad de que se desataran disturbios. Pero no ocurrió ningún hecho violento.

Persiste una incógnita sobre el futuro de Huala. Si es extraditado, es probable que no permanezca mucho tiempo preso debido a que en la causa donde está acusado del incendio y el uso de armas de guerra no hay imputados presos, luego de que fueran todos absueltos. Pero la persistencia del país trasandino en reclamar la extradición sugiere que en ese país debería haber pruebas más sólidas. La expectativa de pena en Chile para Jones Huala es de 18 años de prisión.

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