Fuerte apoyo de la Presidenta a Milani, pese a las denuncias

Mientras arreciaban pedidos de renuncia al jefe del Ejército, Cristina Kirchner lo respaldó por cadena nacional y descalificó a quienes lo objetan por su actuación en la dictadura militar
Mariano Obarrio
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24 de julio de 2013  

El Gobierno sintió el impacto de la crisis desatada en el ámbito militar, pero decidió sostener al jefe del Ejército, general de división César Milani , sobre el que ayer arreciaban los pedidos de renuncia por su actuación durante la última dictadura militar.

Sin autocrítica, la presidenta confirmó y dio un fuerte respaldo a Milani luego de que anteayer debió postergar hasta diciembre próximo el tratamiento en el Senado de su pliego de ascenso a teniente general, por no contar con los votos necesarios de algunos senadores aliados y oficialistas.

"Durante más de diez años, se nos acusó de que nuestra lucha por los derechos humanos era de venganza y revanchismo. Quienes nos habían criticado, hoy se han convertido en el principal ariete en nuestra contra", Cristina Kirchner confirmó y dio un reaccionó la Presidenta en un discurso por cadena nacional, el duodécimo en este año, con tono de campaña electoral.

Lo hizo al encabezar un acto en la Casa Rosada en el que presentó un informe sobre extranjerización de tierras y destacó supuestos logros del Gobierno.

Milani fue cuestionado por sectores opositores y por la prensa, apenas lo nombraron al frente de la fuerza, por su actuación como subteniente en la dictadura militar. Fue denunciado por la desaparición del soldado Alberto Ledo en Tucumán, durante el Operativo Independencia, en 1976, y por el secuestro de Ramón Olivera en La Rioja, en 1977.

Luego de varios días de escándalo, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que preside Horacio Verbitsky, emitió anteayer un duro informe y pidió el rechazo del pliego de Milani, lo cual causó sorpresa en la Casa Rosada, donde había ayer fuerte malestar con el periodista del diario Página/12, según trascendió.

"Lo tragicómico es que nos acusan a nosotros quienes sancionaron las leyes de obediencia debida y punto final, que permitieron que torturadores caminaran por las calles", atacó Cristina. Se refería a la oposición y a la prensa.

La Presidenta ratificó además su intención de "incorporar a las Fuerzas Armadas al proyecto nacional", lo cual podría interpretarse como una "partidización" de los militares.

"No voy a aceptar ningún linchamiento mediático de ningún interés empresarial al que no le importan ni las víctimas ni los derechos humanos, sino sólo hacerle daño a un gobierno que ellos creen contrario. No voy a ser títere de nadie", dijo. Y señaló que postergó "todos los ascensos militares" y no sólo el de Milani.

No obstante, la Presidenta resolvió enviar de oficio el informe del CELS a los tribunales federales de Tucumán y La Rioja, donde se investigan los casos denunciados. "Todos, uniformados o no, tienen que responder ante la Justicia", dijo en la única señal de toma de distancia de Milani.

Según confiaron a LA NACION fuentes en la Casa Rosada, la Presidenta había intentado anteayer forzar una votación en el Senado, pero no tenía garantías de aprobarla. Es por ello que finalmente decidió postergar el tratamiento del ascenso del jefe militar hasta diciembre y retirar el conflicto de la campaña electoral.

No obstante, por el escándalo, varios de los partidos de la oposición reclamaron ayer enfáticamente la renuncia de Milani a la propia jefatura del Ejército, con el telón de fondo de las elecciones primarias del 11 de agosto próximo y las legislativas del 27 de octubre.

Según pudo saber LA NACION, Milani, acorralado y debilitado, le ofreció su renuncia como jefe del Ejército al secretario legal y técnico, Carlos Zannini, para descomprimir su situación procesal. Pero el funcionario, de extrema confianza de la Presidenta, se la rechazó en nombre de Cristina Kirchner.

"Lo van a aguantar como jefe del Ejército todo lo que puedan, pero podrá tener un desgaste", admitían ayer en Balcarce 50. "Ella quería votar el pliego, pero en el Senado le decían que podía perder", señaló otra fuente. Faltaban entre uno y cinco votos. "Ahora se espera que baje la tensión", dijo a LA NACION un ministro del gabinete.

La Presidenta considera que los ataques a Milani responden a una conspiración urdida por sectores críticos dentro de la Secretaría de Inteligencia (SI, ex SIDE), embajadas extranjeras y algunos medios de prensa, entre ellos el Grupo Clarín.

La SI está dirigida por Héctor Icazuriaga, que es incondicional de la Presidenta. Pero su segundo, Francisco "Paco" Larcher, junto al director de Operaciones, Jaime Stiusso, está fuertemente enfrentado al Gobierno y en especial a Milani, a quien Cristina entronizó para controlar el mundo de la inteligencia kirchnerista.

La Presidenta instruyó ayer al secretario de Derechos Humanos, Martín Fresneda, para que presentara el informe del CELS ante los juzgados federales de La Rioja y de Tucumán. "La Secretaría no había encontrado elementos de peso contra Milani", señaló una alta fuente oficial vinculada con Fresneda.

En el Gobierno no ocultaban ayer el malestar con Verbitsky. "También objetó la democratización de la Justicia. Siempre ejerce un apoyo crítico al Gobierno, critica algunas cosas para no aparecer como oficialista", señaló a LA NACION un allegado a Cristina Kirchner.

Pero el propio Verbitsky, como presidente del CELS, siempre tuvo excelente relación con Milani y fue uno de sus promotores ante la ex ministra de Defensa Nilda Garré.

Según fuentes oficiales, Cristina considera que Verbitsky fue funcional a "sectores que siempre enfrentaron a las Fuerzas Armadas con el pueblo". Y es por ello que la mandataria dijo ayer: "No equivoquemos el rumbo. No cometamos la torpeza de enfrentarnos entre uniformados y civiles".

"Los que han tenido responsabilidad con la etapa trágica de la dictadura pagarán", agregó.

Al referirse críticamente al informe del CELS enviado anteayer al Senado, Cristina Kirchner señaló: "El documento tiene partes de expedientes que ya obran en la Justicia. No hay nuevos elementos".

Y agregó: "Hemos discrepado en otras oportunidades con el CELS, tampoco es para hacerse los rulos". Y hasta le envió un mensaje cifrado al periodista. "Hebe de Bonafini y Estela de Carlotto tienen una autoridad por encima del resto de los actores políticos y mediáticos", deslizó.

Reivindicación y defensa

Cristina Kirchner / Presidenta

  • "No cometamos la torpeza de enfrentarnos entre civiles y uniformados"
  • "Nos acusan los que sancionaron las leyes de obediencia debida y punto final"
  • "Los que han tenido responsabilidad con la etapa trágica de la dictadura, pagarán"
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