La Presidenta logró en Cuba saludar al Papa y visitar a Fidel

Se reunió en su casa con el líder de la revolución, pero no dio detalles; breve encuentro con Francisco
Mariano De Vedia
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21 de septiembre de 2015  

LA HABANA.- En una jornada de calor sofocante, la presidenta Cristina Kirchner se llevó ayer dos recuerdos de su paso por La Habana: la foto con el papa Francisco, al terminar la misa en la Plaza de la Revolución, y el encuentro privado con el histórico líder cubano Fidel Castro, a quien visitó en su residencia, momentos antes de dirigirse al aeropuerto local para regresar a Buenos Aires.

La propia jefa del Estado reveló su reunión con el legendario símbolo de la revolución cubana, pero se negó a dar detalles del encuentro y de los temas conversados. " No comment, no comment, no comment", fueron sus palabras, en el diálogo que mantuvo con los periodistas cuando llegó al aeropuerto internacional José Martí para abordar el Tango 01, que partió a las 14.36 con destino a Buenos Aires, y puso fin a su viaje de tres días en Cuba.

Presurosos, en el avión la esperaban los funcionarios que la acompañaron en esta gira y que habían recibido la instrucción de no filtrar a la prensa su encuentro con el líder cubano. Tampoco se informo cuánto duró la reunión. Cristina lo visitó en su residencia unas dos horas después de que Fidel Castro y su familia recibieron al papa Francisco, en un encuentro privado que tuvo carácter histórico y trascendencia en la prensa mundial.

Por la mañana, la Presidenta siguió en primera fila la misa multitudinaria del papa argentino, sentada junto al actual presidente de Cuba, Raúl Castro, en una celebración que la propia mandataria calificó de emotiva y de fuerte impacto.

En la Plaza de la Revolución, Cristina Kirchner tuvo su único contacto con el Papa
En la Plaza de la Revolución, Cristina Kirchner tuvo su único contacto con el Papa Fuente: DyN

La jefa del Estado, que llegó el viernes a la mañana por cuarta vez a Cuba, tras una escala en Panamá, permaneció 52 horas en La Habana y cumplió tres actividades centrales: la recepción que le tributó el sábado a la noche Raúl Castro en el Palacio de la Revolución, la misa de Francisco a la que asistió ayer y el encuentro reservado con Fidel. La mayor parte del tiempo la transcurrió en el Hotel Nacional de Cuba, donde ya se había hospedado en visitas anteriores.

"Estar con el Papa en la Plaza de la Revolución, con Raúl Castro, con el Che que nos miraba a todos y que miraba a Francisco fue muy emotivo y shockeante", dijo, en referencia al clásico mural del combatiente guerrillero que le da un signo distintivo a la principal plaza de La Habana.

Frente al mutismo que rodeó al encuentro de la Presidenta con Fidel Castro, se interpretó que ambos abordaron temas de fuerte preocupación para el mundo y la región.

La agenda

Así lo dejó entrever la propia Cristina cuando se refirió a la agenda tratada la noche anterior con el comandante y presidente Raúl Castro, en el Palacio de la Revolución. Además de mencionar el proceso de normalización en las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, la mandataria destacó especialmente el agradecimiento del Papa en la misa de ayer a la labor que está desarrollando Cuba en el acercamiento entre el gobierno colombiano y las FARC.

Incluso, Cristina Kirchner deslizó: "Quizás podamos tener novedades en el tan ansiado proceso de paz" en Colombia, aunque enseguida, cuando se dirigió al canciller Timerman para que asintiera o ampliara la información, ella misma volvió a su clásico " No comment".

"Cuba está desempeñando un papel muy importante, en un país fracturado y dividido", resumió la Presidenta. Y, en referencia a la reapertura de las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos, no dudó en alinearse con el país de los Castro. "No me canso de decirle a todo el pueblo cubano que es una victoria más que merecida y que lo que tienen no se lo regaló nadie, se lo ganaron con creces los cubanos", explicó. Y sentenció: "No hay bloqueos ni muros que puedan durar más de cien años".

La Presidenta reflexionó sobre el nuevo horizonte que se abre en el mundo, a partir de los cambios geopolíticos y el acercamiento entre países tradicionalmente enfrentados, como Estados Unidos y Cuba, y señaló: "La historia va tomando su rumbo y muchas veces es impredecible, Por ahí, sorprende a muchos y enoja a otros, pero la historia es así".

Coincidencias

Por el lado argentino, además de haberse afianzado la relación comercial con la isla, en los últimos años se intensificaron las coincidencias entre ambos países en los organismos internacionales y foros multilaterales, a partir del respaldo del gobierno de los Kirchner a los reclamos de Cuba por el bloqueo norteamericano y el apoyo de Castro a las quejas de su par argentina por los fondos buitre.

Junto con Timerman y la Presidenta subió al Tango 01 el resto de la delegación argentina, entre la que se encontraban el secretario de Culto, Guillermo Oliveri; el secretario de Comunicación, Alfredo Scoccimarro; el embajador en el Vaticano, Eduardo Valdés, y el funcionario legislativo Camilo Vaca Narvaja, yerno de la Presidenta y pareja de su hija, Florencia Kirchner.

Tras la agotadora jornada matutina en la misa que ofició el Papa, Valdés y Vaca Narvaja conversaban animadamente en el lobby del Hotel Nacional, luciendo una guayabera blanca similar a la que vestía el presidente Castro en su encuentro con el Papa en la misa de la Plaza de la Revolución. Una postal de la identificación de la Presidenta con el régimen cubano y de la decisión de no desentonar.

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