La Presidenta ordenó darle apoyo, pero condicionado

Intentan moderar los reclamos salariales
Mariano Obarrio
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20 de marzo de 2011  

La presidenta Cristina Kirchner dispuso ayer dar una fuerte señal pública de que cerrará filas con el jefe de la CGT, Hugo Moyano, pero en la Casa Rosada aseguran que esa alianza histórica, de necesidad mutua, quedó golpeada y que el Gobierno aprovechará para disciplinar y condicionar al líder camionero en las negociaciones por aumentos salariales y por los cargos en las listas de candidatos en las elecciones de octubre.

Tras el silencio total de los ministros durante la crisis sindical de las últimas 48 horas, el jefe del Gabinete, Aníbal Fernández, defendió a rajatabla al jefe de la CGT, pese a que éste había convocado a un paro general para mañana, luego suspendido, para presionar al Gobierno por una investigación judicial en Suiza.

"Moyano ha sido objeto de agravios permanentes sin sustento", dijo Fernández a Radio 10. Y adoptó el discurso del jefe de la CGT: culpó a la prensa de haber informado sobre el exhorto suizo "con toda la mala fe del mundo". Además, aseguró que la relación del Gobierno con la CGT "es la de siempre". Sostuvo, además, la teoría de que el exhorto de Suiza no mencionaba a Moyano, pese a que sí incluyó su nombre.

Puertas adentro del Gobierno se comentan cosas menos gratas hacia el líder camionero. "Si antes Moyano pretendía tres cargos entre los diez primeros de una lista, ahora tendrá menos. Y la vicepresidencia para Héctor Recalde es un sueño imposible", confió a La Nacion un allegado al entorno de la Presidenta.

"También esto va a morigerar a Moyano en el futuro reclamo de salarios en las paritarias", agregó.

Persiste el disgusto de la Presidenta con Moyano. No termina de digerir que el paro suspendido incluía una movilización a Plaza de Mayo ni que Moyano le hubiera ordenado a tres funcionarios suyos que renunciaran a la Administración de Programas Especiales (APE), lo que era irse con un portazo del Gobierno.

También esas renuncias quedaron en suspenso tras el acuerdo, por ahora frágil, que gestionó el ministro de Planificación, Julio De Vido.

"Fue un acto de apresuramiento", dice Cristina Kirchner en Olivos.

"La sociedad salió a sostener a Cristina", interpretan a su lado.

Pero los factores del conflicto no desaparecieron: la causa sigue su curso y Moyano sospecha de un supuesto impulso desde el Gobierno.

En Balcarce 50 aseguran que Moyano debió levantar el paro por "debilidad" y "que no tenía el apoyo de los demás gremios". Y evalúan que la imagen de la Presidenta podría crecer al haber sido enfrentada por un Moyano con baja popularidad.

Asimismo, hubo pases de factura. Cristina Kirchner felicitó a De Vido por el acuerdo con Moyano y el "ala peronista" acusaba a la ascendente "ala cristinista", de Carlos Zannini, de que "se borró". "Esto lo arreglaron De Vido y José María Olazagasti. Ello podría equilibrar la relación de fuerzas", confiaron en Olivos.

En medio de ello, no gustaron en Balcarce 50 las declaraciones de Recalde: "Es lógico que un dirigente sindical quiera estar en la Presidencia", dijo el diputado y abogado de la CGT. Aunque aclaró que Moyano "se autoexcluyó".

En sintonía

"Moyano ha sido objeto de agravios permanentes sin sustento. La relación con la CGT es la de siempre"

ANIBAL FERNANDEZ

Jefe de Gabinete

"El apoyo de la CGT a la Presidenta es manifiesto y eso no tiene cambios"

HECTOR RECALDE

Diputado y abogado de la CGT

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