La Presidenta otra vez le resta poder a De Vido

Abal Medina tendrá a su cargo el manejo de los bienes del Estado
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14 de agosto de 2012  

La presidenta Cristina Kirchner le quitó ayer otra área de influencia al ministro de Planificación, Julio De Vido. Con la idea de dejar bajo una única ventanilla el control y la administración de los bienes del Estado, el Gobierno creó un nuevo organismo que ahora manejará el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina.

Mediante un decreto de necesidad y urgencia, la Presidenta disolvió el llamado Organismo Nacional de Administración de Bienes del Estado (Onabe) para crear una agencia desde la que se implementará el lanzamiento de nuevos planes de viviendas o programas productivos en momentos en los que la crisis golpea en áreas sensibles de la economía.

Según la norma, las ganancias que depare la administración de esos bienes irán al Tesoro Nacional. El artículo 15 del decreto especifica: "Los ingresos provenientes de la adquisición o enajenación de los inmuebles objeto de la presente medida, de la constitución, transferencia, modificación o extinción de otros derechos reales o personales sobre los mismos y de locaciones, asignaciones o transferencias de su uso, ingresarán directamente a las cuentas del Tesoro Nacional".

El organismo que antes presidía el secretario de Obras Públicas, José López, dentro del ministerio que desde hace nueve años conduce De Vido, se suma a una cadena de espacios de poder que el titular de Planificación fue perdiendo en los últimos meses. El antecedente del decreto que ayer publicó la Presidenta en el Boletín Oficial fue el lanzamiento del programa de créditos para la construcción de viviendas para el que el Gobierno usó justamente terrenos estatales que pertenecían al Onabe para levantar esos proyectos. Entonces, aquel plan fue idea del viceministro de Economía, Axel Kicillof, que se encargó, en forma personal, del armado y detectó la falta de actualización y control en los bienes inmuebles que dependen del Estado nacional en todo el país.

"Existe una dispersión que imposibilita su disposición y administración integral", sostiene el decreto entre sus considerandos y apunta que los cambios buscan "disponer [de ellos] de manera ágil y dinámica".

Por el momento, la nueva agencia quedaría a cargo de las actuales autoridades del Onabe. Cristina Kirchner había nombrado el año pasado a Alberto Vulcano como su director, y él trabajó junto con Kicillof en la puesta en marcha del programa de viviendas. Su segundo allí, el gerente general, es un protegido de la jefa del Estado. Se trata de Martín Reibel Maier, amigo de Máximo Kirchner, militante de la agrupación La Cámpora y hermano de Hernán, otro compañero del hijo presidencial que hoy trabaja en la Secretaría de Medios y es el vocero de la agrupación juvenil. Ambos permanecerían en el nuevo organismo.

La nueva agencia concentrará, como lo hacía el antiguo Onabe, el inventario de bienes inmuebles del Estado, desde edificios hasta terrenos, una caja millonaria.

La Constitución

No obstante, cabe destacar que es facultad del Congreso "disponer del uso y de la enajenación de las tierras de propiedad nacional", según lo señala el artículo 75 inciso 5 de la Constitución nacional por lo que cualquier modificación del patrimonio estatal debería ser aprobada por el Parlamento ya sea por medio de una ley o por la ratificación de un decreto de necesidad y urgencia de la Presidenta.

Ayer LA NACION intentó conocer el equivalente en pesos de la cantidad de bienes que pasarán a la órbita de la Jefatura de Gabinete, pero no obtuvo respuesta ni de Planificación ni tampoco de la dependencia que dirige Abal Medina.

Según el decreto presidencial que se publicó en el Boletín Oficial, el cambio intenta "definir el uso y destino a otorgar" de esos inmuebles para la "ejecución de políticas públicas como salud, educación, medio ambiente, producción, administración y viviendas".

Tanto cerca de Abal Medina como del propio De Vido negaron que el cambio de manos del organismo esté relacionado con una pérdida de poder del ministro de Planificación. "Todo está detallado en el decreto. No hay otra lectura política", respondió escuetamente un allegado al santacruceño. Por el lado de la Jefatura de Gabinete, una fuente cercana al ministro coordinador consideró el cambio como un ordenamiento de la gestión, "un paso más en la sintonía fina", según describen en los despachos oficiales, a fin de dejar dentro de una misma órbita todo lo que tenga que ver con la administración de los bienes del Estado. Dentro del área de Abal Medina ya se había centralizado toda la operación de las oficinas públicas, las compras de pasajes de todas las dependencias oficiales en Aerolíneas Argentinas y una nueva modalidad para la adquisición de automóviles oficiales. "Es un ordenamiento administrativo", indicaron.

De Vido ya había sufrido un primer recorte de funciones cuando Cristina Kirchner traspasó la Secretaría de Transporte al ministro del Interior, Florencio Randazzo. En el área energética también debió dejar paso a Kicillof desde que la jefa del Estado puso al economista al mando de YPF y le dio la autoría del plan de viviendas, una tarea que siempre había estado bajo el mando de De Vido (de lo que se informa por separado).

Hoy, el ministro de Planificación sigue, de todas maneras, manejando la relación con los intendentes como bastión de poder, igual que su aceitado vínculo con los sindicatos.

El decreto presidencial exige que en un total de 90 días hábiles todos los estamentos del Estado informen a la nueva agencia qué contratos de esos bienes inmuebles tienen para que la Casa Rosada pueda determinar nuevos destinos para esos predios.

Entre los bienes que se traspasan a la Jefatura de Gabinete también se cuentan la infraestructura y los terrenos ferroviarios. En este sentido, el decreto señala que "los bienes ferroviarios concesionados a privados cuando por cualquier causa finalice la concesión o de los bienes muebles que se resuelva desafectar de la explotación ferroviaria" pasarán a ser administrados por el nuevo organismo.

ENERGÍA, OTRO SECTOR QUE PERDIÓ

Desde principios de año el ministro de Planificación, Julio De Vido, experimenta una profunda y sostenida pérdida de peso tanto en las decisiones del Gobierno como en el manejo de los fondos del presupuesto nacional.

El hombre de mayor confianza de Néstor Kirchner cumplió su último papel protagónico en la avanzada del Gobierno sobre YPF, que derivó en la nacionalización del 51% de las acciones de Repsol en la empresa.

En abril concretó el ingreso del Estado en la compañía como interventor, pero sólo un mes más tarde cedió su puesto de mando a manos del presidente y CEO de la compañía, Miguel Galuccio, y del viceministro de Economía, Axel Kicillof. El economista conserva aún hoy un lugar de preeminencia en la empresa. No sólo es director, sino también el hombre que con sus decisiones tiene injerencia en todo el sector energético.

La salida de YPF le implicó a De Vido dejar de lado la caja más grande a la que podía aspirar, pero la muestra más clara del repliegue se concretó a principios de junio, cuando debió permitir el ingreso a Cammesa de Juan Manuel Abud y Paula Español, dos funcionarios de La Cámpora que responden a Kicillof.

Cammesa es la compañía administradora del mercado eléctrico mayorista. Se trata de un ente pentacefálico que también contiene a los principales actores privados del sector, desde los proveedores del servicio hasta los consumidores, pero en la práctica era conducida por De Vido.

Si bien el nombre del ministro continúa en el organigrama, en el sector reconocen que los hombres de La Cámpora tienen el poder real.

Casi al mismo tiempo, De Vido debió aceptar el ingreso de hombres de la misma agrupación en Enarsa, que hasta la nacionalización de YPF era la única empresa de energía de capital estatal.

Cuenta con unos $ 12.000 millones de presupuesto para este año y es la segunda gran destinataria de los enormes subsidios del Estado hacia el sector energético.

EN LA ÓRBITA DE ABAL MEDINA

Los bienes del Estado

El control de la actividad inmobiliaria estatal quedó desde ayer en la órbita del jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, al disolver el Onabe, un organismo que dependía hasta ayer de Julio De Vido.

EL AVANCE DE KICILLOF

Sin voz de peso en YPF

El poder en el directorio quedó en manos del presidente de la compañía, Miguel Galuccio, y del viceministro de Economía, Axel Kicillof, que maneja las importaciones.

RANDAZZO PASA AL FRENTE

El control del transporte

Por la tragedia ferroviaria de Once y por las sospechas de corrupción con la tarjeta SUBE, el área de transporte pasó al Ministerio del Interior, de Florencio Randazzo. Así, De Vido perdió una caja de unos $ 10 mil millones.

ZANNINI GANA PROTAGONISMO

Menos llegada a Cristina

En tiempos de Néstor Kirchner, De Vido supo integrar el círculo íntimo presidencial. Ahora, el secretario legal y técnico, Carlos Zannini, es el hombre más cercano a Cristina.

ABAL MEDINA, EN UN ACTO EN TECNÓPOLIS

Luego de recibir un espaldarazo de la presidenta Cristina Kirchner con el traspaso del organismo de control de los bienes del Estado a su órbita, el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, encabezará hoy en Tecnópolis el lanzamiento de Argentina Comparte, el nuevo portal web del Gobierno. Esta web reúne las políticas públicas del Estado orientadas a la juventud. Según se informó oficialmente, la presentación se realizará en el stand de Argentina Comparte del predio de Tecnópolis, ubicado en Villa Martelli, a partir de las 15, y contará con la conducción de Guillermo "Fierita" Catalano. El portal Argentina Comparte se plantea como un nuevo canal de comunicación para llegar a los jóvenes.

DIXIT

  • JULIO DE VIDO

    Ministro de planificación

    "Ya había perdido el control de la Secretaría de Transporte y el manejo de la YPF estatizada"
  • JUAN ABAL MEDINA

    Jefe de Gabinete

    "Controlará la administración de terrenos destinados a los nuevos planes de viviendas"
  • ADEMÁS

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