La sombra del banquero Brito en la ex Ciccone

Financió la recuperación de la empresa; el papel de Vandenbroele
Hugo Alconada Mon
(0)
5 de marzo de 2012  

Su nombre no aparece, pero su sombra sí, una y otra vez. El titular del Banco Macro, Jorge Brito, jugó un rol clave en el polémico resurgimiento de la ex Ciccone Calcográfica . Su entidad aportó fondos, créditos y personal para que la imprenta más importante saliera de la quiebra y comenzara a negociar nuevos contratos con el Gobierno, a través de operadores del vicepresidente Amado Boudou , según reconstruyó LA NACION de fuentes oficiales, empresarias, bancarias y sindicales.

El vínculo más notable de Brito con la operación fue el desembarco del hasta entonces gerente administrativo de Banco Macro, Máximo Lanusse, como el vicepresidente del directorio de la ex Ciccone, reconvertida en la Compañía de Valores Sudamericana SA, justo por debajo del abogado monotributista Alejandro Vandenbroele, cuya esposa lo señaló como supuesto "testaferro" de Boudou.

"Vandenbroele no conoce absolutamente nada del mercado gráfico, por eso sólo se interesa por los posibles nuevos contratos, y delegó toda la operación diaria en Lanusse, él es quien se encarga de la gestión operativa", indicó a LA NACION un informante con diálogo fluido con el círculo Ciccone.

En el plano financiero, el Macro también habría aportado el financiamiento para que la imprenta refaccionara su maquinaria, según reveló Clarín y confirmaron fuentes oficiales a este diario. Así logró poner a punto las máquinas Super Orloff y Super Simultan para imprimir billetes como subcontratista de la Casa de Moneda, que preside Katya Soledad Daura, una funcionaria cercana a Boudou desde su pasado común en la Anses.

En la solicitada que publicó el jueves en varios diarios de Buenos Aires, sin embargo, el yerno de Héctor Ciccone que se presentó como nuevo "controlante" de la imprenta, Guillermo Reinwick, no aludió a Brito o al Macro. Sólo señaló "la ayuda invalorable de amigos, socios y allegados comerciales" para obtener los "recursos económicos, financieros y profesionales [necesarios] para recuperar la empresa".

"Fue exactamente al revés de cómo salió en la solicitada. Vandenbroele y «Nariga» lo fueron a buscar a «Willy» Reinwick para a través llegar al viejo Ciccone; lo usaron como enlace", indicó a LA NACION un segundo informante. "Nariga" es José María Núñez Carmona, íntimo amigo, socio comercial, padrino de casamiento y testigo del divorcio de Boudou.

Reinwick, a quien cuando se llama al conmutador de la imprenta responden que no lo conocen, añadió en la solicitada que no salió antes a refutar los "infundios y mentiras" que desestabilizaban todos sus esfuerzos empresariales porque se encontraba en Uruguay. Estaba de vacaciones. (Cuando LA NACION lo llamó a su celular, una mujer dijo que no respondería las consultas periodísticas.)

Un informante involucrado en el proceso para sacar a la ex Ciccone de su quiebra indicó a este diario, sin embargo, que Brito aportó los $ 567.000 que Vandenbroele depositó en la cuenta judicial del Banco Ciudad, con una escala intermedia en uno de los más conocidos estudios jurídicos comercialistas de Buenos Aires.

Junto con Brito, el otro empresario cuyo nombre circuló como supuesto financista para el resurgimiento de Ciccone, por varios millones de dólares, fue Claudio Fernando Belocopitt, presidente de Swiss Medical Group.

Seis años y dos meses atrás, Reinwick y Belocopitt cruzaron sus destinos en una sociedad anónima. Fue en Market Union SA, en enero de 2006, cuando el yerno de Ciccone renunció a la presidencia del directorio, que pasó a manos del segundo. Belocopitt desmintió de manera tajante a LA NACION haber aportado fondos para resucitar a la ex Ciccone.

Brito, por el contrario, dio otro paso. En los registros financieros del Banco Central (BCRA) consta que prestó $ 30.000 a The Old Fund, la sociedad utilizada para levantar la quiebra de la imprenta y que preside Vandenbroele, aunque Reinwick afirma ser su verdadero controlante.

La afirmación de Reinwick deja ciertas zonas grises. La primera, ¿por qué el Macro concedió un crédito a The Old Fund -aunque ínfimo por su monto para los parámetros empresariales-, cuando la ex Ciccone ya figuraba en la categoría 5, "irrecuperable" y con "atraso de más de 365 días", según los registros del BCRA? La segunda, ¿cuándo apareció Reinwick en The Old Fund, que sólo Vandenbroele compró a sus dueños originales, según relató uno de ellos a LA NACION?

De notoria y fluida relación con Boudou, Brito atraviesa, sin embargo, un período de tensión con el Gobierno. Varios funcionarios le imputan un rol en la fuga de dólares que alteró los mercados durante meses, aun cuando el dueño del Macro le vendió dos departamentos y cocheras por varios millones de dólares a la presidenta Cristina Kirchner en el complejo residencial de Madero Center. Allí donde vive, en el piso 7, Boudou.

Figuras clave

  • JORGE BRITO

    Presidente Banco Macro

    El banco aportó fondos y personal a Ciccone Calcográfica y otorgó un préstamo a Vandenbroele, indicado como testaferro de Boudou.
  • ALEJANDRO VANDENBROELE

    Abogado y amigo de Boudou

    El rostro visible de la empresa The Old Fund, con la que se tomó el control de la ex Ciccone.
  • LAURA MUÑOZ

    Esposa de Vandenbroele

    Le dijo a la Justicia que su esposo, con quien mantiene una disputa por divorcio, actúa como el testaferro del ex ministro de Economía.
  • ADEMÁS

    MÁS LEÍDAS DE Politica

    Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

    Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.