La volatilidad no abandonará los mercados

Según los economistas consultados, ahora es fundamental que el Gobierno ejecute las medidas prometidas
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27 de agosto de 2001  

La asistencia financiera que el Fondo Monetario Internacional (FMI) aceptó otorgarle a la Argentina a cambio del cumplimiento estricto de ciertas reglas como el déficit cero y un mayor control fiscal en las provincias, entre otras cosas, no garantiza que el país logre salir en el corto plazo de la recesión que lo tiene atrapado.

Así, al menos, lo interpretan analistas y economistas consultados ayer por LA NACION, los que concluyeron en que la volatilidad será la característica descollante en los mercados hasta tanto el Gobierno demuestre en los hechos que el déficit cero pasó a ser una realidad.

"Por supuesto que el acuerdo (con el Fondo) es un escalón importante en este camino. La volatilidad que se va a ver en la plaza local no nos debe asustar porque es consecuencia de la desconfianza que aún existe sobre la posibilidad de poder instrumentar una reducción en el gasto", dijo el consultor Benjamín Gorfinkiel.

También Emilio Cárdenas, director ejecutivo del HSBC, cree que habrá vaivenes en las operaciones que se realicen de aquí en adelante en la Bolsa porteña. "No hay que esperar ni grandes aumentos ni grandes depresiones. Menos aún un mercado eufórico. Van a tener mucha incidencia en los resultados las propuestas políticas que se escuchen y el perfil que tendrá el Parlamento después de las elecciones de octubre", consideró.

Para el ejecutivo, los ojos del mercado también estarán puestos en el cumplimiento de las pautas acordadas con el organismo de crédito y sobre la conducta fiscal que se impondrán las provincias. "La semana pasada el no pago de los intereses del Bocón provincial en Santiago del Estero provocó una perturbación en el mercado. Esas cosas interfieren, y por eso se estará atento", dijo.

Amadeo Vázquez, consultor de empresas, fue otro de los que ayer descartó alguna remota situación de euforia en la plaza local, aunque destacó de manera positiva que la noticia del salvamento del FMI produjo la detención en la salida de los depósitos.

"El panorama para el corto plazo es de un mercado volátil, un leve repunte de los depósitos pendientes de retiro o renovación y un reflujo de algunos depósitos a cajas de seguridad. Para los inversores, la situación es de view and wait (ver y esperar)", dijo.

Vázquez fue otro de los consultados que remarcó como condición inalterable el cumplimiento de una regla básica: gastar lo que se recauda. "No vamos a lograr ninguna situación de euforia si no se constata antes, y reiteradas veces, que el déficit cero se cumple. La caída de la recaudación (que para agosto se prevé en un 8 por ciento) no me alarma, porque es algo natural después del escenario de corrida de depósitos y el corte de cadenas de pago que se vivió", dijo.

En tanto, Julio Macchi, ex titular de la Bolsa porteña, sostuvo que la tranquilidad se irá generando con el correr de los días, aunque destacó que ya se percibe un mayor desahogo en los operadores. "Habrá volatilidad e irregularidad en los volúmenes de negocios, pero el valor de las acciones y de los bonos se van a estabilizar."

Macchi sumó su voz, al igual que todos los consultados, para que el déficit cero y la reformas pendientes pasen de las palabras a los hechos.

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