Lagos, otra señal de apoyo para Kirchner

Por Martín Rodríguez Yebra Enviado especial
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10 de mayo de 2003  

SANTIAGO, Chile.– Néstor Kirchner completó ayer su primer ensayo en el papel de presidente.

La breve visita al país natal de su madre le permitió llevarse una señal de apoyo del presidente Ricardo Lagos, que se suma a la calurosa recepción que le había dedicado el día anterior el brasileño Luiz Inacio Lula da Silva.

Era el resultado planificado para la jugada central de la campaña de Kirchner con miras al ballottage que lo enfrentará a Carlos Menem el domingo 18.

En 48 horas se mostró ante los votantes como un hombre absorbido por cuestiones de Estado y logró captar la atención de la prensa y de la dirigencia de la región, para quienes resultaba un desconocido hasta hace muy poco.

Con modos más protocolares que su colega brasileño, Lagos recibió a Kirchner en el Palacio de la Moneda durante 40 minutos y compartió la idea fuerza que el candidato colocó al tope de su concepción de la política exterior: fomentar una alianza política estratégica en América del Sur.

Al terminar la audiencia, los periodistas locales que esperaban a Kirchner lo escucharon homenajear al presidente socialista Salvador Allende, muerto en ese edificio durante el golpe liderado por Augusto Pinochet el 11 de septiembre de 1973. "Estoy muy emocionado por estar en este edificio", dijo.

También desestimó las sospechas de un supuesto sentimiento antichileno debido a su oposición al acuerdo limítrofe firmado por el gobierno menemista a fines de los años 90.

"¿Cuál será su posición sobre los Campos de Hielo?", fue la primera pregunta que le hicieron los periodistas chilenos, en referencia al territorio que en la Argentina se denomina Hielos Continentales. "Es un tema resuelto por los parlamentos de manera democrática. Yo tuve mi posición, pero es un tema terminado", respondió.

Por las dudas

Lagos había apelado a sus dotes diplomáticas para sacar el tema durante la audiencia privada. "Vi por televisión que se reunió con su familia chilena. Fue bueno para desmitificar la imagen antichilena que le quisieron cargar por lo de los hielos", dijo el anfitrión, según relató uno de los participantes.

Se refería a la pintoresca visita que hizo el candidato la noche anterior a los hermanos de su madre, que viven en el barrio Las Condes de la capital chilena. La reunión familiar con empanaditas y vino tinto acaparó la atención de todos los medios locales.

Kirchner fue terminante en su réplica y expuso a Lagos su alegría por el fin de los problemas limítrofes entre la Argentina y Chile. "Es una cuestión superada", enfatizó.

El ministro de Economía, Roberto Lavagna; el diputado y jefe de la campaña, Alberto Fernández, y el embajador Carlos de la Rosa compartían la charla, junto con el ministro de Hacienda local, Nicolás Eyzaguirre.

Si bien Lagos cuidó los modos y evitó un pronunciamiento concreto, permitió que se difundiera su posición favorable a una integración política del Mercosur y los demás países de la región.

"Es más importante avanzar hacia esa alianza política e institucional que preocuparnos por resolver cuestiones arancelarias. Cuando se cumpla lo primero, lo otro llegará solo", expuso Lagos a Kirchner, antes de prometerle ir a su asunción si gana las elecciones.

El candidato se encargó de resaltar la coincidencia. "Me impresionó la clara posición en favor de la integración latinoamericana del presidente Lagos", celebró Kirchner al retirarse de la audiencia.

Lavagna se llevó el elogio más elocuente de la reunión, cuando Lagos dijo que se había convertido en "una figura de relevancia en la economía latinoamericana". Y destacó la lucha contra los lobbies empresarios como clave para la buena administración.

"Cada concesión que se hace a un grupo de poder es algo que se quita a muchos otros", añadió el ministro Eyzaguirre, en una de las frases que más le gustaron a Kirchner. "Creo que debemos cargar con la mochila de nuestras ideas y nuestras convicciones y no dejarlas en la puerta de la casa de gobierno", completó el candidato.

Lagos apenas preguntó por las elecciones. Semanas antes de la primera vuelta había recibido a Ricardo López Murphy y se había comportado igual de cordial, aun cuando no comparte buena parte de los proyectos del ex ministro. "Por lo visto, todo indica que asumirá usted", comentó, casi al principio de la charla.

De Menem, aseguraron los integrantes de la comitiva, no se habló. "Está nervioso el hombre, déjenlo tranquilo, es un hombre mayor", aguijoneó Kirchner cuando la prensa le pidió al salir alguna definición sobre el ex presidente, que aquí despierta debates desde su casamiento con Cecilia Bolocco.

Un rato después, mientras esperaba subir al avión que lo llevó de regreso a Buenos Aires, Kirchner remarcó la "buena impresión" que le dejó Lagos. "Está muy comprometido con la idea de la integración regional y con mejorar la relación bilateral con la Argentina", señaló. Se lo notaba fervoroso, pese al cansancio provocado por el trajín de los viajes. Todo se había cumplido de acuerdo con el plan.

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