Las cacerolas también resuenan en Internet

Se multiplican en la Red sitios inspirados en el cacerolazo
Se multiplican en la Red sitios inspirados en el cacerolazo
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27 de enero de 2002  

"Haga clic aquí y dígalo en la caceroprotesta ". "Escuche la música del pueblo argentino de pie". "Conteste nuestra caceroencuesta ". Estas y otras invitaciones a formar parte de una red de comunicación ciudadana abundan en Internet desde la caída de Fernando de la Rúa y han adquirido fuerza en la semana que pasó por convocar, de manera unánime, al cacerolazo nacional del viernes último.

Son varios los sitios de Internet que invocan el cacerolazo como el fenómeno que les dio origen. "El día del primer cacerolazo con mi marido no pudimos dormir, sentimos la necesidad de que la cosa siguiera, de armar un espacio donde cualquiera pudiera expresarse. Al otro día escribí un cuento, "La olla del reclamo", registramos el dominio, y así empezamos", cuenta Verónica, una joven de 28 años que prefirió no dar su apellido. Se dedica al diseño de páginas web y es responsable, junto a su marido, Luis, del sitio www.elcacerolazo.org .

"Viví el cacerolazo por la tele", cuenta Carlos Soto, un analista de sistemas, de 33 años, desde la ciudad de Mercedes, en la provincia de Buenos Aires. "Pensé que colgar una página podía servir para prolongar el intercambio que se da en la cola de un banco", explica el creador de www.c-a-c-e-r-o-l-a-z-o.com.ar .

La estructura de estos sitios inspirados en el cacerolazo es bastante uniforme. Junto con los resúmenes de noticias sobre política nacional, en los que priman la información sobre protestas y las novedades en torno del corralito financiero, aparecen los espacios pensados para la participación activa del internauta.

De exportación

En la página www.cacerolazo.com , un "portal internacional de protesta civil", según se define, se puede acceder a un foro de protesta y dejar mensajes: "No bajemos las cacerolas, las tenemos que tener a la vista, no dejemos que nos manejen". "No nos dejemos engañar: todos a reclamar a la plaza", invitan los usuarios.

"Convertite en el corresponsal cacerolero de tu barrio y mantené informada a la comunidad", invita el sitio www.c-a-c-e-r-o-l-a-z-o.com.ar . Quienes entran en esta página pueden dejar sus datos y oficiar de cronistas de lo que pasa en las asambleas vecinales de sus barrios (de lo que se informa en la página 20).

"Cualquiera que tenga ganas puede escribir desde su barrio, sin censura. La única exigencia es que reciba por lo menos 20 mails de apoyo para seguir mandando notas", explica Soto.

También hay una opción para los ciudadanos que ya tienen los brazos cansados o las ollas abolladas de tanto "cacerolear". Con un simple clic se puede acceder a pistas de audio con el sonido de cacerolas siendo golpeadas que duran entre 10 y 60 segundos.

En las carteleras caceroleras se difunden las fechas, los horarios y los lugares de encuentro de futuras protestas y escraches. Durante la semana que pasó, abundaron en estos espacios convocatorias a formar parte de las asambleas barriales y, sobre todo, a participar del cacerolazo nacional que colmó la Plaza de Mayo anteayer.

Todas las páginas se empeñan en consignar que no responden a organizaciones o partidos políticos: "elcacerolazo.com no posee vínculos de ningún tipo con gobiernos, dictaduras, partidos políticos, grupos extremistas, sectas o cultos religiosos" aclara un link de esa página.

Los portales "caceroleros" experimentaron el último mes un crecimiento exponencial. "El primer día, 5 de enero, tuvimos 500 visitas; al final de la segunda semana las entradas ya eran 4000 -cuenta orgulloso Soto-. Hoy estamos en 6000."

A pesar de esta escalada, los responsables de las páginas son conscientes de que sus iniciativas dependen de que las cacerolas sigan sonando, de que siga vigente está forma de reclamo civil. "Al portal lo mantiene la gente", sentencia Verónica desde elcacerolazo.org .

"Tengo en claro que en algún momento la página va a dejar de tener interés y la dejaré de hacer", reconoce Soto.

Con el aporte de la gente

Los creadores de los sitios www.elcacerolazo.org y www.c-a-c-e-r-o-l-a-z-o.com.ar coincidieron en señalar a LA NACION que para colgar y mantener actualizadas sus páginas en Internet no hace falta contar con demasiado dinero, pero sí con gente dispuesta a colaborar.

"En nuestro caso es un laburo de cinco personas: yo me encargo de parte de los contenidos y del diseño y Luis (su marido), de toda la parte técnica", cuenta Verónica. Y agrega: "Ahora convocamos a tres amigos que colaboran yendo a las asambleas barriales".

Carlos Soto está solo al frente de su página. "Me manejo bien porque me dedico a esto y trabajo simultáneamente en otros sitios", explica.

Enseguida se refiere a la forma de financiar su emprendimiento: "Yo no persigo fines comerciales; no me interesa ganar plata con esto -aclara-. Para montar la página no es necesario tener dinero; alcanza con utilizar las herramientas que la propia Internet pone a nuestra disposición, como los servidores gratuitos", grafica.

"Lo único indispensable es que haya gente, como los corresponsales, dispuestos a trabajar de manera desinteresada", concluye Soto.

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